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Se trata de Aldo Roggio, dueño de Metrovías y uno de los principales empresarios de la obra pública del país. Fue citado por el juez Bonadio en la causa por presuntas coimas.
Redacción 10/08/2018 7:50

El empresario Aldo Roggio, operador a través de Metrovías de la red de subterráneos durante todos los gobierno PRO en la Ciudad, fue citado a indagatoria por el juez Claudio Bonadio en el marco de la causa conocida como “cuadernos K” y ya negocia con el fiscal Carlos Storneli presentarse a declarar como arrepentido.

El dueño del Grupo Roggio deberá presentarse en los tribunales federales de Comodoro Py el martes 14 de agosto, pero su defensa espera que el empresario pueda acceder al club de los arrepentidos.

 

 

El operador del subte desde 1994 aparece nombrado en un cuaderno del año 2008 escrito por el chofer Oscar Centeno.

Según ese documento, el 28 de mayo de ese año fue a buscar al ex funcionario Roberto Baratta a la calle Tucumán al 400. Allí estaba Baratta con Rafael Llorens y Fabián García Ramón. "Se habían reunido con Roggio", señala dicha anotación. Las oficinas de la empresa fueron allanadas la semana pasada por orden del magistrado.

Aldo Roggio es uno de los empresarios más importantes de la Argentina. Desde 1999 es el presidente del holding en el que se convirtió la empresa familiar que fundó su abuelo Benito Roggio.

Además, presidió la Cámara Argentina de la Construcción (entre 1996 y 1999) y fue fundador de la Asociación Empresaria Argentina (AEA).

La historia de Roggio al frente de la concesión del subte comenzó en 1994 con un decreto de Carlos Menem, continuó con los gobiernos sucesorios y tuvo su capítulo porteño durante los últimos cinco años, cuando, tras meses de discusiones y amenazas, llegaron a un acuerdo para traspasar el servicio a la Ciudad de Buenos Aires.

En las últimas semanas, la compañía del Grupo Roggio buscaba estirar su control en el subte y para ello se asoció con una empresa estatal alemana para retener el dominio bajo tierra.

Hasta el momento, los que se acogieron a la figura del imputado colaborador fueron Ángelo Calcaterra (ex dueño Iecsa), Javier Sánchez Caballero (ex CEO Iecsa), Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux), Héctor Zabaleta (ex director de Techint) y Armando Loson (Albanesi). También Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta.

 

Se suma al club de los arrepentidos el operador del subte en gobiernos PRO

Se trata de Aldo Roggio, dueño de Metrovías y uno de los principales empresarios de la obra pública del país. Fue citado por el juez Bonadio en la causa por presuntas coimas.

El empresario Aldo Roggio, operador a través de Metrovías de la red de subterráneos durante todos los gobierno PRO en la Ciudad, fue citado a indagatoria por el juez Claudio Bonadio en el marco de la causa conocida como “cuadernos K” y ya negocia con el fiscal Carlos Storneli presentarse a declarar como arrepentido.

El dueño del Grupo Roggio deberá presentarse en los tribunales federales de Comodoro Py el martes 14 de agosto, pero su defensa espera que el empresario pueda acceder al club de los arrepentidos.

 

 

El operador del subte desde 1994 aparece nombrado en un cuaderno del año 2008 escrito por el chofer Oscar Centeno.

Según ese documento, el 28 de mayo de ese año fue a buscar al ex funcionario Roberto Baratta a la calle Tucumán al 400. Allí estaba Baratta con Rafael Llorens y Fabián García Ramón. "Se habían reunido con Roggio", señala dicha anotación. Las oficinas de la empresa fueron allanadas la semana pasada por orden del magistrado.

Aldo Roggio es uno de los empresarios más importantes de la Argentina. Desde 1999 es el presidente del holding en el que se convirtió la empresa familiar que fundó su abuelo Benito Roggio.

Además, presidió la Cámara Argentina de la Construcción (entre 1996 y 1999) y fue fundador de la Asociación Empresaria Argentina (AEA).

La historia de Roggio al frente de la concesión del subte comenzó en 1994 con un decreto de Carlos Menem, continuó con los gobiernos sucesorios y tuvo su capítulo porteño durante los últimos cinco años, cuando, tras meses de discusiones y amenazas, llegaron a un acuerdo para traspasar el servicio a la Ciudad de Buenos Aires.

En las últimas semanas, la compañía del Grupo Roggio buscaba estirar su control en el subte y para ello se asoció con una empresa estatal alemana para retener el dominio bajo tierra.

Hasta el momento, los que se acogieron a la figura del imputado colaborador fueron Ángelo Calcaterra (ex dueño Iecsa), Javier Sánchez Caballero (ex CEO Iecsa), Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux), Héctor Zabaleta (ex director de Techint) y Armando Loson (Albanesi). También Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta.