PLANO CORTO. LOS SOLDADOS PRO DE LA UCEDÉ

Adelante, liberales: regios al ataque en el GBA de Perón

Finocchiaro, López Medrano y Assef van por tesoros peronistas del conurbano. Los tres son discípulos de Alsogaray. El semillero de la UPAU como proveedora de cuadros a todo el arco político.

Ganar la provincia de Buenos Aires para una fuerza no peronista era un imposible que se convirtió en real. Que la gobernadora fuera una mujer, que perteneciera a un partido de derecha municipal que no lograba cruzar la General Paz, que fuera más que un resultado pasajero; todo eso que sucedió no impide que el macrismo vaya por más y apueste, incluso, a conquistar municipios claves del conurbano con un seleccionado nacido en las filas de la Ucedé.

 

Bajo el ala de María Eugenia Vidal, el PRO ensaya con éxito un experimento riesgoso y proyecta crecer en 2019, como si fuera una fuerza impermeable al malhumor que generan la inflación y el tarifazo en Capital y el Gran Buenos Aires. El miércoles último, mientras los afectados protagonizaban el “ruidazo nacional”, el PRO lanzaba la escuelita de intendentes para los llamados “sin tierra” con una reunión en su local porteño, que se repetirá el miércoles próximo en lugar a confirmar.

 

Conducida por Jorge Macri, con la chapa de secretario de Gobiernos Locales del PRO, la “Escuela de Dirigentes Políticos de la Provincia de Buenos Aires” apunta a la formación de futuros candidatos con eje en la gestión. Diez encuentros sobre políticas públicas, “recursos humanos”, presupuesto, infraestructura, modernización y transparencia, comunicación, “seguridad” y ”manejo del espacio público”.

 

El profe Jorge enseña gestión local en la escuelita de candidatos a intendentes del PRO.

 

 

A cargo de 69 municipios en la inmensidad bonaerense, el vidalismo apuesta a crecer y ganar en los 101 distritos donde se impuso en las últimas legislativas. En el pelotón de los distritos estratégicos del conurbano, aparecen municipios de indudable historia peronista. Avellaneda, donde el Presidente quiere a la senadora Gladys González; Hurlingham, donde pica en punta el funcionario frigerista Lucas Delfino; Ituzaingó, donde se anotan dos voluntarios PRO, Gaston Di Castelnuovo y Gabriel Pozzuto; Escobar, donde se perfila Leandro Costa, y hasta Tigre, la cuna del massismo que Vidal y Macri buscan arrasar con Segundo Cernadas.

 

¿NUEVA? DERECHA. Propagandistas del cambio y de lo nuevo, la escuelita del macrismo incluye a una legión de dirigentes que cuentan con una educación política temprana y previa. Son los casos de Alejandro Finocchiaro, Santiago López Medrano y Aníbal Asseff, tres políticos que ambicionan ganar en territorios claves del conurbano (La Matanza, San Martín y Moreno) y se formaron en la Unión del Centro Democrático, el partido de Álvaro Alsogaray.

 

Ausente con aviso en la primera reunión de la escuela de los “sin tierra” y ex ministro de Educación de Vidal, Finocchiaro saltó a la Nación cuando Esteban Bullrich fue encomendado para enfrentar y derrotar a Cristina Fernández de Kirchner. Autor de eslóganes marketineros como el de culpar al “baradelismo educativo” por la realidad que se vive en las aulas, Finocchiaro tiene ahora una misión de lo más ambiciosa: desafiar al peronismo en la fortaleza más importante que le queda en la provincia, el territorio de La Matanza, que orienta Verónica Magario y, por peso electoral, es la quinta provincia del país.

 

 

 

Finocchiaro nació en San Justo en el seno de una familia humilde, en la que -según dicen- todo le costó mucho. De padre visitador médico y madre ama de casa, se destacó rápido dentro de la Ucedé como un cuadro político respetado. “Tenía una memoria prodigiosa, sabía mucho de política internacional y su formación era de derecha republicana”, le dijo a Letra P uno de sus ex compañeros de militancia. Obligado a viajar largas horas para llegar a la Facultad, como tantos estudiantes del conurbano, Finocchiaro se convirtió en un lector que sorprendía en las filas de la Ucedé. 

 

“Empecé en el 83, pero mi gran militancia se da con UPAU en la facultad de Derecho. En el 87 le ganamos a Franja Morada, pero hay una mala imagen de UPAU: el 80% éramos jóvenes idealistas que creíamos en la libertad, el respeto a la Constitución y los derechos individuales”, aseguró el ministro de Educación de Macri ante Clarín hace unos meses.

 

Con una carrera muy destacada, con especial interés por la política china, Finocchiaro estaba en el grupo de los fundadores de la UPAU -el brazo universitario de Alsogaray-  junto a Carlos Maslaton y Guillermo Vattuone, otro liberal de la provincia de Buenos Aires, nacido en Ramos Mejía. Más tarde, se vinculó al grupo Fuerza Republicana, que lideraba Guillermo Gabella, ex asesor de Daniel Scioli y directivo de la compañía Boldt que se enfrentó con Amado Boudou -otro ex UCedé- por Ciccone. El mismo recorrido hacia las filas de Gabella hizo entonces un amigo íntimo de Finocchiaro, Hernan Berisso, hoy diputado nacional de Cambiemos, que tiene su base en La Matanza y fue director de Consejos Escolares de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de su amigo como ministro de Vidal. Como parte de la campaña 2019, Finocchiaro, Berisso, Rogelio Frigerio y Jorge Triaca recorrieron este sábado, a puro timbre, las calles de Lomas del Mirador.

 

 

 

Finocchiaro corre desde atrás en el corazón de la provincia, pero, según las encuestas que maneja el gobierno nacional, tiene un caudal de votos considerable. “Alejandro puede ganar únicamente si dentro de un año tenemos una elección similar a la de Cristina en 2011. Es muy difícil. Veo más una elección parecida a la de 2007 de Cristina”, le dijo a Letra P un hombre del macrismo que participa de la escuela de dirigentes y es puro entusiasmo cuando habla del futuro del gobierno.

 

LA PRIMERA. El objetivo de Cambiemos es arrasar en la Primera sección electoral, donde ya gobierna Vicente López, San Isidro, Tres de Febrero y Pilar. Entre los bocados más apetecibles está la Miami del Conurbano, que conduce Julio Zamora y fue la cuna de Sergio Massa. Sin embargo, más importante para Cambiemos sería un triunfo en San Martín, la localidad en la que nació el fundador del Frente Renovador y hoy gobierna el peronista Gabriel Katopodis. Para competir ahí, Macri y Vidal designaron a un ex compañero de Massa en la Ucedé de San Martín, a principios de los años noventa: Santiago López Medrano, actual ministro de Desarrollo Social en la provincia, rodeado todavía hoy de militantes formados en el liberalismo en los años ‘80.

 

Los sobrevivientes del partido de Alsogaray, que hoy habitan el macrismo y también el peronismo, lo recuerdan bien. Massa y López eran los asesores del concejal Alejandro Keck, un liberal que se ilusionó con gobernar San Martín a principios de los 90. Juntos saltaron hacia las filas del peronismo de Luis Barrionuevo y Graciela Camaño, hace una vida, y después tomaron rumbos separados.

 

Keck cumplió funciones en el Ministerio de Trabajo con Camaño durante el interregno de Eduardo Duhalde, cuando Massa debutaba como titular de la ANSES y después se acercó al macrismo incipiente. Fue funcionario de López Medrano en la Ciudad durante la gestión de Macri y se mudó con él a la provincia. 

 

 

 

VA A SER UNA BUENA ELECCIÓN. Dentro del partido de Alsogaray, Lopez Medrano, Keck, Massa y Emilio Monzó se integraban en aquellos años bajo la corriente Nueva Generación, que se inspiraba en el diputado liberal Federico Clerici. Junto a ellos estaban también el actual intendente de Esteban Echeverría y vice jefe del PJ bonaerense, Fernando Gray: el diputado provincial de Cambiemos Marcelo Daletto, el jefe de Gabinete de Martín Insaurralde, Guillermo Viñuales; el consultor Marcelo Elizondo y Eduardo Bevacqua, otro dirigente de San Martín que hoy trabaja como funcionario de Desarrollo Social junto a López Medrano. Con recursos para hacer campaña, el funcionario de Vidal se propone quedarse con San Martín y las encuestas que maneja el macrismo lo muestran con chances. Sería la manera de cumplir aquel viejo anhelo que tuvo Keck, junto a él, pero con la camiseta de Cambiemos.

 

TERCERO EN DISCORDIA. Hay un candidato más, formado en la Ucedé, que tiene aspiraciones de competir el año próximo en la provincia de Buenos Aires con la camiseta de Cambiemos: el ex senador provincial Aníbal “El Turco” Asseff, que hoy trabaja como director del Banco Nación, pero está enfrentado a un sector del macrismo.

 

Su padre, Julio Asseff, fue intendente municipal en dos oportunidades. Primero, durante los últimos tres años de la dictadura, como parte de los “comisionados” civiles que se incorporaron al plan de exterminio de Videla y Massera. Después, por la vía de las urnas, con una fuerza vecinalista, entre 1991 y 1995. Histórico militante de la Acción Católica, Asseff padre mutó en democracia hacia las filas de la Ucedé en el municipio que hoy gobierna el peronista Walter Festa, un ex colaborador de él. Su hermana Claudia encabezó la lista de concejales en 2015 y tiene línea directa con Joaquín De la Torre.

 

 

 

Después de sus inicios militantes en la Ucedé, “El Turco” Asseff estuvo ligado al duhaldismo, al primer Francisco De Narvaez, que se alió con Macri y después saltó hacia las filas del massismo para ser candidato a intendente del Frente Renovador en 2015 en el distrito. Convertido en el mayor detractor del kirchnerista Festa, Asseff retornó en 2016 al barco de la victoria que lidera el Presidente. Hoy divide aguas. Mientras algunos lo consideran el más firme candidato a competir en Moreno en 2019 con la camiseta del vidalismo, otros lo descartan. Asseff no estuvo en la escuelita que conduce Jorge Macri la semana última. En el comando amarillo, piensan en otro referente local, considerado PRO puro, Leonardo Coppola.

 

volver al futuro
Oscar Agost Carreño resiste la revuelta interna del macrismo y no dejará la presidencia del PRO Córdoba.

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