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El peronismo y el Frente Renovador retienen sus espacios en el Bapro y tendrán lugar en el Tribunal de Cuentas. Radicales, molestos por su escasa presencia y la fortaleza PRO.
Por 05/12/2018 16:13

La aprobación del endeudamiento para el que la gobernadora María Eugenia Vidal le pidió autorización a la Legislatura bonaerense tuvo su correlato en el reparto de cargos en el Banco Provincia y en el Tribunal de Cuentas que el peronismo y el Frente Renovador obtuvieron de la mandataria.

Los opositores pedían renovar y sumar un lugar en dos espacios clave como son el directorio del Bapro y, fundamentalmente, las vocalías en el Tribunal de Cuentas, encargado de fiscalizar los gastos de la administración pública provincial y municipal.

Las vacantes estaban pendientes desde comienzo y mitad de año, pero su cobertura fue demorada por el oficialismo para utilizar esos espacios de poder como herramientas de negociación para la aprobación de los proyectos de ley de presupuesto e impositiva y el pedido de nueva deuda, que se trató en una iniciativa aparte.

 

 

Aunque los nombres no están aún confirmados, ya está definido el cupo que le corresponderá a cada espacio de acuerdo al esquema acordado entre los intendentes del peronismo, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y la mandataria bonaerense, que confió la negociación en su hombre de confianza, el jefe de Gabinete, Federico Salvai.

Según el esquema confirmado a Letra P, el peronismo que contiene a la mayoría de los jefes comunales opositores y tiene los dos bloques legislativos de siete diputados y cuatro senadores retendrá dos directores en el Banco Provincia y obtendrá una de las tres vocalías vacantes en el Tribunal de Cuentas.

En tanto, el Frente Renovador, con bastante menos incidencia territorial pero fortaleza parlamentaria, ya que cuenta con un bloque de 12 diputados y dos senadores, obtuvo también dos bancas en el Directorio del Bapro y un cargo en el Tribunal.

Massa consolidó su relación de aliado con Vidal y pudo, en este vínculo de mutua conveniencia, mostrar su perfil de opositor al votar en contra del presupuesto. La gobernadora solo precisaba que se habilitara el tratamiento de la ley de leyes y que se pronunciara de manera positiva sobre la autorización de nueva deuda.

 

 

Los que salieron perdiendo en el reparto -de hecho, ni siquiera estuvieron en la discusión- fueron los radicales, que pedían un lugar en el Tribunal. Los boina blanca, que no encuentran en su jefe partidario, el vicegobernador Daniel Salvador, un gladiador que pelee espacios de poder, debieron conformarse con la renovación del cargo de director que desde 2009 poseen en el Banco Provincia.

Según fuentes del oficialismo, Diego Rodrigo, que ingresó ese año al banco y actualmente es director secretario, seguiría como representante del radicalismo.

El massismo ratificaría en el cargo al ex intendente de Junín Mario Meoni y coparía otro lugar. En el caso del peronismo, se estarían negociando los nombres, pero trascendió que no continuarían en sus puestos los actuales directores Eduardo Di Rocco y Andrea García.

 

Los que salieron perdiendo en el reparto -de hecho, ni siquiera estuvieron en la discusión- son los radicales, que pedían un lugar en el Tribunal.

 

Existía la posibilidad de que una figura del kirchnerismo ocupara uno de esos dos cargos. Incluso se hablaba de la ex diputada nacional Juliana Di Tullio, pero, finalmente, su nombre se descartó. La chance del cristinismo estaba atada a la votación del endeudamiento, un proyecto que los bloques de Unidad Ciudadana votaron en contra.

En la negociación se había pactado que, si bien los dos cargos eran para el peronismo, se podía conceder uno para el kirchnerismo si se mostraba más amigable.

En el caso del Tribunal, las tres vocalías vacantes, que son fundamentales ya que en la actualidad el órgano de control carece de quórum para emitir fallos, serán ocupadas por un peronista, un massista y un vidalista.

En septiembre de 2016 renunció Héctor Giecco, que estaba a cargo de la vocalía de municipalidades A. Un año después, falleció la responsable de la vocalía de la administración central, Cecilia Fernández, y este año renunció el contador Gustavo Fernández, vocal de municipalidades B. Por lo tanto, el Tribunal solo logró conservar la presidencia, a cargo de Eduardo Grinberg, y la vocalía de reparticiones autárquicas y entes especiales que conduce Miguel Teilletchea.

Se espera que el próximo jueves 13 sesione la Cámara de Senadores y designe a los nuevos integrantes de estos espacios institucionales.

Votos y cargos: el reparto con el que Vidal le pagó al PJ y al massismo

El peronismo y el Frente Renovador retienen sus espacios en el Bapro y tendrán lugar en el Tribunal de Cuentas. Radicales, molestos por su escasa presencia y la fortaleza PRO.

La aprobación del endeudamiento para el que la gobernadora María Eugenia Vidal le pidió autorización a la Legislatura bonaerense tuvo su correlato en el reparto de cargos en el Banco Provincia y en el Tribunal de Cuentas que el peronismo y el Frente Renovador obtuvieron de la mandataria.

Los opositores pedían renovar y sumar un lugar en dos espacios clave como son el directorio del Bapro y, fundamentalmente, las vocalías en el Tribunal de Cuentas, encargado de fiscalizar los gastos de la administración pública provincial y municipal.

Las vacantes estaban pendientes desde comienzo y mitad de año, pero su cobertura fue demorada por el oficialismo para utilizar esos espacios de poder como herramientas de negociación para la aprobación de los proyectos de ley de presupuesto e impositiva y el pedido de nueva deuda, que se trató en una iniciativa aparte.

 

 

Aunque los nombres no están aún confirmados, ya está definido el cupo que le corresponderá a cada espacio de acuerdo al esquema acordado entre los intendentes del peronismo, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y la mandataria bonaerense, que confió la negociación en su hombre de confianza, el jefe de Gabinete, Federico Salvai.

Según el esquema confirmado a Letra P, el peronismo que contiene a la mayoría de los jefes comunales opositores y tiene los dos bloques legislativos de siete diputados y cuatro senadores retendrá dos directores en el Banco Provincia y obtendrá una de las tres vocalías vacantes en el Tribunal de Cuentas.

En tanto, el Frente Renovador, con bastante menos incidencia territorial pero fortaleza parlamentaria, ya que cuenta con un bloque de 12 diputados y dos senadores, obtuvo también dos bancas en el Directorio del Bapro y un cargo en el Tribunal.

Massa consolidó su relación de aliado con Vidal y pudo, en este vínculo de mutua conveniencia, mostrar su perfil de opositor al votar en contra del presupuesto. La gobernadora solo precisaba que se habilitara el tratamiento de la ley de leyes y que se pronunciara de manera positiva sobre la autorización de nueva deuda.

 

 

Los que salieron perdiendo en el reparto -de hecho, ni siquiera estuvieron en la discusión- fueron los radicales, que pedían un lugar en el Tribunal. Los boina blanca, que no encuentran en su jefe partidario, el vicegobernador Daniel Salvador, un gladiador que pelee espacios de poder, debieron conformarse con la renovación del cargo de director que desde 2009 poseen en el Banco Provincia.

Según fuentes del oficialismo, Diego Rodrigo, que ingresó ese año al banco y actualmente es director secretario, seguiría como representante del radicalismo.

El massismo ratificaría en el cargo al ex intendente de Junín Mario Meoni y coparía otro lugar. En el caso del peronismo, se estarían negociando los nombres, pero trascendió que no continuarían en sus puestos los actuales directores Eduardo Di Rocco y Andrea García.

 

Los que salieron perdiendo en el reparto -de hecho, ni siquiera estuvieron en la discusión- son los radicales, que pedían un lugar en el Tribunal.

 

Existía la posibilidad de que una figura del kirchnerismo ocupara uno de esos dos cargos. Incluso se hablaba de la ex diputada nacional Juliana Di Tullio, pero, finalmente, su nombre se descartó. La chance del cristinismo estaba atada a la votación del endeudamiento, un proyecto que los bloques de Unidad Ciudadana votaron en contra.

En la negociación se había pactado que, si bien los dos cargos eran para el peronismo, se podía conceder uno para el kirchnerismo si se mostraba más amigable.

En el caso del Tribunal, las tres vocalías vacantes, que son fundamentales ya que en la actualidad el órgano de control carece de quórum para emitir fallos, serán ocupadas por un peronista, un massista y un vidalista.

En septiembre de 2016 renunció Héctor Giecco, que estaba a cargo de la vocalía de municipalidades A. Un año después, falleció la responsable de la vocalía de la administración central, Cecilia Fernández, y este año renunció el contador Gustavo Fernández, vocal de municipalidades B. Por lo tanto, el Tribunal solo logró conservar la presidencia, a cargo de Eduardo Grinberg, y la vocalía de reparticiones autárquicas y entes especiales que conduce Miguel Teilletchea.

Se espera que el próximo jueves 13 sesione la Cámara de Senadores y designe a los nuevos integrantes de estos espacios institucionales.