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Los ex gobernadores Solá y Scioli coincidieron en un plenario del SMATA en Cañuelas. Militan sus candidaturas mientras esperan la definición de Cristina, que juega al misterio.
Redacción 01/12/2018 18:21

En el escenario de la foto del reencuentro entre Critina Kichner y Hugo Moyano después de siete años de distanciamiento, Felipe Solá y Daniel Scioli coincidieron en un plenario sindical. En la sede del SMATA, militaron sus candidaturas provisionales a la presidencia.

Los destinos de Felipe y Daniel parecen atados por un hilo rojo: los dos gobernaron la provincia de Buenos Aires en tensión con los Kirchner que, en simultáneo, comandaban la Casa Rosada: Néstor durante la era felipista en la Goberación; Cristina en el tiempo de Scioli en La Plata).

Ahora, los dos se anotan para suceder a Mauricio Macri y militan sus aspiraciones mientras esperan la definición de la senadora nacional, que juega al misterio y mantiene en vilo a todo el pan peronismo.

 

 

"Nuestra obligación es trabajar por un peronismo que no excluya a nadie", arengó Solá, uno de los apóstoles de la unidad del movimiento fundado por Juan Perón, y, con analogía súper clásica, convocó a una gran PASO: "El partido se tiene que jugar en la cancha y no en un escritorio diciendo quién si y quién no".

 

 

Scioli también apeló a un clásico, pero de su acervo discursivo. "Propuse una agenda de desarrollo", reprodujo en su cuenta de Twitter, donde no tuvo problemas en mencionar a su compañero de sala de espera.

Dos suplentes de CFK, juntos donde la ex presidenta volvió a Moyano

Los ex gobernadores Solá y Scioli coincidieron en un plenario del SMATA en Cañuelas. Militan sus candidaturas mientras esperan la definición de Cristina, que juega al misterio.

En el escenario de la foto del reencuentro entre Critina Kichner y Hugo Moyano después de siete años de distanciamiento, Felipe Solá y Daniel Scioli coincidieron en un plenario sindical. En la sede del SMATA, militaron sus candidaturas provisionales a la presidencia.

Los destinos de Felipe y Daniel parecen atados por un hilo rojo: los dos gobernaron la provincia de Buenos Aires en tensión con los Kirchner que, en simultáneo, comandaban la Casa Rosada: Néstor durante la era felipista en la Goberación; Cristina en el tiempo de Scioli en La Plata).

Ahora, los dos se anotan para suceder a Mauricio Macri y militan sus aspiraciones mientras esperan la definición de la senadora nacional, que juega al misterio y mantiene en vilo a todo el pan peronismo.

 

 

"Nuestra obligación es trabajar por un peronismo que no excluya a nadie", arengó Solá, uno de los apóstoles de la unidad del movimiento fundado por Juan Perón, y, con analogía súper clásica, convocó a una gran PASO: "El partido se tiene que jugar en la cancha y no en un escritorio diciendo quién si y quién no".

 

 

Scioli también apeló a un clásico, pero de su acervo discursivo. "Propuse una agenda de desarrollo", reprodujo en su cuenta de Twitter, donde no tuvo problemas en mencionar a su compañero de sala de espera.