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El peronismo se plantó en la discusión y le exigió a Macri que primero resuelva el conflicto del gas. Las espadas legislativas de Cambiemos proponen una salida alternativa. El corset del FMI.
Por 09/10/2018 20:31

El conflicto que generó la resolución de la secretaría de Energía que habilitó a las empresas prestadoras de gas a cobrar una compensación por los efectos de la devaluación dejó al Gobierno en una encerrona en el Congreso y detonó las negociaciones por el Presupuesto 2019, que el oficialismo pretendía llevar al recinto de la Cámara de Diputados para su votación el 24 de octubre.

La escalada de la discusión por la medida dictada por el secretario de Energía, Javier Iguacel, generó la reacción de la oposición, que este martes se unió para pedir una sesión especial para el 18 de octubre para tratar en el recinto los proyectos que presentaron diputados de distintos bloques para derogar la norma. Esa decisión provocó otra consecuencia, que preocupó al oficialismo: los proyectos presentados deberían ser girados a la comisión de Presupuesto, que preside el macrista Luciano Laspina. En ese cuerpo, Cambiemos esperaba emitir dictamen del proyecto de Presupuesto 2019 la semana próxima.

 

 

Pero más allá de que el oficialismo podría hacer una maniobra para evitar el giro a la comisión de Presupuesto, el conflicto por el gas empantanó las negociaciones con los diputados del peronismo, que le hicieron saber a los referentes de Cambiemos que no firmarán dictamen hasta tanto el Gobierno no resuelva el tema de las tarifas. “Las conversaciones por el Presupuesto venían muy bien, estaba todo encaminado”, se lamentó ante Letra P una de las voces autorizadas del interbloque que preside Mario Negri y que participa de las negociaciones para destrabar el conflicto.

Según pudo saber este portal, los referentes de la mesa chica de Cambiemos en Diputados llevaron este martes a la Casa Rosada una idea para intentar resolver el problema. En la reunión que mantuvieron por la mañana con el presidente Mauricio Macri y otros funcionarios del gabinete propusieron repartir los costos de la compensación –unos 20.000 millones de pesos en dos años- entre el Estado nacional y las empresas, sin que eso afecte de manera alguna a los usuarios. En Balcarce 50 la idea no obtuvo aval pero quedó en estudio: saben que eso implicaría incluir un gasto extra en el Presupuesto 2019, algo que daría por tierra con la promesa del déficit cero, que le fue hecha al Fondo Monetario Internacional (FMI). Más aún considerando que, del total que correspondería pagar a las empresas, un 60 por ciento es en realidad de la empresa estatal YPF.

 

 

Las conversaciones siguieron el martes por la tarde en la Cámara de Diputados, con una serie de reuniones de las que participaron el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, el titular del interbloque Cambiemos, Negri, Nicolás Massot, Silvia Lospennato y Laspina, entre otros. Las espadas parlamentarias del oficialismo intentaban buscar una salida mientras mantenían línea directa con los referentes del peronismo, que insistían en la necesidad de que el Gobierno diera marcha atrás con la medida como condición para avanzar en la negociación por el Presupuesto y acusaban el golpe por la presión que ejercía, en paralelo, la propia UCR hacia adentro de la coalición. En el PRO no descartaban que, de no resolverse el problema, el radicalismo se animara incluso a presentar un proyecto propio.

En ese contexto, el martes a última hora el macrista Laspina salió del Palacio para llevar a la Casa Rosada una propuesta alternativa, que plantea la posibilidad de incluir el monto que las empresas percibirían como compensación por la devaluación en un fondo de garantía que se utilizará para generar inversiones en Vaca Muerta. La idea quedó en estudio. 

El affaire Iguacel detona las negociaciones por el Presupuesto

El peronismo se plantó en la discusión y le exigió a Macri que primero resuelva el conflicto del gas. Las espadas legislativas de Cambiemos proponen una salida alternativa. El corset del FMI.

 

El conflicto que generó la resolución de la secretaría de Energía que habilitó a las empresas prestadoras de gas a cobrar una compensación por los efectos de la devaluación dejó al Gobierno en una encerrona en el Congreso y detonó las negociaciones por el Presupuesto 2019, que el oficialismo pretendía llevar al recinto de la Cámara de Diputados para su votación el 24 de octubre.

La escalada de la discusión por la medida dictada por el secretario de Energía, Javier Iguacel, generó la reacción de la oposición, que este martes se unió para pedir una sesión especial para el 18 de octubre para tratar en el recinto los proyectos que presentaron diputados de distintos bloques para derogar la norma. Esa decisión provocó otra consecuencia, que preocupó al oficialismo: los proyectos presentados deberían ser girados a la comisión de Presupuesto, que preside el macrista Luciano Laspina. En ese cuerpo, Cambiemos esperaba emitir dictamen del proyecto de Presupuesto 2019 la semana próxima.

 

 

Pero más allá de que el oficialismo podría hacer una maniobra para evitar el giro a la comisión de Presupuesto, el conflicto por el gas empantanó las negociaciones con los diputados del peronismo, que le hicieron saber a los referentes de Cambiemos que no firmarán dictamen hasta tanto el Gobierno no resuelva el tema de las tarifas. “Las conversaciones por el Presupuesto venían muy bien, estaba todo encaminado”, se lamentó ante Letra P una de las voces autorizadas del interbloque que preside Mario Negri y que participa de las negociaciones para destrabar el conflicto.

Según pudo saber este portal, los referentes de la mesa chica de Cambiemos en Diputados llevaron este martes a la Casa Rosada una idea para intentar resolver el problema. En la reunión que mantuvieron por la mañana con el presidente Mauricio Macri y otros funcionarios del gabinete propusieron repartir los costos de la compensación –unos 20.000 millones de pesos en dos años- entre el Estado nacional y las empresas, sin que eso afecte de manera alguna a los usuarios. En Balcarce 50 la idea no obtuvo aval pero quedó en estudio: saben que eso implicaría incluir un gasto extra en el Presupuesto 2019, algo que daría por tierra con la promesa del déficit cero, que le fue hecha al Fondo Monetario Internacional (FMI). Más aún considerando que, del total que correspondería pagar a las empresas, un 60 por ciento es en realidad de la empresa estatal YPF.

 

 

Las conversaciones siguieron el martes por la tarde en la Cámara de Diputados, con una serie de reuniones de las que participaron el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, el titular del interbloque Cambiemos, Negri, Nicolás Massot, Silvia Lospennato y Laspina, entre otros. Las espadas parlamentarias del oficialismo intentaban buscar una salida mientras mantenían línea directa con los referentes del peronismo, que insistían en la necesidad de que el Gobierno diera marcha atrás con la medida como condición para avanzar en la negociación por el Presupuesto y acusaban el golpe por la presión que ejercía, en paralelo, la propia UCR hacia adentro de la coalición. En el PRO no descartaban que, de no resolverse el problema, el radicalismo se animara incluso a presentar un proyecto propio.

En ese contexto, el martes a última hora el macrista Laspina salió del Palacio para llevar a la Casa Rosada una propuesta alternativa, que plantea la posibilidad de incluir el monto que las empresas percibirían como compensación por la devaluación en un fondo de garantía que se utilizará para generar inversiones en Vaca Muerta. La idea quedó en estudio.