La inflación desaceleró a 2,1% en mayo, pero los alimentos y gastos fijos familiares suben más que el IPC
El INDEC confirmó el dato más bajo en ocho meses. Productos esenciales subieron 2,5%. Salud, comunicaciones y vivienda superaron el promedio. Milei celebró.
La inflación desaceleró a 2,1% en mayo y alcanzó su registro más bajo desde septiembre de 2025. El Gobierno celebró el dato como una señal de éxito de su estrategia económica. Sin embargo, los rubros que más impactan en el presupuesto familiar, como alimentos, salud, comunicaciones y servicios básicos, continuaron aumentando por encima del índice general.
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La inflación volvió a desacelerarse en mayo según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Se trata del menor incremento de precios en ocho meses y de una cifra que el Gobierno esperaba exhibir como principal resultado de su política económica. La inflación acumuló 14,7% en los primeros cinco meses del año y 33,2% en la comparación interanual.
La celebración fue inmediata. El ministro de Economía, Toto Caputo, destacó que se trató de “la inflación más baja en ocho meses” y remarcó que la inflación núcleo descendió a 1,9%, también el menor registro desde septiembre del año pasado.
El presidente Javier Milei reforzó ese mensaje al publicar en sus redes sociales: “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO. Inflación al consumidor 2,1% mientras la núcleo logra quebrar el 2%, cayendo al 1,9%”.
Alimentos y servicios básicos avanzaron por encima del promedio
Mientras el índice de Precios al Consumidor (IPC) general se ubicó en 2,1%, la división Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 2,5% durante mayo. Según el INDEC, la variación estuvo impulsada principalmente por las verduras, que registraron fuertes incrementos en distintas regiones del país.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, aumentó 2,4%, por encima de la inflación general. En tanto, la Canasta Básica Total (CBT), que define el umbral de pobreza, subió 2%. Como resultado, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.498.741 para no ser considerada pobre.
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Los datos muestran que, aun con una desaceleración del índice general, los alimentos continúan ejerciendo presión sobre el presupuesto familiar. Un informe de C&T destacó que las verduras explicaron buena parte de la suba, mientras que la carne, tras varios meses de fuertes incrementos, avanzó alrededor de 0,5%.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señaló además que varios productos básicos registraron aumentos muy superiores al promedio. Entre ellos se destacaron el tomate, con una suba de 62,6%; la lechuga, 14,3%; la papa, 12,9%; y la cebolla, 10,2%. También aumentaron productos lácteos como la leche en sachet (5,4%), la manteca (5,7%) y el dulce de leche (5,8%).
Comunicación, salud y vivienda lideraron las subas
La división que más aumentó en mayo fue Comunicación, con una variación de 3,4%. El incremento respondió principalmente a ajustes en telefonía celular, internet y televisión por cable.
Por detrás se ubicaron Educación, con una suba de 2,9%; Salud, con 2,6%; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, también con 2,6%. Las boletas de electricidad y gas en el AMBA aumentaron 5,6% y 5,1% respectivamente para hogares sin subsidio, en el marco de compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de desregulación energética.
En el caso de Salud, el movimiento estuvo asociado a incrementos de las cuotas de medicina prepaga y a remarcaciones en medicamentos. Para Vivienda, el impacto provino de nuevos ajustes en servicios como electricidad, gas y agua.
Se trata de rubros que tienen un peso creciente dentro del gasto de los hogares y que presentan menor posibilidad de sustitución o reducción del consumo frente a una pérdida de ingresos.
La caída del consumo ayuda a contener el índice
La desaceleración de la inflación estuvo explicada en parte por el comportamiento de sectores vinculados al consumo masivo discrecional.
Prendas de vestir y calzado fue la división con menor aumento del mes, apenas 0,3%, mientras que Equipamiento y mantenimiento del hogar registró una suba de 1,4%. Analistas vincularon estos resultados a las promociones comerciales y al impacto de jornadas de descuentos como el Hot Sale.
Según CEPA, "los rubros que se movieron por debajo de la inflación resultan más elásticos al consumo y prescindibles para las familias, mientras que los que se movieron por encima difícilmente puedan recortarse". La desinflación se apoya, en parte, en el deterioro del poder adquisitivo.
Los alimentos vuelven a acelerar en junio
Uno de los datos más valorados por el Gobierno fue la reducción de la inflación núcleo a 1,9%, ya que excluye componentes estacionales y regulados y es considerada una medida más representativa de la tendencia inflacionaria.
Sin embargo, los relevamientos privados muestran algunas señales de cautela para junio. La consultora LCG informó que durante la segunda semana del mes los alimentos y bebidas aumentaron 0,6% respecto de la semana previa y que la inflación mensual promedio de ese rubro trepó a 2,5%.
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Según el informe, el 60% de la inflación de alimentos de las últimas semanas estuvo explicada por el aumento de las carnes, que registraron una suba semanal de 4,9%.
A la vez, distintos servicios regulados continuarán ajustándose durante junio. Las empresas de telecomunicaciones prevén incrementos cercanos al 3,4%; las prepagas aplicarán aumentos promedio de 2,9%; y seguirán las actualizaciones en agua, gas, electricidad y transporte público.
El debate por cómo medir la inflación
Junto con la difusión del IPC, volvió a aparecer la discusión sobre la actualización de la metodología utilizada por el INDEC. CEPA recordó que el organismo aún no incorporó plenamente los ponderadores surgidos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, que otorgan mayor peso a servicios y transporte dentro de la canasta de consumo.
Según esa estimación, la inflación de mayo habría sido de 2,2% en lugar de 2,1%, mientras que la acumulada de 2026 alcanzaría 15,1%, frente al 14,7% informado oficialmente.
Asimismo, LCG estimó que "corrigiendo por la estructura de la canasta que surge de la ENGHo 2017/18 (más peso de servicios), la inflación minorista habría sido 2,3% en mayo, y el acumulado del año cerca de 16%".