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“Todavía no tenemos ajuste ni recorte en el Ministerio de Salud bonaerense”

El titular del área, detalla a Letra P las “prioridades” financieras de su gestión, la relación con los municipios y con los gremios. Nacido en Lomas, descarta en lo inmediato una candidatura local.
Por 21/10/2018 13:04

Andrés Scarsi reconoce a Letra P su adicción a los programas informativos y su constante necesidad de “saber que está pasando”. Ese hábito se contrapone con su personalidad en extremo prudente y su perfil más técnico que político. Es el ministro de Salud más joven en la historia de la provincia y acredita una ascendente carrera en la gestión pública que se inició once años atrás, cuando recién recibido se fue a trabajar con el entonces titular de Salud de la Ciudad, Jorge Lemus.

Reubicado en su oficina de la calle 51, en La Plata, espacio al que volvió esta semana luego de un proceso de reparación edilicia, el ministro negó recortes inmediatos en su área y remarcó que “todavía” no están previstos para 2019. “El presupuesto de este año está garantizado y tenía metas que cumplir que las fuimos resolviendo”, asegura.

Puntea las prioridades, como la expansión del SAME, las reformas en las guardias de hospitales y el suministro de insumos oncológicos. Reconoce que se están evaluando los reclamos de muchos intendentes respecto al financiamiento del sistema de salud en los municipios. Y justifica la decisión del Gobierno de bajarle el rango a Salud, de ministerio a secretaría. La discusión por la legalización del aborto y el protocolo para abortos no punibles también ingresan en la charla que se extiende por más de una hora.

 

BIO. Médico, de Lomas de Zamora, planeaba especializarse en traumatología cuando en 2007, recién recibido, aceptó la oferta del profesor de la cátedra de Salud Pública, Jorge Lemus, para acompañarlo en el ministerio de Salud de la Ciudad. Nunca abandonó la función pública. Fue director general de Planificación Sanitaria, durante la segunda gestión de Mauricio Macri en la Ciudad y con María Eugenia Vidal como vicejefa. En 2015, cuando Néstor Grindetti ganó la intendencia de Lanús, lo acompañó como titular de Salud. Interrumpió su tarea a mitad de 2016, cuando fue designado jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, a cargo de Zulma Ortíz, y en febrero de 2017 lo convocan para ocupar la Secretaría de Operaciones y Estrategias de Atención del Ministerio de Salud de la Nación. En julio de ese año, asumió como ministro de Salud bonaerense.

 


 

-¿Qué va a pasar con el presupuesto del próximo año? Se habla de un fuerte ajuste.

-Todavía no tenemos ajuste ni recorte en el Ministerio de Salud y tenemos garantizados los proyectos que tienen su inercia, como el SAME, las guardias y el programa integral de tratamiento oncológico.

-¿Esos serían los únicos programas garantizados?

-Esos son los cuatro ejes prioritarios, que sobrevuelan la gestión, son los que denominamos programas "A+". El año pasado pusimos en valor 30 guardias de hospitales. Este año estamos culminando con las 14 previstas y hay 14 programadas para el año que viene, con lo cual ese presupuesto ya está contemplado. También el tema del SAME (Sistema de Atención Médica de Emergencia), que este año llegamos a 77 municipios y seguramente vamos a poder superar esa meta, porque aún queda un tramo hasta diciembre y tenemos las ambulancias y el equipamiento para poder seguir haciéndolo. El otro compromiso que habíamos asumido era alcanzar a cubrir la demanda de tratamientos oncológicos y este año llegamos a 9 mil pacientes.

 

 

-Desde los sindicatos, como Cicop, denuncian desde falta de insumos, de cobertura de cargos y problemas edilicios. Además, claro, de la paritaria salarial que aún no lograron acordar.

-En lo que es salarial nosotros siempre tratamos de tener la mejor propuesta, que sea prudente y viable. Yo entiendo que los gremios siempre han traído estos temas para la discusión, pero todos tenemos que hacer un esfuerzo para entender la situación real de la Provincia. De nada sirve hacer una gran paritaria y no cumplirla, en esa responsabilidad nosotros queremos pagar lo mejor que se pueda. Siempre les he pedido a los gremios respetar la institucionalidad. Yo soy un médico de la Provincia, me crié en el sistema bonaerense, estuve en la Ciudad, en la Nación, en un municipio. Por eso tengo que ser responsable. Y la verdad que cuando llegamos, de los 80 hospitales, 53 necesitaban obra fuerte, cuando digo que avanzamos con las 30 guardias y vamos a dejar 58 hechos a nuevo o puestos en valor, y en algunos también sumamos camas en terapia, arreglamos consultorios externos, ordenamos las UPA (Unidades de Pronta Atención creadas en la gestión de Daniel Scioli).

-¿Eran cáscaras de nuez, como habían denunciado?

-Algunas funcionaban bien, otras hubo que refuncionalizarlas, como el caso de Mar del Plata, de Lanús o Hurlingham, En Tres de Febrero, Lezama, hubo que buscar otro rol, porque para nosotros lo importante era una gestión más cercana con el municipio, por el tipo de efector de hospital intermedio que son. Ahí nosotros tuvimos que hacer cambios.

"Todos tenemos que hacer un esfuerzo para entender la situación real de la Provincia. De nada sirve hacer una gran paritaria y no cumplirla, en esa responsabilidad nosotros queremos pagar lo mejor que se pueda."

-Volviendo a los reclamos en hospitales, hay casos evidentes, como caída de techos en pabellones, cortes de luz, inundaciones, ¿Qué es lo que falta? ¿Qué está fallando?

-Lo que falló fue no haber invertido durante 30 años en los hospitales de la Provincia. Le voy a dar un caso: el pabellón D´Amelio (Hospital San Martín de La Plata) hace once años que estaba cerrado. Nosotros llegamos y le sumamos 64 camas, lo pusimos en valor porque se trata además de uno de los hospitales más importantes de la Provincia. Hicimos además la guardia, y ahora estamos haciendo el pabellón de quemados. Y hay que seguir, pero la tarea que queda por delante es muy grande y lleva tiempo y lleva inversión. También hubo que hacer un reordenamiento en los hospitales para que fuera una gestión homogénea y más eficiente.

-En el primer semestre del año la pobreza aumentó y la proyección es aún peor. Esto alienta enfermedades y aumenta la necesidad del servicio de salud pública.

-Nosotros atendemos esta situación, por eso buscamos hacer cada vez más eficiente el servicio y, en este proceso, hay que atender a todos los sectores y subsectores que componen el sistema de salud. Existe un vaivén en este proceso, que es dinámico y que está muy atado a la formalidad laboral. Porque en Argentina el trabajo formal te da una obra social y eso colabora en el engranaje general del servicio. En el caso de nuestra actual coyuntura, creo que hay que esperar un poco para ver cómo se comporta ese indicador. Y yo soy optimista en ese sentido.

-Optimista y moderado. Usted es de los más prudentes de todo el gabinete.

-(Ríe) Soy responsable, uno tiene un cargo una responsabilidad muy grande. Yo vengo del área técnica y, si bien entiendo dónde estoy parado, me parece que lo que la gente valora en Salud es que se resuelvan sus problemas y que se proyecte hacia adelante. Quieren tener un Ministerio ordenado, transparente, más allá del perfil del funcionario. 

 

 

-¿Piensa a veces en apostar a lo territorial, como hacen varios de sus compañeros de gabinete?

-Cuando uno está en un cargo así surge constantemente esa pregunta, pero yo voy a estar donde haga falta y sirva al equipo. Yo trabajo en la fase que me ha tocado y no miro tanto para adelante.

-No es como Santiago López Medrano (Desarrollo Social), que busca la intendencia de San Martín, o Alejandro Finocchiaro (Educación nacional), que apuesta a La Matanza.

-No (ríe).

-¿Usted nació en la Provincia verdad?

-Si, en Lomas de Zamora.

-¿Y a quien votó en 2015 a nivel local?

-(Carcajada) Eso no se pregunta.

 

 

-¿No habrá sido a Martin Insaurralde? 

-No (sonrisa). Igual, desde esa elección voté en capital porque tengo el domicilio ahí.

-¿Y las anteriores veces? Lomas es un distrito peronista por excelencia. De hecho el candidato de Cambiemos es el justicialista Gabriel Mércuri, un apellido con mucha historia en el PJ.

-(Sigue riendo) Yo soy muy joven y no tengo mucho recorrido para atrás de historia política. Lomas ha sido y es un municipio muy importante de la tercera y de toda la Provincia. Es grande, complejo y lindero con el área metropolitana.

-Su antecesora en el cargo, Zulma Ortíz, había puesto en marcha el protocolo para abortos no punibles, que luego fue suspendido por Vidal. ¿Existe la posibilidad de que se vuelva a poner en marcha?

-En la actualidad está vigente el protocolo del año 2012 y el ILE está garantizado en la Provincia.

-¿Cómo se garantiza si no está en vigencia el protocolo nuevo?

-Tenemos 19 hospitales centinelas donde se realiza la práctica bajo el protocolo. Hubo un debate legislativo, donde participó la sociedad y se tomó el tiempo necesario para estudiar y discutir el tema y se llegó a una definición.

-¿Si se hubiera aprobado la legalización del aborto ustedes lo hubieran aplicado en la Provincia?

-Sí, porque nosotros tenemos que garantizar desde acá la ley vigente. Entonces, en ese caso hubiéramos tenido que adaptarnos a la nueva norma y ser prudentes en su forma de aplicación. En materia de salud, cuando se incorpora una nueva práctica, se suele empezar con cautela y se va perfeccionando a medida que se va cumpliendo, sobre la marcha.

 

 

-¿Usted estaba en contra de la ley?

-Sí, yo estoy a favor de las dos vidas. Pero desde mi rol como ministro de Salud de la Provincia tengo que ser muy prudente y entender que el debate se dio donde se tenía que dar y, si bien no se aprobó, si hubiera sido de otra manera nosotros tenemos que garantizar que la ley se aplique.

-¿Existe un cálculo aproximado de la inversión que significaría en la Provincia, si se aprobara? Porque la idea es retomar la discusión el próximo año.

-Sí, el Ministerio de Salud de la Nación presentó los costos de inversión en el país.

 

 

-¿Y coincidían con sus cálculos? En el caso de la Provincia, claro.

-El sistema de salud es segmentado, donde tenés organismos nacionales provinciales y municipales. Entonces, cuando hay leyes de alcance federal, la Nación garantiza el suministro que puede ser de un programa, de un insumo o un protocolo. Por eso está bien que el Ministerio de Salud de la Nación sea el ente rector y ordene del sistema. Porque desde esa órbita vos tenés que garantizar que todas las provincias tengan la misma accesibilidad. 

-¿Usted estaba en contra de la ley?

-Sí, yo estoy a favor de las dos vidas. Pero desde mi rol como ministro de Salud de la Provincia tengo que ser muy prudente y entender que el debate se dio donde se tenía que dar y, si bien no se aprobó, si hubiera sido de otra manera nosotros tenemos que garantizar que la ley se aplique. Y ese es el rol institucional que se debe tener.

-El presidente Macri decidió bajar el rango al Ministerio de Salud y lo convirtió en una secretaría. ¿Qué lectura hace de esta decisión?

-Es una medida que tomó el Presidente para restringir la estructura, en un momento donde se está pidiendo mucho acompañamiento y lo que uno tiene que mirar es que se garantice la funcionalidad del ministerio y eso está garantizado, porque tiene presupuesto y ordenamiento administrativo. Seguramente hacia adelante se volverá a cambiar o no, no lo sé, pero me parece que uno tiene que asegurarse que cumpla con la función que tiene que cumplir. Y eso no se cambió. Entiendo el punto del debate, cuando se plantea que se desjerarquiza, son miradas. Pero hay que decir que en otros momentos, cuando funcionaba de manera aislada, también había algunas direcciones y funcionalidades que se pisaban entre un ministerio y el otro. Eso suele pasar cuando son estructuras tan grandes. 

-En la provincia no se copió esa reestructuración.

-No, la Provincia tiene un comportamiento distinto porque nosotros tenemos 80 hospitales abajo. El Ministerio de la Nación tiene pocos efectores, porque justamente es un órgano rector fiscalizador y normativo y de apoyo financiero y programas. No tiene una estructura de hospitales que le genere una carga administrativa y de personal. Los tuvo en su momento, pero muchos de ellos fueron transfiriéndose a cada jurisdicción.

 

Sobre el paso del Ministerio de Salud de la Nación a Secretaría: "Lo que uno tiene que mirar es que se garantice la funcionalidad del ministerio y eso está garantizado, porque tiene presupuesto y ordenamiento administrativo."

 

-Muchos intendentes planteaban que se modifique la ecuación de salud para el reparto de coparticipación. Porque se incrementa para aquellos que tienen más camas (en hospitales), pero sube cuando se aplican políticas de prevención.

-Si, lo venimos evaluando. Porque de alguna manera se tiene que determinar la oferta que precisás en cada distrito para hacerlo más vinculante con el municipio de lo que era antes. Vos podes venir y decirme “voy a hacer un hospital” y poner tantas camas, pero yo tengo que ver primero si es sustentable y cómo impacta en el índice de la coparticipación en el municipio de al lado y un montón de cuestiones de financiamiento que hay que evaluar. Además hay que entender la historia de la Provincia, porque hay distritos enteros que tienen hospitales municipales solamente. Entonces, para garantizar el funcionamiento y el cofinanciamiento que hace la Provincia con el municipio, tenés que ser muy prudente para que los hospitales que son municipales tengan los fondos para funcionar.

Uno los asiste porque los bonaerenses se atienden en los hospitales, independientemente de quién los financie y de quién los administre. Si en el hospital del municipio se atiende un paciente de otro distrito, pero resulta que esa comuna tiene la capacidad prestadora para darle asistencia, la Provincia tiene que cofinanciarlo. Esa cama está financiada de alguna manera por la Provincia. Entonces es un tema que seguramente hay que debatir para que sea más homogéneo y equitativo. Hoy la Provincia da una respuesta y apoyo financiero a muchos municipios que tienen una asistencia en salud solo municipal.

“Todavía no tenemos ajuste ni recorte en el Ministerio de Salud bonaerense”

El titular del área, detalla a Letra P las “prioridades” financieras de su gestión, la relación con los municipios y con los gremios. Nacido en Lomas, descarta en lo inmediato una candidatura local.

Andrés Scarsi reconoce a Letra P su adicción a los programas informativos y su constante necesidad de “saber que está pasando”. Ese hábito se contrapone con su personalidad en extremo prudente y su perfil más técnico que político. Es el ministro de Salud más joven en la historia de la provincia y acredita una ascendente carrera en la gestión pública que se inició once años atrás, cuando recién recibido se fue a trabajar con el entonces titular de Salud de la Ciudad, Jorge Lemus.

Reubicado en su oficina de la calle 51, en La Plata, espacio al que volvió esta semana luego de un proceso de reparación edilicia, el ministro negó recortes inmediatos en su área y remarcó que “todavía” no están previstos para 2019. “El presupuesto de este año está garantizado y tenía metas que cumplir que las fuimos resolviendo”, asegura.

Puntea las prioridades, como la expansión del SAME, las reformas en las guardias de hospitales y el suministro de insumos oncológicos. Reconoce que se están evaluando los reclamos de muchos intendentes respecto al financiamiento del sistema de salud en los municipios. Y justifica la decisión del Gobierno de bajarle el rango a Salud, de ministerio a secretaría. La discusión por la legalización del aborto y el protocolo para abortos no punibles también ingresan en la charla que se extiende por más de una hora.

 

BIO. Médico, de Lomas de Zamora, planeaba especializarse en traumatología cuando en 2007, recién recibido, aceptó la oferta del profesor de la cátedra de Salud Pública, Jorge Lemus, para acompañarlo en el ministerio de Salud de la Ciudad. Nunca abandonó la función pública. Fue director general de Planificación Sanitaria, durante la segunda gestión de Mauricio Macri en la Ciudad y con María Eugenia Vidal como vicejefa. En 2015, cuando Néstor Grindetti ganó la intendencia de Lanús, lo acompañó como titular de Salud. Interrumpió su tarea a mitad de 2016, cuando fue designado jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, a cargo de Zulma Ortíz, y en febrero de 2017 lo convocan para ocupar la Secretaría de Operaciones y Estrategias de Atención del Ministerio de Salud de la Nación. En julio de ese año, asumió como ministro de Salud bonaerense.

 


 

-¿Qué va a pasar con el presupuesto del próximo año? Se habla de un fuerte ajuste.

-Todavía no tenemos ajuste ni recorte en el Ministerio de Salud y tenemos garantizados los proyectos que tienen su inercia, como el SAME, las guardias y el programa integral de tratamiento oncológico.

-¿Esos serían los únicos programas garantizados?

-Esos son los cuatro ejes prioritarios, que sobrevuelan la gestión, son los que denominamos programas "A+". El año pasado pusimos en valor 30 guardias de hospitales. Este año estamos culminando con las 14 previstas y hay 14 programadas para el año que viene, con lo cual ese presupuesto ya está contemplado. También el tema del SAME (Sistema de Atención Médica de Emergencia), que este año llegamos a 77 municipios y seguramente vamos a poder superar esa meta, porque aún queda un tramo hasta diciembre y tenemos las ambulancias y el equipamiento para poder seguir haciéndolo. El otro compromiso que habíamos asumido era alcanzar a cubrir la demanda de tratamientos oncológicos y este año llegamos a 9 mil pacientes.

 

 

-Desde los sindicatos, como Cicop, denuncian desde falta de insumos, de cobertura de cargos y problemas edilicios. Además, claro, de la paritaria salarial que aún no lograron acordar.

-En lo que es salarial nosotros siempre tratamos de tener la mejor propuesta, que sea prudente y viable. Yo entiendo que los gremios siempre han traído estos temas para la discusión, pero todos tenemos que hacer un esfuerzo para entender la situación real de la Provincia. De nada sirve hacer una gran paritaria y no cumplirla, en esa responsabilidad nosotros queremos pagar lo mejor que se pueda. Siempre les he pedido a los gremios respetar la institucionalidad. Yo soy un médico de la Provincia, me crié en el sistema bonaerense, estuve en la Ciudad, en la Nación, en un municipio. Por eso tengo que ser responsable. Y la verdad que cuando llegamos, de los 80 hospitales, 53 necesitaban obra fuerte, cuando digo que avanzamos con las 30 guardias y vamos a dejar 58 hechos a nuevo o puestos en valor, y en algunos también sumamos camas en terapia, arreglamos consultorios externos, ordenamos las UPA (Unidades de Pronta Atención creadas en la gestión de Daniel Scioli).

-¿Eran cáscaras de nuez, como habían denunciado?

-Algunas funcionaban bien, otras hubo que refuncionalizarlas, como el caso de Mar del Plata, de Lanús o Hurlingham, En Tres de Febrero, Lezama, hubo que buscar otro rol, porque para nosotros lo importante era una gestión más cercana con el municipio, por el tipo de efector de hospital intermedio que son. Ahí nosotros tuvimos que hacer cambios.

"Todos tenemos que hacer un esfuerzo para entender la situación real de la Provincia. De nada sirve hacer una gran paritaria y no cumplirla, en esa responsabilidad nosotros queremos pagar lo mejor que se pueda."

-Volviendo a los reclamos en hospitales, hay casos evidentes, como caída de techos en pabellones, cortes de luz, inundaciones, ¿Qué es lo que falta? ¿Qué está fallando?

-Lo que falló fue no haber invertido durante 30 años en los hospitales de la Provincia. Le voy a dar un caso: el pabellón D´Amelio (Hospital San Martín de La Plata) hace once años que estaba cerrado. Nosotros llegamos y le sumamos 64 camas, lo pusimos en valor porque se trata además de uno de los hospitales más importantes de la Provincia. Hicimos además la guardia, y ahora estamos haciendo el pabellón de quemados. Y hay que seguir, pero la tarea que queda por delante es muy grande y lleva tiempo y lleva inversión. También hubo que hacer un reordenamiento en los hospitales para que fuera una gestión homogénea y más eficiente.

-En el primer semestre del año la pobreza aumentó y la proyección es aún peor. Esto alienta enfermedades y aumenta la necesidad del servicio de salud pública.

-Nosotros atendemos esta situación, por eso buscamos hacer cada vez más eficiente el servicio y, en este proceso, hay que atender a todos los sectores y subsectores que componen el sistema de salud. Existe un vaivén en este proceso, que es dinámico y que está muy atado a la formalidad laboral. Porque en Argentina el trabajo formal te da una obra social y eso colabora en el engranaje general del servicio. En el caso de nuestra actual coyuntura, creo que hay que esperar un poco para ver cómo se comporta ese indicador. Y yo soy optimista en ese sentido.

-Optimista y moderado. Usted es de los más prudentes de todo el gabinete.

-(Ríe) Soy responsable, uno tiene un cargo una responsabilidad muy grande. Yo vengo del área técnica y, si bien entiendo dónde estoy parado, me parece que lo que la gente valora en Salud es que se resuelvan sus problemas y que se proyecte hacia adelante. Quieren tener un Ministerio ordenado, transparente, más allá del perfil del funcionario. 

 

 

-¿Piensa a veces en apostar a lo territorial, como hacen varios de sus compañeros de gabinete?

-Cuando uno está en un cargo así surge constantemente esa pregunta, pero yo voy a estar donde haga falta y sirva al equipo. Yo trabajo en la fase que me ha tocado y no miro tanto para adelante.

-No es como Santiago López Medrano (Desarrollo Social), que busca la intendencia de San Martín, o Alejandro Finocchiaro (Educación nacional), que apuesta a La Matanza.

-No (ríe).

-¿Usted nació en la Provincia verdad?

-Si, en Lomas de Zamora.

-¿Y a quien votó en 2015 a nivel local?

-(Carcajada) Eso no se pregunta.

 

 

-¿No habrá sido a Martin Insaurralde? 

-No (sonrisa). Igual, desde esa elección voté en capital porque tengo el domicilio ahí.

-¿Y las anteriores veces? Lomas es un distrito peronista por excelencia. De hecho el candidato de Cambiemos es el justicialista Gabriel Mércuri, un apellido con mucha historia en el PJ.

-(Sigue riendo) Yo soy muy joven y no tengo mucho recorrido para atrás de historia política. Lomas ha sido y es un municipio muy importante de la tercera y de toda la Provincia. Es grande, complejo y lindero con el área metropolitana.

-Su antecesora en el cargo, Zulma Ortíz, había puesto en marcha el protocolo para abortos no punibles, que luego fue suspendido por Vidal. ¿Existe la posibilidad de que se vuelva a poner en marcha?

-En la actualidad está vigente el protocolo del año 2012 y el ILE está garantizado en la Provincia.

-¿Cómo se garantiza si no está en vigencia el protocolo nuevo?

-Tenemos 19 hospitales centinelas donde se realiza la práctica bajo el protocolo. Hubo un debate legislativo, donde participó la sociedad y se tomó el tiempo necesario para estudiar y discutir el tema y se llegó a una definición.

-¿Si se hubiera aprobado la legalización del aborto ustedes lo hubieran aplicado en la Provincia?

-Sí, porque nosotros tenemos que garantizar desde acá la ley vigente. Entonces, en ese caso hubiéramos tenido que adaptarnos a la nueva norma y ser prudentes en su forma de aplicación. En materia de salud, cuando se incorpora una nueva práctica, se suele empezar con cautela y se va perfeccionando a medida que se va cumpliendo, sobre la marcha.

 

 

-¿Usted estaba en contra de la ley?

-Sí, yo estoy a favor de las dos vidas. Pero desde mi rol como ministro de Salud de la Provincia tengo que ser muy prudente y entender que el debate se dio donde se tenía que dar y, si bien no se aprobó, si hubiera sido de otra manera nosotros tenemos que garantizar que la ley se aplique.

-¿Existe un cálculo aproximado de la inversión que significaría en la Provincia, si se aprobara? Porque la idea es retomar la discusión el próximo año.

-Sí, el Ministerio de Salud de la Nación presentó los costos de inversión en el país.

 

 

-¿Y coincidían con sus cálculos? En el caso de la Provincia, claro.

-El sistema de salud es segmentado, donde tenés organismos nacionales provinciales y municipales. Entonces, cuando hay leyes de alcance federal, la Nación garantiza el suministro que puede ser de un programa, de un insumo o un protocolo. Por eso está bien que el Ministerio de Salud de la Nación sea el ente rector y ordene del sistema. Porque desde esa órbita vos tenés que garantizar que todas las provincias tengan la misma accesibilidad. 

-¿Usted estaba en contra de la ley?

-Sí, yo estoy a favor de las dos vidas. Pero desde mi rol como ministro de Salud de la Provincia tengo que ser muy prudente y entender que el debate se dio donde se tenía que dar y, si bien no se aprobó, si hubiera sido de otra manera nosotros tenemos que garantizar que la ley se aplique. Y ese es el rol institucional que se debe tener.

-El presidente Macri decidió bajar el rango al Ministerio de Salud y lo convirtió en una secretaría. ¿Qué lectura hace de esta decisión?

-Es una medida que tomó el Presidente para restringir la estructura, en un momento donde se está pidiendo mucho acompañamiento y lo que uno tiene que mirar es que se garantice la funcionalidad del ministerio y eso está garantizado, porque tiene presupuesto y ordenamiento administrativo. Seguramente hacia adelante se volverá a cambiar o no, no lo sé, pero me parece que uno tiene que asegurarse que cumpla con la función que tiene que cumplir. Y eso no se cambió. Entiendo el punto del debate, cuando se plantea que se desjerarquiza, son miradas. Pero hay que decir que en otros momentos, cuando funcionaba de manera aislada, también había algunas direcciones y funcionalidades que se pisaban entre un ministerio y el otro. Eso suele pasar cuando son estructuras tan grandes. 

-En la provincia no se copió esa reestructuración.

-No, la Provincia tiene un comportamiento distinto porque nosotros tenemos 80 hospitales abajo. El Ministerio de la Nación tiene pocos efectores, porque justamente es un órgano rector fiscalizador y normativo y de apoyo financiero y programas. No tiene una estructura de hospitales que le genere una carga administrativa y de personal. Los tuvo en su momento, pero muchos de ellos fueron transfiriéndose a cada jurisdicción.

 

Sobre el paso del Ministerio de Salud de la Nación a Secretaría: "Lo que uno tiene que mirar es que se garantice la funcionalidad del ministerio y eso está garantizado, porque tiene presupuesto y ordenamiento administrativo."

 

-Muchos intendentes planteaban que se modifique la ecuación de salud para el reparto de coparticipación. Porque se incrementa para aquellos que tienen más camas (en hospitales), pero sube cuando se aplican políticas de prevención.

-Si, lo venimos evaluando. Porque de alguna manera se tiene que determinar la oferta que precisás en cada distrito para hacerlo más vinculante con el municipio de lo que era antes. Vos podes venir y decirme “voy a hacer un hospital” y poner tantas camas, pero yo tengo que ver primero si es sustentable y cómo impacta en el índice de la coparticipación en el municipio de al lado y un montón de cuestiones de financiamiento que hay que evaluar. Además hay que entender la historia de la Provincia, porque hay distritos enteros que tienen hospitales municipales solamente. Entonces, para garantizar el funcionamiento y el cofinanciamiento que hace la Provincia con el municipio, tenés que ser muy prudente para que los hospitales que son municipales tengan los fondos para funcionar.

Uno los asiste porque los bonaerenses se atienden en los hospitales, independientemente de quién los financie y de quién los administre. Si en el hospital del municipio se atiende un paciente de otro distrito, pero resulta que esa comuna tiene la capacidad prestadora para darle asistencia, la Provincia tiene que cofinanciarlo. Esa cama está financiada de alguna manera por la Provincia. Entonces es un tema que seguramente hay que debatir para que sea más homogéneo y equitativo. Hoy la Provincia da una respuesta y apoyo financiero a muchos municipios que tienen una asistencia en salud solo municipal.