X
Los gobernadores tuvieron un segundo encuentro en pocos días. Hablan de la necesidad de una "unidad nacional en serio". El salteño lo quiere como parte de su equipo para pelear la presidencia.
Por 11/10/2018 9:25

Por segunda vez en dos semanas, los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey, y Santa Fe, Miguel Lifschitz, se vieron las caras. Firmaron un convenio de gestión y fogonearon otra vez la construcción de una “unidad nacional en serio”. Pese a que el socialista dijo días atrás que no se veía como candidato a vicepresidente de un peronista, el norteño profundiza su operativo seducción.

Ambos mandatarios rubricaron este miércoles un acuerdo de cooperación para el desarrollo de las energías renovables. El convenio se enmarca en la reciente formación de la Liga Bioenergética, que también integran las provincias de Córdoba y Tucumán, con el objetivo de lograr la colaboración y transferencia de conocimientos técnicos de los programas relacionados con las energías solar térmica, fotovoltaica, eólica y los biocombustibles.

“Lifschitz comienza a transitar por el interior del país con el objetivo de trabajar temas estratégicos con una mirada de futuro junto a otros mandatarios provinciales”, reza la gacetilla oficial que enviaron desde Santa Fe.

 

 

Tienen una relación excelente y coinciden en muchas miradas de la Argentina actual. Urtubey lo dijo más de una vez: cree en una construcción política electoral amplia, que incluya a partidos
como el socialismo. Sabe que es una tarea muy difícil convencerlo a Lifschitz y que, a su vez, el rosarino tiene una realidad partidaria local que no lo somete, pero lo condiciona a veces.

Por ese motivo, Lifschitz lejos de cerrar la puerta a las fotos políticas de tenor, procura repetirlas. Entiende que los que trabajan fuerte en términos de gestión deben mostrarse juntos, no importan los colores en ese sentido. El límite es el kirchnerismo, también coinciden intransigentes en ese punto.

“Tenemos una relación muy cercana”, admitió el socialista en la conferencia de prensa que se realizó en Salta. “Compartimos preocupaciones, hemos coincidido muchas veces y posiciones comunes”, siguió, antes de llegar al pero.

La traba, para el progresista, es que para pasar de la gestión a lo electoral “hay un largo camino para transitar”. Y en ese sentido, afirmó estar “convencido” de que si bien el tiempo es “escaso”, hacen falta “grandes acuerdos para la etapa que viene de la Argentina”. “Son necesarios fuertes consensos entre dirigentes de distintos partidos, entre los que tenemos un proyecto común, de desarrollo”, concedió y habló de “coalición amplia”.

Urtubey, más contundente, le devolvió los elogios y confió que está “convencido” que la Argentina “necesita un gobierno de unidad nacional en serio”. Pidió no apresurarse y no habló de frente electoral, pero remarcó la “obligación ética (de un grupo de dirigentes) de empezar a dibujar quince políticas públicas, sino la Argentina nunca va a salir adelante”.

Urtubey profundiza su operativo seducción con Lifschitz

Los gobernadores tuvieron un segundo encuentro en pocos días. Hablan de la necesidad de una "unidad nacional en serio". El salteño lo quiere como parte de su equipo para pelear la presidencia.

Por segunda vez en dos semanas, los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey, y Santa Fe, Miguel Lifschitz, se vieron las caras. Firmaron un convenio de gestión y fogonearon otra vez la construcción de una “unidad nacional en serio”. Pese a que el socialista dijo días atrás que no se veía como candidato a vicepresidente de un peronista, el norteño profundiza su operativo seducción.

Ambos mandatarios rubricaron este miércoles un acuerdo de cooperación para el desarrollo de las energías renovables. El convenio se enmarca en la reciente formación de la Liga Bioenergética, que también integran las provincias de Córdoba y Tucumán, con el objetivo de lograr la colaboración y transferencia de conocimientos técnicos de los programas relacionados con las energías solar térmica, fotovoltaica, eólica y los biocombustibles.

“Lifschitz comienza a transitar por el interior del país con el objetivo de trabajar temas estratégicos con una mirada de futuro junto a otros mandatarios provinciales”, reza la gacetilla oficial que enviaron desde Santa Fe.

 

 

Tienen una relación excelente y coinciden en muchas miradas de la Argentina actual. Urtubey lo dijo más de una vez: cree en una construcción política electoral amplia, que incluya a partidos
como el socialismo. Sabe que es una tarea muy difícil convencerlo a Lifschitz y que, a su vez, el rosarino tiene una realidad partidaria local que no lo somete, pero lo condiciona a veces.

Por ese motivo, Lifschitz lejos de cerrar la puerta a las fotos políticas de tenor, procura repetirlas. Entiende que los que trabajan fuerte en términos de gestión deben mostrarse juntos, no importan los colores en ese sentido. El límite es el kirchnerismo, también coinciden intransigentes en ese punto.

“Tenemos una relación muy cercana”, admitió el socialista en la conferencia de prensa que se realizó en Salta. “Compartimos preocupaciones, hemos coincidido muchas veces y posiciones comunes”, siguió, antes de llegar al pero.

La traba, para el progresista, es que para pasar de la gestión a lo electoral “hay un largo camino para transitar”. Y en ese sentido, afirmó estar “convencido” de que si bien el tiempo es “escaso”, hacen falta “grandes acuerdos para la etapa que viene de la Argentina”. “Son necesarios fuertes consensos entre dirigentes de distintos partidos, entre los que tenemos un proyecto común, de desarrollo”, concedió y habló de “coalición amplia”.

Urtubey, más contundente, le devolvió los elogios y confió que está “convencido” que la Argentina “necesita un gobierno de unidad nacional en serio”. Pidió no apresurarse y no habló de frente electoral, pero remarcó la “obligación ética (de un grupo de dirigentes) de empezar a dibujar quince políticas públicas, sino la Argentina nunca va a salir adelante”.