El fiscal Novo zafa del jury: Vidal le aceptó la renuncia
Amigo de Sergio Massa y protegido de la ex procuradora María del Carmen Falbo, que ahora asesora al ministro Garavano, está procesado por encubrimiento de narcos.
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, aceptó la renuncia presentada hace más de dos meses por el fiscal general de San Isidro, Julio Alberto Novo, quien ejercía el cargo desde setiembre de 1994 y se encontraba acorralado por un procesamiento de la Cámara Federal de San Martín por encubrimiento agravado en el doble crimen de Unicenter, un dictamen lapidario del procurador Julio Conte Grand y la inminencia de un juicio oral que terminaría con su destitución.
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Novo, de estrecho vínculo con el líder del Frente Renovador y candidato a senador por la alianza 1País, Sergio Massa, y ex protegido de María del Carmen Falbo, la ex procuradora de la Corte que ahora trabaja para el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, presentó su dimisión el 6 de julio pasado por “razones personales”. En el Boletín Oficial de este martes se publica el decreto a través del cual Vidal se la acepta.
El ahora ex fiscal general había sido suspendido y procesado por "encubrimiento agravado" a partir de una causa en la que se le atribuye la presunta responsabilidad de haber entorpecido la investigación de tres asesinatos de colombianos ligados al narcotráfico.
Además, en noviembre del año pasado la Suprema Corte de Justicia bonaerense aplicó a Novo una licencia forzada por 120 días, cuando ya estaba acusado de encubrimiento a narcotraficantes y con un pedido de jury por su accionar en la causa del doble crimen de Unicenter, ocurrido en 2008.
Como informó Letra P en una nota publicada el pasado 8 de julio, dos días después de que el funcionario judicial presentara la renuncia (ver “La caída del fiscal amigo de Massa…”), la noticia de la renuncia consagró victoriosa a su detractora más tenaz, Elisa Carrió, que salió de inmediato a festejar en las redes sociales y a decretar -en el mismo instante- la derrota de Massa, el más expuesto de los socios políticos del ex fiscal.
Nacido en San Fernando, de 65 años, Novo escaló rápido en la justicia provincial hasta convertirse en el vértice de un andamiaje que otorgaba premios a los amigos y castigos a los miembros del Departamento Judicial que no le reportaban. Pero que, además, era la punta de un ovillo que llegaba hasta el tejido del narcotráfico.
Con maltratos, intromisiones, seguimientos y robos de expedientes y negándole recursos para que investigara, el ex fiscal general de San Isidro le hizo la vida imposible a una generación de fiscales que se decidieron a denunciarlo, pese a que lo tenían como superior y quedarían para siempre como blanco de sus represalias.