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Tras buscar una discusión de pasado vs. futuro, ve en las PASO un apoyo nacional. Arrasó en la Ciudad y en Córdoba, gana en Santa Fe, pelea Buenos Aires y destroza al kirchnerismo en Santa Cruz.
Por 14/08/2017 0:49

A pesar de los problemas en la economía, el oficialismo logró imponerse en los distritos más importantes del país. Así, todos los esfuerzos que hizo Mauricio Macri por evitar que las PASO se transformasen en un plebiscito de su gestión, buscando contraponer una lógica de “futuro” versus “pasado” (para evitar la discusión del “presente”), ahora el Presidente juega la inversa: mostrar los resultados de este domingo como un gran espaldarazo a su gobierno y una luz verde para seguir profundizando su plan económico, político y social.

El pantallazo que ofrecieron las urnas este domingo, considerado un gran muestreo nacional previo a los comicios legislativos de octubre, ofreció resultados positivos para la Casa Rosada en las grandes provincias, con peso determinante en el promedio nacional, y en territorios de altísimo valor simbólico para la polarización creciente con el kirchnerismo, como Santa Cruz y San Luis. 

Apenas pasada la medianoche, el avance del escrutinio dejaba al resultado de la provincia de Buenos Aires como la incógnita final. El escrutinio del 67,8% de las mesas arrojaba una victoria de Cambiemos sobre Unidad Ciudadana de 35,18% sobre 33,17%. El desarrollo de ese conteo ofrecía disparidades, como en la tercera sección electoral, zona del sur bonaerense, donde la ex presidenta y primera candidata a senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner se imponía por el 38%, sobre su competidor directo, Esteban Bullrich, que obtenía el 30,3%.

La Ciudad de Buenos Aires, retaguardia originaria del PRO y el distrito que gobierna el partido amarillo desde 2007, le permitió a Cambiemos acuñar una victoria que rozó los 50 puntos y perforar el techo histórico de los 39.

Este triunfo no sólo es un récord para el oficialismo, sino que le permitió dejar a en un lejano tercer lugar al ex embajador argentino ante los Estados Unidos y primer aspirante de Evolución Martín Lousteau, lejos de las estimaciones que tenía in pectore ese sector del radicalismo porteño que, paradójicamente, sucumbió ante Elisa Carrió: connotada ex radical cuyo potencial fue aprovechado por los arquitectos del macrismo para profundizar la histórica fractura de una UCR balcanizada, que vive un cisma diferente a la geografía actual del peronismo.

Dentro del mapa de territorios que el oficialismo aseguraba conquistar en estas primarias, aparece Córdoba, donde Cambiemos estaba a un paso de llegar a los 45 puntos. Con el 86,53% de los votos, el escrutinio arrojaba 44,63% para la lista de macristas, radicales y lilitos, frente a un 28,16% para Unión por Córdoba, la lista del peronismo local, conducido por el gobernador Juan Schiaretti y su antecesor José Manuel de la Sota, que en las últimas semanas buscó politizar la discusión con el Gobierno nacional, luego de mantener una estrechísima relación con la Casa Rosada que parece haber desdibujado su nuevo perfil opositor.

En Santa Fe, gobernada por el socialista Miguel Lifschitz, con el 60% de los votos contabilizados, la lista de Cambiemos, que por primera vez peleó en esa provincia sin el actor Miguel Del Sel, cosechaba el 29,05%, el Frente Justicialista estaba algunos puntos por debajo la alianza gobernante con el 26,12% de los sufragios. El tercer lugar, con el 13,2%, era ocupado por el Frente Progresista Cívico y Social, el espacio que integra el socialismo y un sector del radicalismo local.

En Mendoza, con el 60% escrutado, los candidatos del gobierno local que encabeza Alfredo Cornejo acumulaban el 41,33%, ocho puntos arriba del peronismo mendocino, que peleó en los comicios bajo el signo del Frente Somos Mendoza y acuñó una hora antes de la medianoche el 33,44%. Un inesperado tercer lugar quedó en manos del Frente de Izquierda y los Trabajadores, que ya tenía el 8,40%.

En la geografía de terrenos simbólicos que la Casa Rosada esperaba conquistar, la lista es encabezada por Santa Cruz, cuya gobernadora es Alicia Kirchner. En esa provincia patagónica, con el 93,88% del escrutinio, la cosecha de la marca "Unión para Vivir Mejor - Cambiemos" obtenía el 46,30% sobre el 28,47% del Frente para la Victoria.

En San Luis, gobernada por Adolfo Rodríguez Saá, la alianza "Avanzar y Cambiemos por San Luis" se adjudicaba la victoria con el 92,09% de los votos contabilizados. Sus candidatos sumaban el 54,86%, casi 17 puntos por encima del 37,23% que registraba el Frente Unidad Justicialista San Luis.