CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL

El PRO reunió a su tropa para motivarla, blindar discurso y anclar la campaña en Provincia

Con las sonoras ausencias de Macri, Frigerio y Monzó, la primera cita partidaria buscó galvanizar a la estructura nacional y apuntar los cañones del próximo encuentro en el conurbano. Duro contexto.

El macrismo organizó su primer encuentro partidario del año en el barrio porteño de Saavedra, con la misma dinámica de sus citas orgánicas anteriores: un cónclave sin acceso para la prensa que reunió a todas las autoridades del partido. Fue conducido, con excepciones muy notorias, por los miembros con mayores responsabilidades de gestión en Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires. El faltazo con aviso fue del presidente Mauricio Macri, que protaganizó la ExpoAgro 2017 y la batuta estuvo en manos del alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de Gabinete Marcos Peña y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, que originalmente iba a participar de una conferencia de prensa que fue suplantada por una aparición pública del alcalde porteño, el titular del partido Humberto Schiavoni y el legislador porteño Francisco Quintana. Antes de que el trio afrontara las cámaras y los micrófonos, la mandataria abandonó el predio, aunque su presencia su presencia ante los medios había sido anunciada poco antes. 

 

Dentro del salón del club sirio libanés, frente a Parque Sarmiento, cada uno de los oradores buscó ordenar a la tropa partidaria y blindarla ante un escenario nacional atravesado por conflictos sindicales docentes, y una masiva movilización convocada por la CGT y las dos CTA. La primera cita, según definió uno de los conductores del evento, fue que la agenda partidaria arranque en territorios clave, como la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, donde su alcalde recibió a los aliados partidarios de la alianza Cambiemos para contener la interna que agita el ex candidato y actual embajador argentino en Estados Unidos Martín Lousteau. El mantel central de las mesas desplegadas también lo ocuparon la ministra de Seguridad Patricia Bullrich (una funcionaria extra partidaria que es respaldada en la gestión por la diputada Elisa Carrió), la titular del área de Desarrollo Social Carolina Stanley, y el jefe de asesores de la Presidencia José Torello, además de intendentes comunales y funcionarios con rango de secretarios y directores nacionales. También estuvo la vicepresidenta Gabriela Michetti, que dejó el lugar poco después por "un problema personal", explicaron los organizadores.

 

“Hacemos reuniones de consejo directivo partidario cada tres meses, ya definimos que el próximo será en tierra bonaerense y el lugar será elegido por la gobernadora”, explicó a Letra P Francisco Quintana, legislador porteño, titular del bloque oficialista del viejo Consejo Deliberante, y secretario General del partido. El dirigente macrista, que reporta directamente al jefe de Gabinete Marcos Peña, no quiso precisar si la próxima reunión será en la primera, segunda o tercera sección electoral de la provincia, pero confirmó que será en el conurbano. Para entonces faltarán cinco meses para los comicios de medio término de octubre y el cotillón del PRO incluye un evento con la presencia de “las bases” de esa fuerza en distritos como Quilmes, Lanús, Vicente López y Pilar, entre otros distritos desde donde partirán asistentes proselitistas.

 

En esa instancia, aseguraron los asistentes, la cita partidaria tendrá el doble de fuerza y motivación que escucharon los asistentes al evento. Paro nada pudo opacar las sonoras ausencias de Macri, que había confirmado el faltazo, y el ministro del Interior Rogelio Frigerio, además del titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, dos figuras del armado político de Macri que ocupaban un lugar de peso en las instancias partidarias. "No estaba en los planes que viniera", aclaró una de las diputadas nacionales del PRO que asistió. Su compañero de bancada, Eduardo Amadeo confirmó que la idea del encuentro era para “cerrar filas” y pronosticó un mayor despliegue de “cercanía”, porque “ya sabemos que contamos con herramientas para estar cerca de nuestros votantes. Vamos a seguir con los timbreos y vamos a renovar la presencia, para escuchar las críticas y reafirmar el cambio".

 

Al cierre, Larreta remarcó que hubo cerca de 500 dirigentes y "estuvieron representadas todas las provincias, analizamos cómo estamos de cara a la campaña, fue muy enriquecedor", pero, aclaró, "no hubo definiciones de candidaturas. El plan de gobierno sigue en marcha", dijo para defender al Gobierno de los reclamos de la CGT de que la administración de Cambiemos cambie la política económica.

 

El elemento central del encuentro fue bajar línea a los dirigentes del partido en todo el país para defender la gestión de Cambiemos, pero una muestra del escenario actual que afronta el oficialismo sucedió en el momento del evento, cuando la gobernadora Vidal fue informada de que la negociación con los gremios docentes había empeorado y que habrían dos días más de paro, en un contexto de endurecimiento nacional del conflicto a partir de un paro nacional docente de similar magnitud. 

 

Todo luego de un día donde arreciaron versiones de cambios en el Gabinete, reflejadas en los diarios. "Nada de eso va a suceder, el equipo está mas firme que nunca", confirmó a Letra P el secretario Legal y Técnico Pablo Clusellas a la salida del encuentro. "Con respecto a los docentes, tenemos un problema de visión: pueden hacer los paros que quieran, espero que no, pero realmente tenemos que apelar al diálogo para superar esta situación, sino vamos a estar volviendo siempre al pasado, y al pasado no vamos a volver", contestó el funcionario, de estrecha relación con el Presidente y que cumplió la misma función durante ocho años en la gestión porteña. 

 

"Comimos muy bien la verdad", se atajó Rodriguez Larreta ante las preguntas de este medio por el almuerzo que compartió con Vidal y Peña el día anterior. No hubo detalles a la prensa de la cita, pero las versiones que circularon fueron desde una dura discusión por la situación social, cuyo empeoramiento fue ratificado por el nuevo índice de pobreza que publicó la Universidad Católica Argentina (UCA); hasta una advertencia de la mandataria provincial sobre la necesidad de revertir la pendiente declinante en la opinión pública, que podría derivar en un duro revés electoral en octubre. 

 

"No se por qué tanto dramatismo, siempre nos reunimos y hablamos de todo, de absolutamente todo y no tiene nada que ver con las versiones que circulan", descartó el alcalde porteño que, al igual que Vidal, salió del predio y volvió a sumergirse en un duro conflicto sindical docente que había empeorado, algo que el alcalde habría considerado, en privado, como "un rebote" del contexto nacional. 

 

Cristian Ritondo (PRO) y Silvana Giudici (LLA), ayudaron a Mauricio Macri a pelear con Provincias Unidas. 
Mauricio Macri. 

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