ELECCIONES 2017

Objetivo conurbano: Vidal quiere mil fiscales más para cuidar votos

Salvai y Jorge Macri pidieron apoyo y recursos para los "Sin Tierra" y los intendentes de la primera y la tercera sección bonaerense. Cuáles son los municipios "prioritarios" para Cambiemos.

La mesa de campaña de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires advierte que la diferencia entre Esteban Bullrich y Cristina Fernández de Kirchner en el conurbano podría ser mucho menor a los que las encuestas vaticinan y prepara un desembarco de, al menos, mil fiscales más para cuidar los votos del oficialismo. En especial, en determinadas zonas de la primera y tercera sección electoral.

 

Por orden del jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai, y del intendente de Vicente López, Jorge Macri, el equipo de fiscalización de Cambiemos enviará, según pudo saber Letra P, cerca de 1.300 voluntarios y militantes más para que cuiden las boletas de Bullrich y la primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Graciela Ocaña. En total, la alianza oficialista movilizará más de 4 mil fiscales durante la jornada del domingo 22 de octubre,

 

En los medios, en los spots y en el día a día de la gestión, la campaña recae sobre los hombros de la gobernadora María Eugenia Vidal, que sube a los candidatos a cada acto y recorrida que realiza. Hace lo propio durante el fin de semana: este sábado, en el marco un nuevo timbreo nacional, recorrió Mar del Plata junto al ex ministro de Educación y al aspirante a diputado, Guillermo Montenegro.

 

 

El territorio, como se sabe, es responsabilidad de los intendentes del oficialismo, pero también de los funcionarios sub 35 que pelean por ganar en distritos que hoy tienen dominio del peronismo. Este grupo, denominado "Sin Tierra", aglutina a funcionarios y dirigentes de peso cercanos a la gobernadora, como Ezequiel Pazos (José C Paz), Evert Van Tooren (Esteban Echeverría), Gabriel Mércuri (Lomas de Zamora), Leandro Costa (Escobar), Alex Campbell (San Fernando) y Lucas Delfino (Hurlingham).

 

En pos de cuidar los votos en el conurbano, Vidal pidió potenciar las tareas de fiscalización e incrementar la cantidad de fiscales. La tarea recayó en el joven Juan Gowland, funcionario del Ministerio de Modernización de la Nación, que conduce Andrés Ibarra.

 

Durante las PASO de agosto, Cambiemos movilizó un total de 3 mil fiscales para las secciones primera y tercera y los trabajos fueron reconocidos. Sin embargo, los intendentes macristas del conurbano pudieron ver un documento en el que se marcó con exactitud en qué mesa de qué establecimiento de votación hubo problemas con la fiscalización. Midieron desde ausencia de fiscales hasta errores en la carga.

 

El sistema utilizado por el comando electoral de la provincia de Buenos Aires va en línea con el desarrollado en la Ciudad por los cerebros electorales y estadísticos de Horacio Rodríguez Larreta, Federico Di Benedetto y Cristian “el Negro” Coehlo, que también detectaron comunas porteñas en las que el voto para Elisa Carrió puede crecer un poco más. Y allí están dirigidos los esfuerzos de la campaña capitalina: detectar a quienes no fueron a votar en agosto y son potenciales sufragios a favor de Cambiemos, para buscarlos y convencerlos de ir a las urnas en octubre.

 

Para disminuir posibles problemas y crecer en capacidad de fiscalización, Cambiemos busca llevar más de mil nuevos fiscales que surgirán de las propias filas del espacio (muchos se desplazarán desde la Ciudad de Buenos Aires) y del G25, el grupo de profesionales universitarios que, desde el ámbito privado, llegaron al sector público para trabajar en las filas del espacio que lidera Mauricio Macri.

 

PRIORIDADES Y DATOS CRUZADOS. El comando de campaña bonaerense sabe al dedillo dónde hubo fallas en el marco de las PASO del 13 de agosto. Previo a las elecciones primarias, sus integrantes devoraron un documento que comparaba y cruzaba los números de la elección que ungió a Vidal como gobernadora con una encuesta de 16 mil casos y datos del último censo, el de 2010.

 

Con esa cantidad de datos, el equipo coordinado por Salvai determinó dónde Cambiemos podía hacer una buena elección y en dónde no. Ese entrecruzamiento de datos permitió armar una estadística que dividió el sufragio de los bonaerenses en cuatro niveles: voto posible, voto probable, voto improbable, voto imposible.

 

 

 

Esa información fue bajada a los jefes comunales de Cambiemos, que en algunos casos puntuales debieron re-pensar la estrategia de cara a octubre. Varios sufrieron la polarización nacional porque intentaron montar una campaña municipalizada que no les trajo buenos resultados, como le ocurrió a Martín Lousteau en la Capital Federal. Ahora, el ex embajador argentino en Estados Unidos revisó su estrategia y decidió nacionalizar el discurso y polarizar con el kirchnerismo.

 

En la gran mayoría de los municipios, incluído el conurbano, se evidencia un escenario polarizado. De acuerdo a la visión de los intendentes macristas en estos distritos, Cambiemos puede recolectar respaldo en el votante de Sergio Massa, pero con eso solo no alcanza. Ante este escenario, en donde la diferencia sería muy poca entre Unidad Ciudadana y el oficialismo, la fiscalización se vuelve elemental.

 

 

 

No es por obra de la casualidad que los mayores esfuerzos estarán focalizados en estas dos secciones electorales. El Gobierno se veía ganador en la primera sección en las PASO y perdió por pocos puntos, mientras que en la tercera también se impuso la ex presidenta.

 

Por el momento, los cerca de mil fiscales que llegarán por pedido de la gobernadora se concentrarán en reforzar a los “Sin Tierra” y se instalarán, especialmente, en municipios como Merlo, Moreno y Malvinas Argentinas, en la primera; y Florencio Varela, La Matanza, Lomas y Almirante Brown, por la tercera.

 

El lote de “municipios prioritarios” que está en la cabeza y en el Ipad de Salvai excede al conurbano, naturalmente. Para el jefe de Gabinete bonaerense, son 36 las intendencias, divididas entre el interior y el los anillos poblacionales que rodean la Capital Federal, que representan el volumen de la elección.

 

Son prioritarios, según la mesa de campaña bonaerense, porque representan casi el 70% de los votos. Con una buen caudal de apoyo en esas reparticiones, el éxito de la boleta que representa a Vidal estaría asegurado en la provincia de Buenos Aires.

 

Se trata de los siguientes municipios: Pilar, General San Martín, Moreno, Florencio Varela, Avellaneda, Tigre, Malvinas Argentinas, Berazategui, Esteban Echeverría, José C Paz, Tandil, Olavarría, Escobar, Hurlingham, San Nicolás, Ituzaingó, Morón, San Isidro, Almirante Brown, Merlo, Vicente López, San Miguel, , Junín, San Fernando, Berisso, Ezeiza, Necochea, Azul, La Plata, General Pueyrredón, La Matanza, Quilmes, Lanús, Lomas de Zamora, Bahía Blanca y Tres de Febrero.

 

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