09|11|2021

Antikirchnerismo mudo: el plan de Lousteau para llegar con vida al 2019

19 de septiembre de 2017

19 de septiembre de 2017

Bajará la agresividad e intentará subirse a la polarización, concentrando los cañones en “el pasado” que representa Cristina. Insistirá con “debatir ideas” para volver al segundo lugar.

Se paró la pelota. Se detuvo el juego y, tras semanas de introspección, se definió una nueva estrategia de cara a las elecciones generales de octubre. Martín Lousteau y el frente Evolución intentarán lentamente subirse a la polarización nacional, de la que intentaron sin éxito escapar en las PASO, para “diferenciarse del pasado” y mostrarse como una opción de futuro en la Ciudad de Buenos Aires para recuperar el segundo lugar que le arrebató el kirchnerista Daniel Filmus en las elecciones del 13 de agosto.

 

Así quedó demostrado este martes, en el marco del relanzamiento de campaña, junto a todo su equipo, en el Teatro Beckett del Abasto. La estrategia de municipalizar la discusión de cara a las primarias quedará reducida a las intervenciones y actividades de la primera candidata a legisladora, la periodista Débora Pérez Volpin. En tanto, el economista se dedicará exclusivamente a recitar propuestas de carácter nacional y criticar, sin verter nombres, temáticas nacionales. Lousteau dejará en claro sus diferencias con el kirchnerismo, a quien presentará como “el pasado” durante toda la carrera hasta el 22 de octubre.

 

Atrás quedarán los pedidos repetidos de debate para con Elisa Carrió y los datos pormenorizados de la gestión del ministro porteño Andrés “Andy” Freire y la polémica concesión del Centro de Convenciones. Los dardos dirigidos a Carrió se explican desde dos puntos distintos. Como trascendió días atrás, existe un compromiso de Vamos Juntos, Unidad Porteña y Evolución para debatir públicamente en los estudios de A dos Voces. El segundo factor, en cambio, es propio de esta particular elección nacional: los focus group que encargó la jefatura de campaña detectó “agresividad” en los planteos de “Guga” hacia la candidata del oficialismo.

 

Según esos números, “la gente está cansada de agresiones dirigidas”. El procesamiento de esos datos quedó a cargo de Guillermo Laje, primo y mano derecha del economista. En reunión de candidatos, el viernes pasado, el mensaje fue claro: “No hay que hacer campaña hablando de una persona en particular. Evitar nombres propios”.

 

El socialista Roy Cortina lo clarificó este martes en el relanzamiento, cuando eligió presentar al espacio como una “fuerza pro-positiva” más que una oposición constructiva, identificación que busca adoptar Lousteau desde el 2015, cuando amagó con destronar al PRO de Horacio Rodríguez Larreta en un ballotage histórico por la Jefatura de Gobierno.

 

Lousteau dejará en claro sus diferencias con el kirchnerismo, a quien presentará como “el pasado” durante toda la carrera hasta el 22 de octubre.

En Evolución buscaron evadir la polarización entre el Gobierno y Cristina Fernández de Kirchner y cayeron en la misma trampa que Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires. Después del traspié en las PASO, se intentará ingresar a esa discusión mediante un rechazo constante al pasado, sin marcar nombres, pero haciendo alusión a funcionarios identificados con el kirchnerismo y la gestión del Frente para la Victoria. La primera “víctima” fue el ex titular del INDEC y ex candidato a diputado nacional de Unidad Porteña Guillermo Moreno.  

 

“No creemos que se pueda discutir el futuro con los que ocultaron los números de la pobreza. Hay que dejar atrás el pasado”, lanzó el economista, en una crítica muda que también podría recaer en Cristina.

 

Para entrar en la polarización, Lousteau se presentará como el candidato que tiene y quiere discutir el futuro. En tanto, para pegar para ambos lados de la grieta, trabajará en base a dos líneas: acusará al PRO de evitar querer discutir el futuro y al kirchnerismo de “negar el pasado”.

 

“Somos un espacio joven y fogueado, compuesto de manera plural y con ganas de trabajar por el futuro en base propuestas y no con eslóganes”, definió a Evolución, que nació sobre los fósiles del frente ECO, en el que estuvieron Carrió y Graciela Ocaña, hoy aliadas y estrellas de las boletas de Cambiemos en Ciudad y provincia de Buenos Aires, respectivamente.

 

“Compartimos con el PRO la importancia de dejar atrás el pasado. Tenemos acuerdos y diferencias con el PRO en el presente”, agregó el economista. Cortina pasó en limpio la lectura y la búsqueda de destronar al kirchnerismo: “Entendemos la preocupación de los porteños de que vuelva el pasado, pero el pasado volvió al segundo lugar”.

 

OPCIÓN DE FUTURO. No habrá un cambio drástico en la campaña y la identidad de Lousteau. Los ejes se pueden dividir en tres palabras que decoraban las pantallas LED del teatro Becket: “Proponer, Debatir y Avanzar”.

 

En el mes que queda hasta los comicios generales se dejará en claro, polarización mediante, que el frente Evolución mantiene serias diferencias con el kirchnerismo. No se hablará personalmente de CFK, pero podría haber alusiones directas con ex funcionarios como Moreno, Julio De Vido o José López. Es un debate aún irresuelto en la mesa de campaña que se reúne todas las semanas en el Comité Capital de la UCR o en la sede de la calle Costa Rica. El economista prefiere evitar nombrar a cualquier funcionario y en el acto de relanzamiento lo dejó en claro al hablar de las mediciones de la pobreza sin nombrar al ex secretario de Comercio.

 

Los adláteres del economista resumen la campaña en una frase: “El macrismo es presente, CFK pasado y Martín es el futuro”, confiesan entusiasmados.

 

No es el único análisis que se desprende de los resultados de las encuestas cualitativas que Laje encargó a la consultora Opina Argentina, una de las pocas que acertó el resultado de las PASO en la provincia de Buenos Aires.

 

Los trabajos que presentó a los candidatos el politólogo Facundo Nejamkis indican que cerca del 50% de los porteños que eligieron a Carrió en agosto votarían por Lousteau. Pero no ahora en octubre, sino en próximos comicios. “Son votos potenciales. Hoy la discusión es kirchnerismo vs Antikirchnerismo”, sostienen en Evolución.

 

Los resultados presentados por el consultor llevaron a la conclusión de presentar a Lousteau como una “opción para dejar atrás el pasado”. Entonces, el objetivo es consolidar el voto propio (similar a lo obtenido en las PASO de 2013) y “dejar viva la llama para el 2019”, cuando volverá a competir por la gobernación porteña.

 

Por otra parte, según esos estudios, el 80% de quienes eligieron al economista lo hicieron por sus cualidades. Allí, explican, reside el voto consolidado que arrastra desde 2013, cuando se presentó como candidato a diputado nacional bajo el sello de la experiencia UNEN. La comparación es con una primaria legislativa y no con la ejecutiva de 2015, en donde el resultado fue superior.

 

Ante la búsqueda de consolidar ese 13% que considera propio, “Guga” insistirá con temas sobre los que habló en las PASO de agosto.