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Al procurador del Tesoro le reprochan su labor en la crisis de las tarifas. El titular del Colegio Ciudad tiene vínculo directo con Macri. Nuevo round entre Angelici y los Newman Boys.
Redacción 30/12/2016 13:43

La suerte de Carlos Balbín como procurador general del Tesoro –una suerte de abogado defensor del Estado nacional- del gobierno de Mauricio Macri pende de un hilo desde hace días y su reemplazante sería Guillermo Lipera, el titular del Colegio Ciudad, enemigo íntimo de Jorge Rizzo y ligado a los estudios de abogados que defienden a las grandes corporaciones

Según pudo saber Letra P, en la Casa Rosada cuestionan el rol del asesor jurídico de apellido lustre ante la crisis desatada por la decisión política de incrementar las tarifas a los servicios públicos, que devino en el fallo de la Corte que frenó el aumento del gas para usuarios residenciales. Experto en Derecho Constitucional y Administrativo, tiene vínculo con el operador judicial del presidente Daniel “El Tano” Angelici, pero es resistido por la histórica mesa jurídica de Compromiso para el Cambio (CPC), integrada por el jefe de asesores de Macri, José Torello; el secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas, y otro asesor que a lo largo de 2016 influyó en numerosas decisiones ejecutivas, el parlamentario del Mercosur Fabián “Pepín” Rodríguez Simón.

Este grupo de asesores quiere correr a Balbín, abriendo nuevamente un entredicho con Angelici, para revitalizar la eterna disputa entre los sectores jurídicos del PRO. En tanto, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, siempre más cauto, no cuestiona en privado al procurador, pero sí echó a rodar la versión de que en el futuro no seguirá en su cargo.

Balbín entendió el mensaje de los Newman Boys. Para garantizar su partida, pidió quedarse con la Procuración General de la Ciudad o que su nombre sea propuesto para integrar la Suprema Corte bonaerense.

La primera aspiración es difícil: ese lugar lo ocupa Gabriel Astarloa, del mismo sector que Lipera y con buen vínculo con su jefe directo, el alcalde Horacio Rodríguez Larreta. En tanto, el máximo tribunal bonaerense posee un silla vacía, pero el PRO piensa en una mujer para ese lugar (ver aparte “Vidal estudia proponer a María Laura Leguizamón…”) . Aunque el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, lo negó públicamente, el defensor del Estado está en la cuerda floja.

La relación de Macri y Lipera es de hace años. El titular del Colegio Ciudad impulsó semanas atrás un pedido de juicio político para la Procuradora General de la Nación, la kirchnerista Alejandra Gils Carbó, a quien el Gobierno buscó correr de su cargo de todas las formas institucionales posibles.

Peña lo niega, pero Balbín sigue en la cuerda floja y suena Lipera

Al procurador del Tesoro le reprochan su labor en la crisis de las tarifas. El titular del Colegio Ciudad tiene vínculo directo con Macri. Nuevo round entre Angelici y los Newman Boys.

La suerte de Carlos Balbín como procurador general del Tesoro –una suerte de abogado defensor del Estado nacional- del gobierno de Mauricio Macri pende de un hilo desde hace días y su reemplazante sería Guillermo Lipera, el titular del Colegio Ciudad, enemigo íntimo de Jorge Rizzo y ligado a los estudios de abogados que defienden a las grandes corporaciones

Según pudo saber Letra P, en la Casa Rosada cuestionan el rol del asesor jurídico de apellido lustre ante la crisis desatada por la decisión política de incrementar las tarifas a los servicios públicos, que devino en el fallo de la Corte que frenó el aumento del gas para usuarios residenciales. Experto en Derecho Constitucional y Administrativo, tiene vínculo con el operador judicial del presidente Daniel “El Tano” Angelici, pero es resistido por la histórica mesa jurídica de Compromiso para el Cambio (CPC), integrada por el jefe de asesores de Macri, José Torello; el secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas, y otro asesor que a lo largo de 2016 influyó en numerosas decisiones ejecutivas, el parlamentario del Mercosur Fabián “Pepín” Rodríguez Simón.

Este grupo de asesores quiere correr a Balbín, abriendo nuevamente un entredicho con Angelici, para revitalizar la eterna disputa entre los sectores jurídicos del PRO. En tanto, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, siempre más cauto, no cuestiona en privado al procurador, pero sí echó a rodar la versión de que en el futuro no seguirá en su cargo.

Balbín entendió el mensaje de los Newman Boys. Para garantizar su partida, pidió quedarse con la Procuración General de la Ciudad o que su nombre sea propuesto para integrar la Suprema Corte bonaerense.

La primera aspiración es difícil: ese lugar lo ocupa Gabriel Astarloa, del mismo sector que Lipera y con buen vínculo con su jefe directo, el alcalde Horacio Rodríguez Larreta. En tanto, el máximo tribunal bonaerense posee un silla vacía, pero el PRO piensa en una mujer para ese lugar (ver aparte “Vidal estudia proponer a María Laura Leguizamón…”) . Aunque el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, lo negó públicamente, el defensor del Estado está en la cuerda floja.

La relación de Macri y Lipera es de hace años. El titular del Colegio Ciudad impulsó semanas atrás un pedido de juicio político para la Procuradora General de la Nación, la kirchnerista Alejandra Gils Carbó, a quien el Gobierno buscó correr de su cargo de todas las formas institucionales posibles.