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Tras las críticas de Carrió y a dos días del relanzamiento de la mesa de Cambiemos, el oficialismo bajó la reforma del Ministerio Público. El massismo también pide cambios.
Por 25/10/2016 20:37

Obligado por la resistencia de Elisa Carrió, las críticas públicas de magistrados y fiscales y el enojo del Frente Renovador por el estallido del consenso oficialista, el Gobierno decidió congelar la embestida contra la procuradora Alejandra Gils Carbó y suspendió el tratamiento de la ley de reforma del Ministerio Público, que iba a ser debatida en la sesión del miércoles 26 en la Cámara de Diputados.

La decisión se analizó en la reunión de gabinete que se realizó, como todos los martes, en Casa Rosada, de la que participaron el presidente del interbloque Cambiemos en Diputados, Mario Negri, y el jefe del bloque de la Coalición Cívica, Fernando Sánchez, ladero político de Carrió. Allí, el Gobierno evaluó el costo que tendría llevar al recinto un proyecto tildado de inconstitucional por Lilita, al que el Frente Renovador también le sacó el apoyo a última hora del lunes, al ver las desinteligencias internas de Cambiemos.

“Arreglen los problemas que tienen adentro. Nosotros en estas condiciones no vamos al recinto”, advirtió la massista Graciela Camaño, titular de la Comisión Bicameral del Ministerio Público, que remarcó que el Frente Renovador también firmó el dictamen de comisión con varias disidencias.

Tras la reunión en la Rosada, la mesa chica del interbloque oficialista, formada por Negri, Sánchez, la macrista Silvia Lospennato, Nicolás Massot y el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, terminó de dar de baja el proyecto para la sesión especial del miércoles, en la que se tratarán los proyectos de Justicia 2020 que promueve el ministro Germán Garavano, el proyecto sobre la Federación Argentina del Colegio de Abogados (FACA), y los contratos con participación pública y privada, que volverá al Senado con modificaciones introducidas por los propios radicales.

“Hay que calmar las aguas y consensuar cambios”, propuso Negri en la reunión que mantuvieron en la oficina de Monzó los representantes del interbloque Cambiemos con Sergio Massa, Marco Lavagna y Camaño. “Si no unifican posiciones, nosotros no la votamos”, insistió Camaño. Aunque el radical había mantenido pocas horas antes una larga conversación telefónica con Carrió, en la que hablaron sobre las modificaciones que Lilita propone introducir al proyecto, casi en paralelo la líder de la Coalición Cívica denunciaba desde su cuenta de Twitter que el oficialismo, pese a que conocía sus objeciones a la ley desde que entró al Congreso, prefirió “acordar con Massa”.

“Mi disidencia con respecto a la ley no es para nada sorpresiva. Cuestioné ese proyecto desde su ingreso al Parlamento y lo conversé con el Ejecutivo y el Legislativo. Los integrantes de Cambiemos tenían conocimiento pero optaron por acordar con Massa”, disparó Lilita.

Aunque Carrió había planteado sus disidencias desde el principio –y Sánchez había firmado el dictamen de mayoría con disidencias-, sobre todo en lo que respecta al plazo de duración de la función del procurador, que delimita la ley, ni el radicalismo ni el resto del PRO esperaban que la líder de la Coalición Cívica directamente dinamitara el proyecto. Mucho menos el lunes, a pocas horas del relanzamiento de la mesa de Cambiemos, que se hará el jueves en el salón Lahusen.

Negri se había enterado de la posición de Carrió el mismo lunes al mediodía, a través de un llamado de Fernando Sánchez, que le advirtió que su jefa política no solo manifestaría sus reparos a algunos artículos particulares de la ley sino que saldría públicamente a denunciar su inconstitucionalidad. El presidente del interbloque Cambiemos estaba en ese momento en Córdoba con el ministro de Justicia, Germán Garavano, en un almuerzo de la Fundación Mediterránea.

Tras la suspensión del tratamiento de la ley, el oficialismo se puso a trabajar en los cambios, con la esperanza de atender las objeciones de Carrió y ahora también las 14 disidencias que plantea el massismo, cuyo apoyo el oficialismo necesita inevitablemente para aprobar el proyecto.

Sin embargo, el conflicto no termina en el texto. “El planteo de Carrió excede el tema del Ministerio Público. Los jueces que denunció siguen en su lugar, los que quieren nombrar no son mejores y Cambiemos no sacó una alianza horrorosa entre política y justicia para reemplazarla por otra. Es un tema central para Lilita”, dicen cerca de la líder de la Coalición Cívica, que llevará el reclamo por los acuerdos entre el oficialismo y Massa y las operaciones en la Justicia a la mesa de Cambiemos que se relanzará el jueves, en un clima de tensión.