Furia de La Libertad Avanza con el PRO porque acompañó el endeudamiento bonaerense y la ampliación del Bapro
"No somos kiosqueros de contratos", chicaneó Sebastián Pareja. Sin dar nombres, apuntó contra quienes obtuvieron cargos. Diferencias en los bloques amarillos.
Si bien Pareja no individualizó puntualmente en ningún apellido, la bronca está dirigida hacia quienes, explican, formaron parte de la sociedad electoral de este año, pero acaban de cerrar un acuerdo con el oficialismo, en el que los amarillos cobraron con autoridades de cámara, sillones en los organismos del Estado -entre ellos, dos en el Banco Provincia- y el seguimiento para el fondo provincial destinado a los municipios.
Los libertarios, que algo sospecharon en la sesión preparatoria de Diputados del martes, ocasión en la que se eligieron las autoridades, terminaron de explotar tras la votación que le permitirá al Ejecutivo tomar una deuda superior a los 3.500 millones de dólares y ampliar la estructura del Estado, todo lo contrario a la bandera motosierra que LLA levanta desde su concepción, y a la que adhirió fuertemente el PRO.
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Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en Buenos Aires.
La bronca de La Libertad Avanza con el PRO
En un posteo que publicó a las 3.14 de la madrugada, Pareja afirmó que se trató de “otro pacto inescrupuloso, obsceno y explícito entre el gobernador y los mismos de siempre”. Si bien no puntualizó específicamente en un apellido, lo hizo de manera enigmática: “Se aprovechan de las últimas horas de los mandatos vigentes para hacer negocios”. Hay legisladores del PRO que culminan su actividad en la cámara el 10 de diciembre y participaron de las conversaciones.
La senadora Florencia Arietto apuntó directamente contra Cristian Ritondo, el presidente del partido amarillo en la provincia. En sus redes sociales advirtió: “Después no vengan a decir que son opositores”. Mientras que otros dirigentes se lamentaban porque ahora “no se puede dibujar nada, quedaron expuestos”. El martes, Pareja había declarado públicamente que, si el PRO colaboraba, sería “una situación injustificada”, aunque confiaba en que “no va a acompañar esta locura”. El cierre de su posteo tras la sanción de la ley fue lapidario: “No somos kiosqueros de contratos”.
La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires está siendo el escenario, una vez más, de lo que significan las prácticas de la vieja política: otro pacto inescrupuloso, obsceno y explícito entre el gobernador y los mismos de siempre. Esos mismos de siempre con tal de negociar…
El malestar se inició en la Cámara de Diputados, donde el PRO acompañó en general el endeudamiento y votó en contra del artículo 1 que no detalla el destino de los fondos. Sí avaló el punto 2 para habilitar el rollover y el fondo para municipios. Además, los santillistas Agustín Forchieri, Gustavo Coria y Fernanda Antonijevich rechazaron la ampliación de la estructura del Bapro. El argumento fue no dejar a la provincia en default o en cesación de pagos y poder darle funcionamiento a las intendencias, pero sin convalidar la nueva deuda.
En el Senado fue aún más confuso. Si bien ninguno levantó la mano, hubo quienes votaron o votarán por nota -tienen un tiempo determinado para ingresarlo-. Se trata de un recurso en el reglamento difícil de comprender, y que muchos aprovechan para no dejar su marca ante las cámaras y los micrófonos. No obstante, buena parte de la bancada también acompañó el pedido, lo que le facilitó las cosas al oficialismo para sancionar la ley.
Matias Ranzini
Matías Ranzini fue designado para el directorio del Banco Provincia.
En ese sentido, desde la conducción de la cámara baja explicaron que fue votación a mano alzada, y que solo se conoce la posición de cada uno por lo que manifestaron por micrófono. Si no lo hicieron, aprobaron el Financiamiento porque la voluntad de votar por la positiva es expresa y se desprende de la reunión previa en Labor parlamentaria. Para hacer saber lo contrario (en este caso que votan en contra) hay que pronunciarse en el recinto.
La Legislatura autorizó un endeudamiento por 3.685 millones de dólares y una ampliación del directorio del Banco Provincia, donde se agregó un vocal al directorio, que quedará con nueve sillas, se creó un consejo de directores asociados de tres vocales y se sumaron dos síndicos. Todos por un período de cuatro años. En el BAPRO, el PRO ubicó a Matías Ranzini (hombre de Ritondo) y Adrián Urrelli (de Néstor Grindetti).