El acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza en Buenos Aires vuelve a foja cero
Las diferencias por el control de los municipios, el reparto en las listas locales y el armado electoral alimentan la desconfianza mutua. Apuro amarillo.
El acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) en Buenos Aires está trabado por las diferencias sobre las candidaturas y el control territorial. Aunque ambas fuerzas consideran necesaria una alianza para disputar la gobernación en 2027, las negociaciones todavía no logran establecer reglas compartidas y persiste la desconfianza que marcó el entendimiento electoral del año pasado.
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Los libertarios consideran que el PRO pretende acelerar las conversaciones para garantizar que se respeten las conducciones de los intendentes en los municipios que gobierna. Pero esa condición no está asegurada. El motivo: en LLA creen que algunos distritos administrados por el partido amarillo podrían tener mejores resultados con dirigentes libertarios y que existen candidatos propios con posibilidades de competir.
Sebastián Pareja, Diego Santilli y Cristian Ritondo.
La negociación entre el PRO y La Libertad Avanza
Según pudo saber Letra P, en el espacio libertario interpretan que el PRO tiene apuro por cerrar un acuerdo concreto, mientras que LLA no considera necesario definir ahora todos los aspectos de la alianza. La diferencia de tiempos constituye uno de los principales obstáculos de la negociación.
Las cúpulas partidarias mantienen conversaciones, aunque sin una mesa institucionalizada como la que funcionó el año pasado. En aquel esquema participaron Sebastián Pareja, por LLA, y Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, por el PRO. El diálogo entre ambas fuerzas continúa, pero todavía el entendimiento está frío.
La necesidad de competir juntos responde a los antecedentes electorales. En ambos espacios consideran que una presentación por separado podría favorecer al peronismo, como ocurrió en 2023 y en 2025. Sin embargo, la coincidencia sobre la conveniencia de una alianza no alcanza para resolver las diferencias sobre el armado territorial.
Cristian Ritondo y Diego Santilli buscan un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza.
La disputa por los municipios gobernados por el PRO
Uno de los principales focos de conflicto es la definición de las listas en los distritos que administra el PRO. Los intendentes amarillos pretenden conservar la conducción política de sus municipios, mientras que los libertarios consideran que esa posición no debe garantizarles automáticamente el control de las candidaturas.
Entre los distritos que podrían generar discusiones aparecen Zárate, Arrecifes y Nueve de Julio. En LLA entienden que algunos municipios gobernados por el PRO ofrecen oportunidades para presentar candidatos propios. La negociación, por lo tanto, no se limita a la conformación de una alianza provincial, sino que también incluye la distribución del poder en el territorio.
Las diferencias ya habían tenido consecuencias en el armado electoral anterior. Pablo Petrecca, en Junín; Javier Martínez, en Pergamino; y María José Gentile, en Nueve de Julio, terminaron por firmar alianzas por fuera del acuerdo entre el PRO y LLA. Esos antecedentes funcionan como una advertencia sobre las dificultades para ordenar las candidaturas locales.
El senador Pablo Petrecca y el intendente de Pergamino, Javier Martínez.
La tensión también alcanza a la Tercera sección electoral. Hace tres semanas, Pareja, el jefe bonaerense libertario, reunió en Quilmes a referentes seccionales para ordenar la interna violeta. El dirigente les pidió que dejaran de confrontar entre sí y que trabajaran de manera coordinada. Los municipios de Quilmes, Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora asoman entre los territorios atravesados por las disputas internas.
Mar del Plata, otro escenario de tensión
Mar del Plata constituye otro punto sensible de la negociación. Guillermo Montenegro, intendente del distrito, busca garantizar la continuidad de su espacio en la conducción local, mientras que en LLA sostienen que existe un acuerdo desde 2025 para que la candidatura a intendente de 2027 corresponda a un dirigente libertario.
En ese escenario también interviene Maximiliano Abad, dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR), quien mantiene una sociedad política con Montenegro y viene caminando la ciudad. En el ámbito local circulan versiones sobre una eventual candidatura suya a la intendencia, una posibilidad que podría sumar otro factor de tensión en la cabecera de la Quinta sección electoral.
La mesa bonaerense del PRO y LLA en 2025.
Santilli y el reparto de las candidaturas
Dentro de LLA también hay dirigentes que consideran que el PRO debería conformarse con la candidatura de Diego Santilli a gobernador. Esa postura, sin embargo, no supone que el resto de las candidaturas deba quedar automáticamente en manos libertarias.
En el espacio amarillo existen dirigentes que prefieren a Santilli para competir por la gobernación, aunque también reconocen que una candidatura libertaria podría permitirles negociar una mayor participación en las listas locales. El reparto de los lugares para concejales y legisladores provinciales aparece como una discusión central.
Para los libertarios, la eventual candidatura de Santilli representaría una concesión relevante al PRO, pero no necesariamente justificaría otorgarle una capacidad de decisión equivalente sobre todas las postulaciones. Esa diferencia anticipa una negociación compleja, incluso si ambas fuerzas alcanzan un acuerdo sobre quién competirá por la gobernación.
Diego Santilli.
La estrategia del PRO y los tiempos del acuerdo
En el PRO consideran que LLA también demora las definiciones a nivel nacional, donde las conversaciones involucran a Santilli, Lule Menem, Martín Menem y Ritondo, además de las discusiones por las candidaturas provinciales. Los dirigentes amarillos observan una situación similar en los 11 municipios bonaerenses en los que los libertarios continúan con actividad territorial.
Intendentes y legisladores consultados por Letra P destacaron la necesidad de preservar la identidad partidaria, consolidar la presencia territorial y respaldar las gestiones municipales. La estructura local, los bloques legislativos y los armados competitivos constituyen los principales argumentos del PRO para reclamar participación en una eventual alianza.
En ese contexto, algunos dirigentes consideran que el acuerdo difícilmente se resuelva antes de diciembre. Hasta entonces, la necesidad de construir una alianza para competir por la provincia convivirá centralmente con las diferencias por las intendencias, las listas y el peso de cada fuerza en el armado electoral de 2027.