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Cómo explicará Vidal el ajuste que definirá la semana que viene

Como vocera destacada del Gobierno, la mandataria hablará de la pulseada entre el mercado y el Estado por el recorte del gasto. Pedirá confianza y dará muestras de amor con obras y reformas en marcha.
Por 17/05/2018 14:13

Primero deberá concretarse el acuerdo nacional anticipado por el presidente Mauricio Macri. Después, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se sentará con su equipo a delinear el recorte que imprimirá al presupuesto de la provincia. En el camino, un relato ya escrito con el que buscará reducir el nivel de incertidumbre, aplacar el miedo de los ciudadanos y sostener la confianza que el electorado depositó en las urnas en 2015 y ratificó en 2017.

Como vocera destacada de Cambiemos y jefa de la provincia más taquillera en lo electoral, Vidal comenzó esta semana un tour mediático para reforzar la estrategia que esgrimen desde la Nación.

En su discurso, el mercado ocupará un rol central como agente de presión para acelerar el proceso de ajuste. El Estado, en tanto actor de la pulseada, aceptará las reglas pero sin perder su autonomía de decisión. Este miércoles, dijo una parte el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger ("El mercado nos dijo ´esto no fue suficiente´ y nos indujo a ajustar") y completó el concepto el presidente Macri minutos después ("Nadie nos va a condicionar").

 

 

Dirá Vidal: no se puede ir contra el mercado, pero sí se puede sostener independencia en las decisiones. Aún cuando esas decisiones responden a las reglas impuestas por el mercado.

La gobernadora no se meterá en trabalenguas, sino que apelará a sus dotes histriónicos y a la empatía que suele generar con el (o su) electorado.

Sus ejemplos serán los de cualquier vecino y sus datos estarán atados a los logros obtenidos por la gestión de Cambiemos.

 

"Todavía estamos lejos, pero ya empezamos y esto empieza a mejorar" será parte de las frases que aportará Vidal.

 

“Todavía estamos lejos, pero ya empezamos y esto empieza a mejorar” será una de las frases que aportará Vidal y con las que buscará, fundamentalmente, convencer de que el Gobierno no perdió el timón de mando.

Para la mandataria -y para los hacedores de su relato, en plena faena por estas horas-, el principal problema a resolver no es el económico, sino el miedo que las palabras inflación, FMI o suba del dólar generan en el imaginario colectivo.

 

 

El objetivo es, entonces, reforzar el concepto de que el Gobierno continúa en el camino trazado y que, aunque falta, está en la senda correcta.

La lógica mediática se complementa con una dosis de buenas noticias, como sucedió este jueves, cuando la mandataria anunció la baja de la mortalidad infantil en la provincia y clasificó los logros en salud que llevaron a este resultado.

Para Vidal, la semana estará atada al llamado del presidente Macri a una concertación nacional, una mesa donde estén dispuestos todos los gobernadores para definir por dónde pasará el ajuste.

Luego, vendrá el correlato bonaerense, un proceso que aún no se terminó de definir pero ya muestra algunas pistas.

 

 

La idea es rever todo el presupuesto y ajustar en algunos rubros como el juego, subsidios y parte de la obra pública. En este sentido, ayuda que una parte importante de la infraestructura programada en los municipios, la mayoría a través del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), sufrió demoras y se está ejecutando este año.

Son las obras que la mandataria planea visitar durante los próximos meses para compartir la foto con los jefes comunales. En este sentido, existe una mirada positiva respecto a la reacción de la oposición, a la que el oficialismo ve moderada.

Aunque desde el entorno de Vidal descartan que se vaya a convocar a una mesa provincial con todos los sectores, se planea sostener la buena convivencia con los intendentes y referentes del peronismo. Y se minimiza la influencia que pueda tener el sector kirchnerista en la provincia, que en lo territorial está fogoneado por los jefes comunales Jorge Ferraresi (Avellaneda), Walter Festa (Moreno), Francisco Durañona (Areco), Mario Secco (Ensenada) y Verónica Magario (La Matanza).

Respecto al recorte, Vidal sostendrá la línea de ajustar haciendo, o mostrando gestión, y se cuidará de no tocar planes esenciales, tanto en el plano de la salud como en seguridad y educación.

 

 

“Todo lo que venimos trabajando con el equipo y en conjunto con la gobernadora Vidal lo vamos a garantizar”, aseguró el ministro de Salud, Andrés Scarsi, ante la consulta de Letra P.

“Todo lo que está en marcha y lo que tenemos en el sistema de salud como prioridad lo vamos a respetar y lo vamos a terminar”, prometió el funcionario.

El tema salarial y las paritarias que la gobernadora tiene pendientes con los gremios de la educación, los judiciales y los profesionales de la salud seguirá la línea que marque el gobierno nacional. Es decir, habrá un aumento a la baja y un recorte, aunque no fundamental, de la estructura del Estado a través de jubilaciones, no renovación de contratos o cierre de dependencias que funcionaban como satélites del Estado.

Cómo explicará Vidal el ajuste que definirá la semana que viene

Como vocera destacada del Gobierno, la mandataria hablará de la pulseada entre el mercado y el Estado por el recorte del gasto. Pedirá confianza y dará muestras de amor con obras y reformas en marcha.

Primero deberá concretarse el acuerdo nacional anticipado por el presidente Mauricio Macri. Después, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se sentará con su equipo a delinear el recorte que imprimirá al presupuesto de la provincia. En el camino, un relato ya escrito con el que buscará reducir el nivel de incertidumbre, aplacar el miedo de los ciudadanos y sostener la confianza que el electorado depositó en las urnas en 2015 y ratificó en 2017.

Como vocera destacada de Cambiemos y jefa de la provincia más taquillera en lo electoral, Vidal comenzó esta semana un tour mediático para reforzar la estrategia que esgrimen desde la Nación.

En su discurso, el mercado ocupará un rol central como agente de presión para acelerar el proceso de ajuste. El Estado, en tanto actor de la pulseada, aceptará las reglas pero sin perder su autonomía de decisión. Este miércoles, dijo una parte el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger ("El mercado nos dijo ´esto no fue suficiente´ y nos indujo a ajustar") y completó el concepto el presidente Macri minutos después ("Nadie nos va a condicionar").

 

 

Dirá Vidal: no se puede ir contra el mercado, pero sí se puede sostener independencia en las decisiones. Aún cuando esas decisiones responden a las reglas impuestas por el mercado.

La gobernadora no se meterá en trabalenguas, sino que apelará a sus dotes histriónicos y a la empatía que suele generar con el (o su) electorado.

Sus ejemplos serán los de cualquier vecino y sus datos estarán atados a los logros obtenidos por la gestión de Cambiemos.

 

"Todavía estamos lejos, pero ya empezamos y esto empieza a mejorar" será parte de las frases que aportará Vidal.

 

“Todavía estamos lejos, pero ya empezamos y esto empieza a mejorar” será una de las frases que aportará Vidal y con las que buscará, fundamentalmente, convencer de que el Gobierno no perdió el timón de mando.

Para la mandataria -y para los hacedores de su relato, en plena faena por estas horas-, el principal problema a resolver no es el económico, sino el miedo que las palabras inflación, FMI o suba del dólar generan en el imaginario colectivo.

 

 

El objetivo es, entonces, reforzar el concepto de que el Gobierno continúa en el camino trazado y que, aunque falta, está en la senda correcta.

La lógica mediática se complementa con una dosis de buenas noticias, como sucedió este jueves, cuando la mandataria anunció la baja de la mortalidad infantil en la provincia y clasificó los logros en salud que llevaron a este resultado.

Para Vidal, la semana estará atada al llamado del presidente Macri a una concertación nacional, una mesa donde estén dispuestos todos los gobernadores para definir por dónde pasará el ajuste.

Luego, vendrá el correlato bonaerense, un proceso que aún no se terminó de definir pero ya muestra algunas pistas.

 

 

La idea es rever todo el presupuesto y ajustar en algunos rubros como el juego, subsidios y parte de la obra pública. En este sentido, ayuda que una parte importante de la infraestructura programada en los municipios, la mayoría a través del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), sufrió demoras y se está ejecutando este año.

Son las obras que la mandataria planea visitar durante los próximos meses para compartir la foto con los jefes comunales. En este sentido, existe una mirada positiva respecto a la reacción de la oposición, a la que el oficialismo ve moderada.

Aunque desde el entorno de Vidal descartan que se vaya a convocar a una mesa provincial con todos los sectores, se planea sostener la buena convivencia con los intendentes y referentes del peronismo. Y se minimiza la influencia que pueda tener el sector kirchnerista en la provincia, que en lo territorial está fogoneado por los jefes comunales Jorge Ferraresi (Avellaneda), Walter Festa (Moreno), Francisco Durañona (Areco), Mario Secco (Ensenada) y Verónica Magario (La Matanza).

Respecto al recorte, Vidal sostendrá la línea de ajustar haciendo, o mostrando gestión, y se cuidará de no tocar planes esenciales, tanto en el plano de la salud como en seguridad y educación.

 

 

“Todo lo que venimos trabajando con el equipo y en conjunto con la gobernadora Vidal lo vamos a garantizar”, aseguró el ministro de Salud, Andrés Scarsi, ante la consulta de Letra P.

“Todo lo que está en marcha y lo que tenemos en el sistema de salud como prioridad lo vamos a respetar y lo vamos a terminar”, prometió el funcionario.

El tema salarial y las paritarias que la gobernadora tiene pendientes con los gremios de la educación, los judiciales y los profesionales de la salud seguirá la línea que marque el gobierno nacional. Es decir, habrá un aumento a la baja y un recorte, aunque no fundamental, de la estructura del Estado a través de jubilaciones, no renovación de contratos o cierre de dependencias que funcionaban como satélites del Estado.