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Pidió que se apruebe este año y se comprometió a destinar fondos. Manteros, las “buenas migas” con Cornide y el fomento a las Pymes locales.
Por 18/03/2017 12:59 PM

El undécimo Seminario Internacional de Centros Comerciales a Cielo Abierto fue una nueva excusa para que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, aproveche la situación y blanquee en público un acercamiento y una mejora de la relación con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y su titular, Osvaldo Cornide, aunque el eterno dirigente atraviesa una pésima relación con Mauricio Macri y el gobierno nacional.

Tras un comienzo de gestión tenso por la insistencia del Gobierno porteño con la ley que habilitaría la creación de un shopping en el barrio de Caballito, el oficialismo local recompuso la relación con CAME. El vínculo entre Larreta y el difícil Cornide es el diputado porteño Christian Bauab, licenciado en Comercio Exterior y allegado al senador nacional Federico Pinedo. El edil conoce al mandamás de CAME desde que era niño: su padre y Cornide, junto a otro grupo de personas, pusieron la piedra fundamental para levantar la Confederación y su subsidiaria porteña, la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires (FECOBA).

La cúspide de las “buenas migas” entre ambos se dio el miércoles 15 de marzo, cuando Rodríguez Larreta confirmó ante 1200 comerciantes que este año la Legislatura porteña aprobará la ley de promoción a centros comerciales a cielos abiertos, una medida que CAME impulsa desde hace años para beneficiar a los dueños de locales comerciales de los barrios y así contrarrestar el consumo en los shoppings. Esa iniciativa tuvo éxito en el centro del partido de Morón, Tandil y en la ciudad santafesina de San Justo, por ejemplo.

“La idea es dejar incluido por ley el presupuesto asignado a las obras para que después no venga un sucesor mío y se le ocurra que no se hacen más”, adelantó Larreta en el evento que se realizó en Parque Norte y del que participaron expositores de ciudades de España e Inglaterra que brindaron detalles de la experiencia de este tipo de iniciativa en el viejo continente. La normativa quedó a cargo de Bauab, a quien Larreta calificó como de “intimísima” confianza. Hijo de comerciantes y secretario de Servicios de FECOBA, el diputado actúa de intermediario entre CAME y el PRO en cada conflicto, la polémica con los manteros y el famoso shopping de Caballito, entre los duelos más populares.

No obstante, Bauab también intercedió, a pedido de Larreta, en la creación de la flamante Subsecretaría de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, un reclamo reiterado de CAME. Tras semanas de negociaciones, se decidió que la subsecretaría PYME se integre al organigrama del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología, que conduce Andy Freire. El hombre bendecido por el alcalde es Martín Trubycz, vinculado a CAME y FECOBA.

Se espera que la Subsecretaría PYME sea la autoridad de aplicación de la ley, que aún continúan en proceso de redacción y el objetivo es sancionarla antes de las elecciones primarias, fijadas para el mes de agosto. Esta oficina manejará el presupuesto que todos los años deberá girar el Gobierno porteño para fomentar la creación de centros comerciales a cielos abiertos.

Para eso, según pudo saber Letra P, se buscará un trabajo mancomunado entre el Estado porteño y los comerciantes. El Gobierno hará las obras de embellecimiento, creación de espacios verdes, arreglo de veredas, cartelería e instalará WIFI gratis en distintas zonas comerciales de la Ciudad, pero “esperan” que los dueños de los comercios colaboren con la instalación y promoción de shows en las calles, entre otras cosas. Una asociación público-privada que ya comenzó en algunas esquinas porteñas con recorridas de funcionarios para dialogar con los comerciantes.

La decisión de qué avenidas, calles o zonas comerciales serán factibles de convertirse en un centro comercial a cielo abierto se tomará en el Consejo de Promoción y Desarrollo, que contemplaría la ley. Se trata de un Consejo Asesor integrado por miembros de la Legislatura porteña, el Poder Ejecutivo y las Cámaras representativas de comercio del distrito. Además, hubo un pedido de legisladores del Frente para la Victoria para que se integre a este cuerpo a miembros del Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOCA), que dirige Armando Cavalieri.

Las funciones y alcances de esta ley se dividirán en dos. Por un lado, el Gobierno estudia ofrecer capacitaciones, beneficios y asesorías para los comercios y, por otro, están las obras de infraestructura para embellecer la zona y transformarla en un paseo. La primera tarea recaería en la Subsecretaría de Trubycz y la segunda en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público o en las comunas. La división de trabajos y el acercamiento a los vecinos y comerciantes interesados ya empezó a causar tensiones y recelos, por lo que Larreta ordenó comenzar con reuniones de asesores para evitar internas. Nadie se atrevió a desobedecer y este viernes por la tarde se hizo el primer encuentro entre funcionarios de ambos ministerios.

No sea cosa que Eduardo Macchiavelli se adelante, comience con el arreglo de las veredas y evite derivar licitaciones a las Juntas Comunales, algo que le valió furibundos cuestionamientos de los presidentes de las comunas, problema que Larreta tuvo que solucionar en privado en tándem con su vicejefe de Gobierno, Diego César Santilli.

El alcalde porteño pidió que la ley se apruebe este año y ya adelantó que destinará fondos directos de las arcas del Gobierno. La normativa precisa 31 votos para aprobarse y el PRO posee 28 legisladores, pero el apoyo podría engrosarse rápido: tanto la Coalición Cívica como Confianza Pública adelantaron intereses en avanzar con el expediente. El FpV también, aunque esperarán respuesta oficial en torno a la posibilidad de sumar al sindicalismo a la mesa de discusión.

Mientras Larreta firmó la paz con CAME desde hace meses, su antecesor no atraviesa el mejor momento, aunque tampoco reniega de eso. Macri se cansó del destrato de Cornide, a quien conoce bien tras sus ocho años en la Ciudad. No sólo la insistencia del presidente por avanzar con el shopping solicitado por IRSA complicó la relación, sino un cierto “desaire” del mandamás de CAME que el ex alcalde recuerda. Dejaron de hablarse y la reciente foto con la cúpula de la CGT y el apoyo al paro enfurecieron al líder del PRO, aunque también al ministro de la Producción, FranciscoPanchoCabrera.

Entre otras cosas, el jefe de Gobierno les prometió a las autoridades de CAME que haría “algo” con los manteros apostados en Flores, Once y Liniers. La situación de Flores pasó desapercibida, pero la de Once quedó en el ojo de la tormenta por el tratamiento mediático que tuvo y por los cortes de calle que se hicieron en rechazo a la medida. Tras el desalojo del Ministerio de Justicia y Seguridad porteña, CAME y la subsecretaría de Trabajo acordaron una serie de subsidios y capacitaciones para quienes trabajan en los puestos de venta callejera. Sin embargo, estas acciones siempre fueron tomadas como buenas noticias por la tríada compuesta por CAME, el Gobierno y los comerciantes, que al tiempo que denuncian “competencia desleal” también hablan de “inseguridad”.

Rodríguez Larreta cristalizó esta postura días atrás, en el marco de una reunión con vecinos de la Comuna 10. Asediado por las consultas en torno a la situación de la venta callejera en las inmediaciones a la estación de trenes, Larreta sostuvo que “Liniers es el próximo punto de venta ilegal que vamos a desactivar”.

“Los vecinos de Avenida Avellaneda (Flores) y de Once habían perdido toda esperanza, con razón. Y yo les dije que cuando tengamos la policía lo vamos a hacer. A medida que podamos ir sacando policías e inspectores, vamos a hacer Liniers también. Y tiene que ver con la inseguridad. En esos dos barrios bajó mucho la inseguridad una vez que ordenamos la venta ambulante ilegal”, agregó el alcalde.

Sin embargo, Larreta no cesará con el shopping de Caballito. La ley precede su gestión y es un pedido de Macri que tiene varios años. A pesar del diálogo y las "buenas migas" con Cornide, la discusión por un nuevo centro comercial en cercanías a Ferrocarrill Oeste sigue latente en la Jefatura de Gobierno. El año pasado, mientras el bloque PRO buscaba consensos para aprobar la catarata de leyes que pidió el alcalde, desde Uspallata 3160 llegó nuevamente el polémico expediente, aunque con una novedad: IRSA debería abonar 1 millón de pesos para la apertura de la calle a cambio de la modificación de la zonificación para la posterior construcción del shopping. No alcanzó: la oposición se abroqueló y se hizo imposible el tratamiento de la normativa que se redactó en las oficinas del gobierno pero que beneficia a una empresa privada.

Otro guiño de Larreta a CAME: avanza ley de centros comerciales a cielo abierto

Pidió que se apruebe este año y se comprometió a destinar fondos. Manteros, las “buenas migas” con Cornide y el fomento a las Pymes locales.

El undécimo Seminario Internacional de Centros Comerciales a Cielo Abierto fue una nueva excusa para que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, aproveche la situación y blanquee en público un acercamiento y una mejora de la relación con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y su titular, Osvaldo Cornide, aunque el eterno dirigente atraviesa una pésima relación con Mauricio Macri y el gobierno nacional.

Tras un comienzo de gestión tenso por la insistencia del Gobierno porteño con la ley que habilitaría la creación de un shopping en el barrio de Caballito, el oficialismo local recompuso la relación con CAME. El vínculo entre Larreta y el difícil Cornide es el diputado porteño Christian Bauab, licenciado en Comercio Exterior y allegado al senador nacional Federico Pinedo. El edil conoce al mandamás de CAME desde que era niño: su padre y Cornide, junto a otro grupo de personas, pusieron la piedra fundamental para levantar la Confederación y su subsidiaria porteña, la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires (FECOBA).

La cúspide de las “buenas migas” entre ambos se dio el miércoles 15 de marzo, cuando Rodríguez Larreta confirmó ante 1200 comerciantes que este año la Legislatura porteña aprobará la ley de promoción a centros comerciales a cielos abiertos, una medida que CAME impulsa desde hace años para beneficiar a los dueños de locales comerciales de los barrios y así contrarrestar el consumo en los shoppings. Esa iniciativa tuvo éxito en el centro del partido de Morón, Tandil y en la ciudad santafesina de San Justo, por ejemplo.

“La idea es dejar incluido por ley el presupuesto asignado a las obras para que después no venga un sucesor mío y se le ocurra que no se hacen más”, adelantó Larreta en el evento que se realizó en Parque Norte y del que participaron expositores de ciudades de España e Inglaterra que brindaron detalles de la experiencia de este tipo de iniciativa en el viejo continente. La normativa quedó a cargo de Bauab, a quien Larreta calificó como de “intimísima” confianza. Hijo de comerciantes y secretario de Servicios de FECOBA, el diputado actúa de intermediario entre CAME y el PRO en cada conflicto, la polémica con los manteros y el famoso shopping de Caballito, entre los duelos más populares.

No obstante, Bauab también intercedió, a pedido de Larreta, en la creación de la flamante Subsecretaría de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, un reclamo reiterado de CAME. Tras semanas de negociaciones, se decidió que la subsecretaría PYME se integre al organigrama del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología, que conduce Andy Freire. El hombre bendecido por el alcalde es Martín Trubycz, vinculado a CAME y FECOBA.

Se espera que la Subsecretaría PYME sea la autoridad de aplicación de la ley, que aún continúan en proceso de redacción y el objetivo es sancionarla antes de las elecciones primarias, fijadas para el mes de agosto. Esta oficina manejará el presupuesto que todos los años deberá girar el Gobierno porteño para fomentar la creación de centros comerciales a cielos abiertos.

Para eso, según pudo saber Letra P, se buscará un trabajo mancomunado entre el Estado porteño y los comerciantes. El Gobierno hará las obras de embellecimiento, creación de espacios verdes, arreglo de veredas, cartelería e instalará WIFI gratis en distintas zonas comerciales de la Ciudad, pero “esperan” que los dueños de los comercios colaboren con la instalación y promoción de shows en las calles, entre otras cosas. Una asociación público-privada que ya comenzó en algunas esquinas porteñas con recorridas de funcionarios para dialogar con los comerciantes.

La decisión de qué avenidas, calles o zonas comerciales serán factibles de convertirse en un centro comercial a cielo abierto se tomará en el Consejo de Promoción y Desarrollo, que contemplaría la ley. Se trata de un Consejo Asesor integrado por miembros de la Legislatura porteña, el Poder Ejecutivo y las Cámaras representativas de comercio del distrito. Además, hubo un pedido de legisladores del Frente para la Victoria para que se integre a este cuerpo a miembros del Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOCA), que dirige Armando Cavalieri.

Las funciones y alcances de esta ley se dividirán en dos. Por un lado, el Gobierno estudia ofrecer capacitaciones, beneficios y asesorías para los comercios y, por otro, están las obras de infraestructura para embellecer la zona y transformarla en un paseo. La primera tarea recaería en la Subsecretaría de Trubycz y la segunda en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público o en las comunas. La división de trabajos y el acercamiento a los vecinos y comerciantes interesados ya empezó a causar tensiones y recelos, por lo que Larreta ordenó comenzar con reuniones de asesores para evitar internas. Nadie se atrevió a desobedecer y este viernes por la tarde se hizo el primer encuentro entre funcionarios de ambos ministerios.

No sea cosa que Eduardo Macchiavelli se adelante, comience con el arreglo de las veredas y evite derivar licitaciones a las Juntas Comunales, algo que le valió furibundos cuestionamientos de los presidentes de las comunas, problema que Larreta tuvo que solucionar en privado en tándem con su vicejefe de Gobierno, Diego César Santilli.

El alcalde porteño pidió que la ley se apruebe este año y ya adelantó que destinará fondos directos de las arcas del Gobierno. La normativa precisa 31 votos para aprobarse y el PRO posee 28 legisladores, pero el apoyo podría engrosarse rápido: tanto la Coalición Cívica como Confianza Pública adelantaron intereses en avanzar con el expediente. El FpV también, aunque esperarán respuesta oficial en torno a la posibilidad de sumar al sindicalismo a la mesa de discusión.

Mientras Larreta firmó la paz con CAME desde hace meses, su antecesor no atraviesa el mejor momento, aunque tampoco reniega de eso. Macri se cansó del destrato de Cornide, a quien conoce bien tras sus ocho años en la Ciudad. No sólo la insistencia del presidente por avanzar con el shopping solicitado por IRSA complicó la relación, sino un cierto “desaire” del mandamás de CAME que el ex alcalde recuerda. Dejaron de hablarse y la reciente foto con la cúpula de la CGT y el apoyo al paro enfurecieron al líder del PRO, aunque también al ministro de la Producción, FranciscoPanchoCabrera.

Entre otras cosas, el jefe de Gobierno les prometió a las autoridades de CAME que haría “algo” con los manteros apostados en Flores, Once y Liniers. La situación de Flores pasó desapercibida, pero la de Once quedó en el ojo de la tormenta por el tratamiento mediático que tuvo y por los cortes de calle que se hicieron en rechazo a la medida. Tras el desalojo del Ministerio de Justicia y Seguridad porteña, CAME y la subsecretaría de Trabajo acordaron una serie de subsidios y capacitaciones para quienes trabajan en los puestos de venta callejera. Sin embargo, estas acciones siempre fueron tomadas como buenas noticias por la tríada compuesta por CAME, el Gobierno y los comerciantes, que al tiempo que denuncian “competencia desleal” también hablan de “inseguridad”.

Rodríguez Larreta cristalizó esta postura días atrás, en el marco de una reunión con vecinos de la Comuna 10. Asediado por las consultas en torno a la situación de la venta callejera en las inmediaciones a la estación de trenes, Larreta sostuvo que “Liniers es el próximo punto de venta ilegal que vamos a desactivar”.

“Los vecinos de Avenida Avellaneda (Flores) y de Once habían perdido toda esperanza, con razón. Y yo les dije que cuando tengamos la policía lo vamos a hacer. A medida que podamos ir sacando policías e inspectores, vamos a hacer Liniers también. Y tiene que ver con la inseguridad. En esos dos barrios bajó mucho la inseguridad una vez que ordenamos la venta ambulante ilegal”, agregó el alcalde.

Sin embargo, Larreta no cesará con el shopping de Caballito. La ley precede su gestión y es un pedido de Macri que tiene varios años. A pesar del diálogo y las "buenas migas" con Cornide, la discusión por un nuevo centro comercial en cercanías a Ferrocarrill Oeste sigue latente en la Jefatura de Gobierno. El año pasado, mientras el bloque PRO buscaba consensos para aprobar la catarata de leyes que pidió el alcalde, desde Uspallata 3160 llegó nuevamente el polémico expediente, aunque con una novedad: IRSA debería abonar 1 millón de pesos para la apertura de la calle a cambio de la modificación de la zonificación para la posterior construcción del shopping. No alcanzó: la oposición se abroqueló y se hizo imposible el tratamiento de la normativa que se redactó en las oficinas del gobierno pero que beneficia a una empresa privada.