Toto Caputo, el Lionel Messi para la reelección de Javier Milei
La economía define los comicios y el superministro se erige como figura clave. Programa financiero con más anuncios que certezas para domar al dólar de 2027.
Toto Caputo anticipó este lunes cómo espera cubrir vencimientos de deuda hasta el final del primer mandato de Javier Milei. Hasta ahora, venía resolviendo cada compromiso con lo que tuviera a mano, pero quiso mostrarle a Wall Street que no lo necesita y pedirle que baje la tasa al 6%, y calmar al dólar justo cuando se despierta.
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Lorena Hak contó en Letra P los detalles del programa financiero. En pocas líneas: los compromisos del año electoral se cubrirán con un remanente de u$s 3700 millones que “sobrarán” este año, una emisión de bonos de ley local por u$s 5000 millones (más otros u$s 2000 millones con vencimiento 2029 que saldrán a la cancha en breve), préstamos con bancos y “otros” y “privatizaciones” que suenan más optimistas que conservadoras.
Toto Caputo mostró el programa financiero para calmar al dólar de 2027.
Pero hay una lectura política del anuncio: la previa electoral se adelantó y el ministro de Economía se vistió de jefe de campaña. El dólar empezó a subir antes de tiempo. En junio avanzó 5%, mientras la liquidación de la cosecha gruesa se ralentizó. Caputo intenta desactivar la bomba antes de que el cronómetro empiece a andar. Milei y su ministro saben que la economía ganará o perderá la elección y que la única manera de obtener la reelección es con la divisa debajo de la suela.
Objetivo 2031
Por si faltaran guiños, avisó que tiene como objetivo llegar al final de un eventual segundo mandato del Presidente con el grado de inversión como sello de calidad para la deuda argentina. Quien era visto al inicio de la gestión como un ministro de transición, para hacer el trabajo sucio, piensa, ahora, en quedarse hasta 2031.
El recorrido de este superministro Caputo es vertiginoso. A fines de 2023, ofrendó a Milei un programa sin cierre del Banco Central ni dolarización. Caídas las distintas alternativas quiméricas que manejó el Presidente en tiempos de campaña -llegó a decir que un pool de fondos de inversión le iban a dar los billetes necesarios para dolarizar rescatando los pesos al tipo de cambio “de mercado” o blue-, es conocido que hubo que convencer a Toto para que se sentara en la silla eléctrica. Sin embargo, desde entonces, colonizó cada casillero de la gestión económica.
La dolarización "a precio de mercado" de Javier Milei que Toto Caputo enterró para siempre.
Milei se aferró a su programa de estabilización y lo pondera como el mejor ministro de la historia. Exageraciones al margen, el titular del Palacio de Hacienda concentró tanto poder como Domingo Cavallo y más que Roberto Lavagna, que siempre pujó con Julio De Vido y Néstor Kirchner por el manejo (al menos, el control) de la obra pública y la energía. Por ahora, Federico Sturzenegger no es un rival de ese calibre. El Coloso da sus propias batallas.
Superministro y jefe de campaña
Caputo define las privatizaciones, la política energética, la (falta de) obra pública, los recursos que se recortan a las provincias y los fondos que van a universidades, hospitales y jubilados. Controla, con su socio Santiago Bausili, el Banco Central, la Comisión Nacional de Valores y el timing de apertura del cepo. Define el rumbo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Es el ministro de la deuda y el ajuste. Para que Milei pueda ser reelegido, Caputo tiene que domar al dólar. Lo sufrió el año pasado. En estos días, se cumplió un año del “comprá, campeón”, la canchereada máxima del equipo económico más piola de todos.
Marina Dal Poggetto, la directora de Eco Go, definió los trucos de Toto: siempre tiene algún conejo dentro de la galera. Sus escenarios económicos A y B son “con conejos” y “sin conejos”. La ayuda de Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, fue el más temerario de esos pases de magia. La intervención de Bessent con dólares spot y un swap con el Banco Central fue fruto de los vínculos del secretario del Tesoro con el secretario de Política Económica, José Luis Daza, y Caputo, más allá de la buena sintonía de Milei con Donald Trump.
Toto Caputo y el titular del Tesoro de Estados Unidos: el salvavidas de Donald Trump
Ahora, el encantamiento intenta ser más formal: dos tablas con necesidades financieras y fuentes de financiamiento para mostrar, con la frialdad del power point, que no debería haber problemas con el tipo de cambio.
Diego Santilli, el jefe de Gabinete que anhela ser gobernador de Buenos Aires, también ata su suerte al programa económico. El cazador de utopías imposibles necesita que las promesas de Caputo prendan, que el crecimiento llegue a los sectores postergados y mejoren los ingresos de las personas trabajadoras para que vuelvan a consumir y puedan pagar sus deudas.
Tener un tipo de cambio apreciado mejora el salario medido en dólares y da la sensación de bienestar que genera acceder más fácil a bienes importados. Por eso, el ministro destaca cómo bajaron de precio, en términos relativos, los productos electrónicos y la ropa. Este lunes, enfatizó que el dólar seguirá barato porque espera que los ahorros en negro salgan del colchón con la ley de Inocencia Fiscal y se sumen al boom de Vaca Muerta y la minería.
Las deudas de Toto Caputo
Los números que mostraron Caputo, Daza y el secretario de Finanzas hipotecado UVAFederico Furiase no sorprendieron al mercado, aunque reaccionó de manera positiva con una nueva baja del riesgo país y subas de bonos. Sí mostraron un camino.
Caputo insistió en que no se endeudará a cualquier precio. “El objetivo es refinanciar los vencimientos a la menor tasa posible, como haría cualquier ciudadano común si tuviera deuda”, dijo, en momentos en que casi siete millones de ciudadanos comunes no pueden refinanciar sus préstamos con bancos, fintechs y otras financieras.
Toto Caputo, José Luis Daza y Federico Furiase presentaron el programa financiero 2026-2027 para afrontar vencimientos de deuda
“Entonces, refinanciar a una tasa cada vez más baja obviamente que es muy importante y eso no quiere decir, como repiten algunos, que bueno, hay que mostrarle al mercado que tenemos acceso a los mercados”, continuó y sostuvo que pudo haber tomado deuda al 12,5% anual al inicio de la gestión, pero declinó la oferta.
“¿Por qué no lo hemos llevado a cabo? ¿Por qué nos hemos perdido, digo, entre comillas, esas ventanas? No es lo mismo financiarse al 6% a diez años, como nos estamos financiando ahora, que si lo hubiéramos hecho al 12,5% en aquella época. Son seis puntos y medio de tasa por año, u$s 330 millones por año, en diez años, u$s 3300 millones que le hemos hecho ahorrar a los argentinos”, destacó.
El Toto Caputo que evita salir al mercado a cualquier precio contrasta con el que emitió el bono a 100 años como ministro de Finanzas de Mauricio Macri.
El Caputo superministro que cuida cada dólar de intereses a pagar contrasta con aquel ministro de Finanzas de Mauricio Macri que, en junio de 2017, colocó un bono a 100 años por u$s 2715 millones, a una tasa del 7,9% anual, que le representaban al país el pago de unos u$s 200 millones anuales en intereses hasta 2217 y que entró al canje de Martín Guzmán.
Los números del año electoral
Economistas de los estudios más escuchados por los tomadores de decisiones consultados por Letra P coincidieron en que quedan muchas cosas por decir y que el sendero no será tan cómodo como plantearon Caputo y compañía.
Pablo Goldín es director de la consultora Macroview, que preside Rodolfo Santángelo y tiene como socio fundador a Carlos Melconian. Ponderó “la iniciativa de presentar un programa financiero”, pero se preguntó qué pasará con los Bopreal que tiene que pagar el Banco Central en 2027, por u$s 5000 millones, y que no se incluyeron en el programa financiero del Tesoro porque son ventanillas distintas. Se suman a los u$s 4900 millones que el Gobierno fijó como compras de Economía al BCRA para pagar compromisos del próximo año.
Además, se preguntó qué mercado habrá para que Caputo pueda emitir otros u$s 5000 millones de bonos bajo ley local en 2027, con las elecciones en el Google Calendar de los inversores. “Estoy totalmente de acuerdo con presentar el programa financiero, pero después hay que jugar el partido”, le dijo a este portal.
Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, añadió otro dato: el 9 de enero de 2028, el Estado debe pagar otro compromiso relevante con acreedores privados. ”El 2027 no está cerrado, porque hay un vencimiento fuerte de u$s 5800 millones en enero de 2028 y hay que dejar los dólares para afrontarlo”, advirtió.
Caputo usó una palabra que repitieron este lunes: “Opcionalidades”. Son alternativas de financiamiento que, dijo, están negociando para tener a mano en caso de ser necesarias, pero que no especificó. “Lo más probable es que, para fin de 2027, haya un colchón más que importante, probablemente mayor incluso al que estamos teniendo en 2026”, auguró.
El programa 2027 también supone recibir recursos por privatizaciones por u$s 1500 millones, sumados a otros u$s 800 millones previstos para este año. A fines de abril, Caputo había proyectado sumar u$s 2000 millones por la venta de empresas del Estado en 2026. Enumeró a Aysa, cuyos pliegos están publicados, y las termoeléctricas San Martín y Belgrano, que se darán en concesión más adelante. Quedará para otro momento reflexionar sobre lo que implica vender activos para pagar deuda.
Para Caputo, 2027 será un paseo. Este lunes, quiso reforzar ese mensaje con un cronograma financiero. La idea central es que, si la macro está estable, el resto de los melones se acomodan. Parafraseando a aquella campaña que llevó a Bill Clinton a la presidencia de Estados Unidos, es el dólar, estúpido.