PRESIDENTE RECARGADO

La re-re de Javier Milei: relanzamiento para la reelección

Hiperactividad para espantar el fantasma Adorni. Delegar sin perder el control. Violetas de amarillo y San-Tilli, el patrono de la rosca para voltear las PASO.

Después de que La Libertad Avanza ganara sorpresivamente las elecciones legislativas 2025, la cúpula libertaria armó un plan para que el presidente Javier Milei recorriera dos veces la Argentina antes de las presidenciales 2027. Iba a visitar dos veces cada provincia. Hasta llegó a armarse un cronograma tentativo con las visitas. Pero la crisis por Manuel Adorni sepultó la idea en un cajón.

Acaso eso cambie: el Tour de la Gratitud podría reactivarse gracias a una escenificada hiperactividad presidencial. Milei le dedicó en Madrid la última defensa al exfuncionario caído en desgracia desde que Bettina Angeletti se subió al avión presidencial con destino a Nueva York, invitada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Del otro lado del Atlántico, el mandatario sostenía el mantra de que no le iba a entregar un "honesto" al periodismo y al Círculo Rojo. Mientras tanto, en Buenos Aires el resto del triángulo de hierro cocinaba la excomulgación del ex jefe de Gabinete, luego de cotejar que en las encuestas los dólares que obscenamente mostró Jesica Cirio cuando vivía con Martín Insaurralde no lograban eclipsar en la agenda la compra del monitor gamer de Adorni.

"Es algo que podía pasarle a Alberto Fernández, pero no a Milei", reflexionó una fuente oficial sobre una jefatura presidencial que desafía todo manual de conducción política. La misma reflexión puede haber pasado por la cabeza del mandatario, que esta semana se puso al frente del relanzamiento de su gobierno con la intención de dejar atrás el escándalo; delegó algunas funciones, pero sin cederlas del todo.

Javier Milei y Alberto Fernández

Javier Milei y Alberto Fernández

La re-re de Javier Milei: relanzamiento para la reelección

Como primer paso para borrar todo vestigio de la palabra devaluada de Adorni, Milei entronizó una nueva voz presidencial. Puso a Adrián Ravier, quien acaparó la comunicación oficial y bajó línea a todos los ministerios, y al flamante secretario de Medios, Fabián Fernández. El arranque del operativo para volver a centralizar la narrativa mileísta se completó con dos entrevistas del Presidente. La primera fue para explicar la elección de Diego Santilli como jefe de Gabinege. En la siguiente remarcó dos veces que está en condiciones de ser reelecto, incluso "en primera vuelta", se entusiasmó.

El objetivo violeta está claro: intentando dejar atrás los casos $LIBRA y Adorni, la administración libertaria puso en marcha el operativo reelección, aunque para lograrlo tenga que pintarse la cara de amarillo.

El martes, en la asunción de Santilli en el Salón Blanco, a diferencia de su hermana el Presidente llegó y saludó desde lejos a los gobernadores. El vínculo de la Nación con las provincias se lo deja a El Jefe y, ahora también, al jefe de Gabinete. Sin embargo, Milei no le cedió todo el protagonismo de la jornada al aún dirigente del PRO con aspiraciones propias: mientras lo abrazaba, tras la jura, le hizo un gesto a Adorni para que se sumara a la foto. La imagen fue un mensaje.

Fue un trato preferencial con el exvocero, que no tuvo ninguno de los otros funcionarios eyectados del universo Milei. En los pasillos de Balcarce 50 resuena la advertencia de la diputada ultramileísta Lilia Lemoine, una de las más férreas defensoras públicas del exvocero: si la Justicia lo declara inocente, ojo que Adorni puede volver.

Sería otra jugada que violaría toda regla de los manuales de la política, pero hay una máxima mileísta que Santiago Caputo aprendió a fuerza de no lograr convencer a Milei: "Escucha sus consejos, pero después hace lo que quiere", es una frase que aplica a casi todo.

El FIN de las PASO

Con Adorni desgastado y devenido mancha venenosa que alejaba a cualquiera de sumarse a una foto (FIN), Santilli se convirtió en el brazo ejecutor del operativo para voltear las PASO. El Gobierno confía en poder juntar los votos gracias a la docena de mandatarios provinciales que fue a aplaudir la ascension del ministro coordinador al Olimpo libertario. Si no es para voltearlas definitivamente, al menos para suspenderlas. La semana que viene vuelven las reuniones de la mesa política, ahora sin Adorni.

A todo oficialismo le conviene erradicar las primarias y este no es el primero en intentar hacerlo, pero sí es el primero que está dispuesto a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada con tal de hacerlo al poner sobre la mesa las colectoras, una herramienta muy asociada a la casta.

"Javier no es dogmático en la política como lo es en la economía. Si tiene que abrazarse a (Patricia) Bullrich después de acusarla de poner bombas, lo hace. Lo mismo con Santilli, de quien dijo de todo", reflexiona un funcionario que se jacta de conocer al mandatario. Pero la estrategia electoral no depende sólo de él, sino también de Karina.

Milei, en todas partes y al mismo tiempo

Antes de echar a Adorni, el Presidente dio muestras de querer salir del plan Finjamos Demencia. Mientras en discursos se quejaba de la repetida acusación de que su administración estaba paralizada por el escándalo, algo que era admitido en varios ministerios, Milei sumó actividades a su agenda para intentar revertir esa sensación. Ni siquiera yendo al Día de la Bandera en Rosario y enfrentarse con Victoria Villarruel pudo lograrlo.

En la administración libertaria hablan de "recuperar el terreno perdido". Eso explica la hiperactividad oficial de esta semana, con el regreso de la agenda presidencial comunicada con anterioridad desde la Casa Rosada, algo que no ocurría desde la vocería de Gabriela Cerruti en tiempos de Alberto Fernández. Un punto a favor para el ejercicio del periodismo, aunque para ir al baño los acreditados en la Sala de Prensa deben seguir pidiendo permiso a Casa Miliar. Todo no se puede.

Detrás de la profesionalización de la comunicación oficial subyace la conclusión tácita de que el Gobierno ya no puede controlar la agenda a fuerza de tuits virales. Como en el plano político, el otrora juvenil mileísmo se vuelve conservador también en cómo le habla a su electorado.

Esta semana, Milei abandonó varias veces la Quinta de Olivos. Les bajó línea para su reelección a los dos bloques libertarios del Congreso. Fue en la Casa Rosada, donde también habló de la economita, la que espera que sea su caballito de batalla con Ravier como portavoz, a pesar de opacar a las anclas de Toto Caputo. Además, encabezó un homenaje a efectivos de la Policía Federal, caídos en cumplimiento del deber.

En un despacho celebraron que Milei haya cancelado su viaje a Washington para celebrar la independencia norteamericana (en rigor, su visita nunca fue confirmada oficialmente), a cambio de preparar su visita a Tucumán el 9 de julio, donde estará con el anfitrión Osvaldo Jaldo. El año pasado canceló porque varios gobernadores le vaciaron el acto. Esta vez, el Gobierno se encomienda a SanTilli, patrono de la rosca, para conseguir una foto de la cual poder jactarse mientras negocia la reforma política.

Milei tampoco desairó a Donald Trump ni a Peter Lamelas: se convirtió en el primer presidente argentino en festejar el 4 de Julio en la embajada de Estados Unidos. También habrá sido el primero en bailar en público la canción YMCA, como el republicano, pero eso queda para otro tipo de estadísticas.

Javier Milei y Martín Llaryora, otra oportunidad 
Patricia Bullrich y Karina Milei. 

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