Crece la polémica por una disposición de la ANMAT sobre aranceles a medicamentos de alto costo.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) comenzó a aplicar un arancel a la importación de medicamentos de alto costo y dispositivos médicos de alta complejidad. Según denunciaron pacientes, la medida paralizó trámites de personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD) y encendió alarmas en el sistema de salud privado y sindical.
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La medida surge de la Disposición 5461/2026, que establece una tasa sobre el despacho a plaza calculada sobre el valor FOB de la mercadería. La alícuota general es del 1,5% y se reduce al 1,25% para operaciones de mayor volumen. El esquema fija topes de $ 5 millones para productos médicos y $ 12 millones para especialidades medicinales.
La normativa entró en vigencia el 1° de septiembre. Según las denuncias, la ANMAT, bajo la órbita del Ministerio de Salud, a cargo del ministro Mario Lugones, notificó de manera interna que no aceptará nuevas solicitudes de exención y que las ya otorgadas quedaron sin efecto. El pago de la tasa pasó así a ser un requisito para continuar los expedientes.
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El problema es que todavía no se habría definido el procedimiento ni el código de pago operativo para abonar el nuevo arancel. Como consecuencia, de acuerdo con los pacientes afectados, quedaron frenados trámites iniciados por particulares y familias de personas con discapacidad, sin un canal específico para resolver los expedientes pendientes.
La medida alcanza especialmente a las importaciones de mayor valor y complejidad, entre ellas los dispositivos médicos Clase III y IV y distintos tratamientos de alto costo. Según plantean los sectores afectados, se trata de insumos que, en muchos casos, no cuentan con alternativas de producción nacional.
Entidades vinculadas al sector también advirtieron que la disposición podría entrar en contradicción con la Resolución 1388/97 del Ministerio de Economía, que contempla exenciones de tasas para la importación de medicamentos y bienes destinados al tratamiento o la rehabilitación de personas con discapacidad.
ANMAT vincula el nuevo esquema con la desregulación
La ANMAT argumenta que el nuevo esquema forma parte del proceso de desregulación iniciado en 2025. A partir de esos cambios, el organismo dejó de intervenir sobre productos médicos de bajo riesgo, correspondientes a las clases I y II, y concentró su actuación y los aranceles en aquellos de mayor complejidad y valor.
La decisión también suma presión financiera sobre las obras sociales y las prepagas, que atraviesan un escenario de mayores costos en las prestaciones. El debate coincide, además, con la discusión parlamentaria del Presupuesto 2027, que prevé modificaciones vinculadas con el Nomenclador de Prestaciones Básicas establecido por la Ley 24.901.