TEMPORADA DE ROSCA

Tras la salida de Sabor, Daniel Angelici elige si juega un alfil en el gabinete porteño o en la Legislatura

En el oficialismo de la Ciudad dan por hecho que el armador radical definirá al sucesor del exsecretario de Gobierno. Dónde acumular más poder, el dilema.

En el gobierno de Jorge Macri dan por descontado que Daniel Angelici será quien termine de ordenar el reemplazo de Ezequiel Sabor en la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano. En ese esquema, el principal armador político del oficialismo debe resolver si inclinarse por ganar más volumen legislativo o ampliar su poder dentro del Ejecutivo porteño.

Los dos nombres que aparecen con más fuerza para ocupar el cargo son Waldo Wolff y Francisco Quintana. Cualquiera de los movimientos impactaría de manera diferente en el esquema que construyó el "Tano" Angelici desde que fue convocado por Macri el año pasado.

La primera opción le abriría la posibilidad de contar con una banca propia en la Legislatura; la segunda supondría un involucramiento más directo en la conducción política del gobierno porteño.

La definición se volvió más urgente aún cuando se conoció que durante el último fin de semana, el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny, se habría contactado con varios comuneros del PRO para proponerles asumir en la secretaría que dejó vacante Sabor, pero nadie se hizo eco de la propuesta que hubiera redundado en un salto fuerte en la carrera política de cualquiera de los dirigentes territoriales.

Waldo Wolff y una banca para el Tano

Wolff regresó el año pasado a la Legislatura después de abandonar el cargo de secretario de Seguridad. Ya como legislador, asumió la presidencia de la estratégica Comisión de Presupuesto, uno de los principales puntos de contacto entre el Ejecutivo y el recinto.

El ingreso de su nombre al menú de opciones no tiene que ver con su pertenencia al angelicismo. Al contrario, su eventual vuelta al gabinete generaría una externalidad positiva para el Tano: su salida de la Legislatura abriría el ingreso de Lautaro García Batallán, dirigente ligado políticamente a Angelici.

Si se impone esta alternativa, Angelici conseguiría algo que hoy no tiene en sentido estricto: un legislador directamente identificado con su esquema.

En rigor, la posible llegada de García Batallán al recinto no ocurriría sobre el vacío. Angelici conserva una ascendencia significativa sobre el radicalismo porteño, una relación que quedó expuesta en las votaciones más importantes del año, cuando los representantes de la UCR acompañaron las posiciones del oficialismo incluso en iniciativas sobre las que habían marcado diferencias públicas previamente.

A ese entramado se suma Cristian Gribaudo, secretario administrativo de la Legislatura y uno de los dirigentes de mayor confianza del Tano. Su lugar dentro de la estructura del parlamento capitalino le otorga una capacidad de intervención que excede largamente la formalidad del cargo y que en los pasillos legislativos algunos resumen con una definición: el “legislador 61”.

Francisco Quintana y un salto al armado político

La alternativa de Francisco Quintana supone otra clase de movimiento. El secretario de Justicia integra desde hace años el entramado político y judicial de Angelici y mantiene un papel central en la relación del Ejecutivo con la Justicia local y nacional, un campo donde sus allegados sostienen que está cómodo y enfocado.

Su desembarco en la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano implicaría llevar una pieza del esquema judicial del angelicismo hacia un área con mayor incidencia en la gestión política y territorial. En ese organismo, Sabor reactivó el despliegue territorial a través del programa Más Servicios en tu Barrio. La secretaría controla además el Registro Civil y la descentralización de servicios, articula con otros niveles del Estado y concentra buena parte del vínculo cotidiano con las comunas.

Para Angelici significaría algo distinto a sumar una banca. Sería una formalización dentro del Ejecutivo del rol que ya ocupa informalmente como uno de los principales armadores políticos de Jorge Macri.

Ventajas y desventajas

Con todo, como en la política la manta siempre es corta, ese cambio implicaría dejar vacante la Secretaría de Justicia en un momento especialmente sensible para la agenda judicial de la Ciudad.

El secretario de Justicia ganó protagonismo con la puesta en marcha del proceso de transferencia de la Justicia Nacional del Trabajo y la creación del nuevo fuero laboral porteño. El gobierno porteño ya envió a la Legislatura el paquete de proyectos destinado a completar su estructura, ampliar la cantidad de juzgados, crear un Código Procesal Laboral y establecer un servicio de conciliación.

El calendario judicial tampoco se termina allí. El oficialismo espera avanzar durante el próximo año con nuevas designaciones para cubrir decenas de cargos en distintos fueros de la Ciudad, mientras continúa la discusión por nuevas transferencias, la creación del servicio penitenciario y del régimen penal juvenil.

Mover a Quintana, entonces, permitiría aumentar el peso político del esquema de Angelici dentro del Ejecutivo, pero obligaría a Jorge Macri a encontrar un reemplazante para un área que tendrá un papel central durante los próximos meses.

El secretario administrativo de la Legislatura, Cristian Gribaudo, la secretaria de Administración General y Presupuesto del Poder Judicial porteño Genoveva Ferrero, el secretario de Justicia de la Ciudad, Francisco Quintana y el flamante Fiscal General porteño, Martín López Zavaleta, presentes en la audiencia.
Jorge Macri y Mauricio Macri, dos de las principales figuras del PRO que van a definir el destino de esa fuerza.

Las Más Leídas

También te puede interesar