Urgidos por la seguridad, Javier Milei y Martín Llaryora alumbran su propio Pacto de Marzo
Patricia Bullrich viajó a Córdoba para lanzar programas antinarco con el gobernador. La prueba piloto de Gendarmería en Jesús María. La apuesta de la ministra.
Martín Llaryora y Patricia Bullrich, con un pacto en seguridad.
Patricia Bullrich y el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, anunciaron acciones coordinadas contra el narcodelito.
Mientras los ecos del rechazo al DNU de Javier Milei todavía resuenan y potencian la rosca en Diputados, los guiños y peleas del poder central con los gobernadores escriben más capítulos. La novedad es que el paso por Córdoba de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó la ¿momentánea? salida de Martín Llaryora de la línea de fuego.
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Blanco preferido de la ira presidencial tras la caída de la ley ómnibus en enero, el gobernador peronista claramente está hoy en otro lugar.
Sin avances concretos aún para saldar las grandes diferencias económicas entre la Nación y la provincia -como el pasivo de la Caja de Jubilaciones, la coparticipación de impuestos o Ganancias- la agenda de la seguridad, y en particular la lucha contra el narcotráfico, abrió al menos un acercamiento entre Milei y Llaryora en la previa del Pacto de Mayo.
Esta nueva sinergia fue convalidada en los hechos, a través de la sintonía fina entre Bullrich y su par provincial, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros.
Martín Llaryora y Javier Milei, ¿juntos a la par?
Bullrich anunció varias instancias de tarea colaborativa entre ambas jurisdicciones para dar batalla al narco, especialmente con la creación del “grupo de élite” denominado Grupos Operativos Conjuntos (GOC), en el que confluirán efectivos de la Policía de la Provincia y la Fuerza Policial Antinarcóticos (FPA), junto con otras fuerzas nacionales, todas ellas capacitadas por la DEA norteamericana.
Ese camino, que fue solicitado tiempo atrás por el propio Quinteros, implicará en Córdoba revisar el rol la FPA, que ahora volverá a compartir tareas con la Policía, cediendo la “exclusividad” que desde 2015 tenía para enfrentar al narcomenudeo. Todos juntos, y con mayor formación y apoyo logístico, parece ser el nuevo mantra.
Pero más allá de esos aspectos instrumentales, al marco político lo dio el propio Llaryora, al recibir a Bullrich en el Panal, y confirmar dos aspectos centrales: la coincidencia plena en trabajar hombro con hombro y el apoyo expreso a la decisión nacional de sumar también las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narco.
Este sorpresivo Pacto de Marzo ¿es hijo solamente del espanto por lo que se ve en Rosario y la necesidad de cubrirse las espaldas ente ambas jurisdicciones y que Córdoba no sea un espejo de esa realidad?
¿O también opera como guiño político previo para el aval de Llaryora y sus diputados al DNU y, luego, al ya convocado Pacto de Mayo en Córdoba? Se sabe que su suerte depende absolutamente de que el paquete de reformas contenidos en el mega decreto no sea volteada por completo en el Congreso?
Patricia Bullrich patrulla su quinta
El paso de Bullrich por Córdoba no solo tuvo paradas en el área de Seguridad provincial y en el Panal. También se hizo tiempo para visitar el Gran Córdoba y tomar contacto con intendentes referenciados en Juntos por el Cambio (JxC), como es el caso del G6 que integran Pablo Cornet (Villa Allende), Federico Zárate (Jesús María), Adela Arning (Mendiolaza), Fernando Rambaldi (La Calera) y Miguel Pittaro (La Granja).
Bullrich pasó por la Escuela de Suboficiales que Gendarmería Nacional tiene en Jesús María (allí se forman los agentes) y dio luz verde a un reciente pedido del intendente Zárate para que aspirantes a gendarmes puedan realizar sus prácticas profesionales en las calles de esa ciudad y no dentro de la institución.
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Se calcula que serían entre 200 y 400 aspirantes, que cursan tercer año, quienes harían esas prácticas. “Es un aporte muy importante, porque todos sabemos el efecto disuasivo y preventivo que tiene la presencia de gendarmes”, se entusiasmó Zárate.
Según los resultados que se obtengan, la experiencia podría ser replicada en el resto del Departamento Colón, donde Gendarmería también tiene dependencias en Río Ceballos y Villa Allende.
Respecto de la ley de seguridad provincial, del G6 sólo La Calera adhirió formalmente sin avanzar mucho en la reglamentación interna, mientras que Villa Allende todavía evalúa su postura al respecto. En tanto, Jesús María fijó el criterio de esperar la reglamentación de la norma y tener en claro cómo será la asignación de recursos.
Políticamente, Bullrich ve en esos dirigentes una posibilidad concreta de expresar su armado territorial en Córdoba, que ya tenía acumulado desde JXC por su postulación presidencial en las PASO, pero que ahora quiere trasladar al oficialismo nacional, a partir de su conversión a la fe libertaria.