La foto de Martín Pérez y Daniel Harrington en el plenario federal de Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Axel Kicillof, movió las piezas del peronismo de Tierra del Fuego. Los intendentes de Río Grande y Tolhuin coincidieron en Avellaneda con dirigentes de todo el país en el acto en el que el bonaerense profundizó su proyección presidencial.
La postal tiene una lectura local que, necesariamente, puede no replicarse a nivel nacional. En Tierra del Fuego, cada sector conserva sus propios tiempos, intereses y candidatos, y todo indica que el peronismo llegará a las elecciones provinciales de 2027 con más de una alternativa en disputa. Cómo decante la interna nacional, es otra historia.
En la provincia más austral de la Patagonia, los comicios se desarrollarán en la primera mitad del año, muchos meses antes que las elecciones presidenciales, por lo que las piezas podrán reacomodarse una vez definido ya el escenario local.
Javier Milei, el único adversario
Con una relación previa de larga data, Pérez viajó a Avellaneda por una invitación de Kicillof. El intendente de Río Grande compartió bloque con el gobernador bonaerense durante su paso por la Cámara de Diputados. Por eso, en Provincia Grande, el espacio del intendente, reconocen una afinidad política de muchos años que no implica resignar la cercanía con otros sectores del peronismo nacional.
Desde hace tiempo, la apuesta de Perez en Tierra del Fuego es avanzar con la construcción de una "alternativa amplia", que sume a diversos sectores, más allá de los identificados con el peronismo. La prioridad, repiten, es aportar al desarrollo provincial. En esa dirección ya avisaron que tendrán candidatos propios en las tres ciudades fueguinas.
Más allá de la presencia en el plenario bonaerense, desde la ciudad más poblada de Tierra del Fuego señalan que la interna del peronismo nacional deberán resolverla quienes deban hacerlo y cuando llegue el momento. Saben que las elecciones provinciales son mucho antes y entienden que el único adversario es Milei.
Gustavo Melella, en otro juego
La cercanía de Pérez con Kicillof no comenzó este fin de semana. El intendente de Río Grande ya había mostrado esa sintonía cuando el gobernador bonaerense visitó Tierra del Fuego en abril para participar de las actividades por la Vigilia y el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Ahora, el movimiento adquiere otra dimensión porque Kicillof avanzó en la expansión federal del MDF y dejó una señal explícita sobre su intención de construir una alternativa nacional para 2027. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa”, dijo ante la militancia el pasado fin de semana.
La escena también expone una diferencia con Gustavo Melella. El gobernador fueguino mantiene una relación política con Kicillof y hasta hace pocas semanas integraba el grupo de mandatarios opositores a Javier Milei. Sin embargo, en medio de las necesidades financieras y políticas de la provincia, modificó su estrategia y comenzó a participar más activamente de las conversaciones con la Casa Rosada y del grupo de gobernadores dialoguistas.
Melella se acerca a Casa Rosada y manifestó su respaldo al Presupuesto.
El giro no implica un alineamiento automático con el gobierno nacional. De hecho, Melella continúa planteando diferencias con Milei, pero el último tramo de su gestión necesita recursos y sabe que una forma de conseguirlos es acompañar determinadas iniciativas nacionales. Con algunas dijo estar personalmente de acuerdo, como dotar a la administración de una herramienta como el Presupuesto y eliminar las PASO.
La distancia entre ambos caminos podría profundizarse a medida que avance la definición de las candidaturas nacionales. Pérez tiene una relación política directa con el armado de Kicillof; Melella, en cambio, combina su pertenencia al espacio provincial de FORJA con una estrategia de negociación con la Casa Rosada. Tanto es así que el propio gobernador aclaró la semana pasada, a la salida de su visita a Santilli, que su partido no es el PJ.
Walter Vuoto juega otra carta
Walter Vuoto, en tanto, mantiene distancia del armado de Kicillof. El intendente de Ushuaia conserva su vínculo con La Cámpora, espacio al que pertenece desde sus primeros años de militancia. Según pudo saber Letra P, Vuoto está decidido a disputar la gobernación y ya cerró filas con Melella.
Walter Vuoto, intendente de la capital, y Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, juntos después de sus ásperos enfrentamientos.
La primera incógnita está en Ushuaia y la pregunta que surge es quién intentará suceder a Vuoto si finalmente da el salto provincial. En el municipio circulan los nombres de Victoria Vuoto, Nicolás Pelloli, Yésica Garay y Juan Carlos Pino. Si no existe un acuerdo para definir una candidatura de consenso, la interna partidaria aparece como una posibilidad concreta.
Del otro lado, Provincia Grande comenzó a exhibir sus propias fichas. En Ushuaia, la concejal Daiana Freiberger busca acercar posiciones con Walter Tavarone, de Somos Fueguinos, en una construcción que podría ampliar los límites electorales del espacio de Pérez más allá del peronismo.
Río Grande y la sucesión de Pérez
En Río Grande, la disputa tiene una particularidad porque Pérez sostiene una estructura territorial propia y varios nombres aparecen asociados a su construcción.
Entre quienes ocupan cargos electivos se encuentran los concejales Alejandra Arce y Jonatan Bogado y el legislador provincial Matías Lapadula, todos con pertenencia a Provincia Grande. Pero la mirada está puesta también en el gabinete municipal. De allí, aparecen los nombres que aparecen con más fuerza son los del secretario de Gobierno, Gastón Díaz, y Gonzalo Ferro, secretario de Gestión Ciudadana y apoderado del partido.
Martín Perez, intendente de Río Grande.
El PJ, por su parte, conserva representación institucional en la ciudad a través del concejal Walter Abregú. Y, en el escenario de hipótesis, tampoco desaparece una posibilidad que circula desde hace tiempo y que muestra a Melella intentando regresar a Río Grande para disputar la intendencia que ocupó antes de llegar a la gobernación.
Daniel Harrington, entre la foto nacional y la incógnita local
La presencia de Harrington junto a Pérez en el acto de Kicillof agrega otra capa al tablero. El intendente de Tolhuin compartió el escenario federal con dirigentes de distintas provincias en una jornada que el MDF utilizó para mostrar una estructura con presencia nacional. Pero el futuro político de Harrington todavía tiene una discusión previa y decisiva, ya que la Justicia debe definir si podrá o no buscar una nueva reelección.
Si Harrington queda habilitado, la discusión será una. Si no puede competir, dentro de su espacio comienza a ganar terreno el nombre de la secretaria de Gobierno, Ana Paula Cejas.
Daniel Harrington y Ana Paula Cejas.
En el PJ de Tolhuin, mientras tanto, quien ya dejó trascender sus intenciones de competir por la intendencia es Matías Rodríguez Ojeda, presidente del Concejo Deliberante y dirigente alineado políticamente con Vuoto.
A más de un año de las elecciones de 2027, el peronismo fueguino ya empezó a ordenar sus piezas. La primera definición será territorial. La nacional vendrá después. Y, por ahora, no necesariamente las dos tendrán los mismos nombres.