Con la eliminación de la Ley de Lemas, el gobierno de Claudio Vidal cumplió una de las principales promesas de campaña y marcó uno de los cambios institucionales más importantes de la historia reciente de Santa Cruz. Sin embargo, el proceso quedó a mitad de camino. La provincia continúa funcionando bajo un régimen electoral transitorio y nadie sabe cómo se votará en 2027.
La ley transitoria, aprobada el año pasado, estableció la utilización de la Boleta Única de Papel y fijó como objetivo la elaboración de un nuevo Código Electoral elaborado por consenso entre las distintas fuerzas políticas. También dejó una fecha límite para sancionar esa legislación definitiva, con la intención de evitar que Santa Cruz llegara al próximo turno electoral sin reglas permanentes. Ese tiempo ya pasó.
En ese contexto, el oficialismo y la oposición comenzaron a presentar distintas iniciativas que, aunque coinciden en varios aspectos centrales, muestran diferencias sobre cuestiones sensibles como la organización de las alianzas, las elecciones primarias, la utilización de las colectoras, el funcionamiento del Tribunal Electoral Permanente y el diseño definitivo de la Boleta Única.
Del fin de la Ley de Lemas a la construcción de un nuevo sistema
El problema es la paridad legislativa, de la que ya dio cuenta Letra P, en la que nadie logra imponerse sobre el resto. El proyecto que impulsa el bloque Por Santa Cruz, presidido por Santiago Aberastain, propone un nuevo Código Electoral integral que reorganiza todo el proceso electoral provincial. La iniciativa establece la Boleta Única de Sufragio como único instrumento válido para votar, regula la conformación del padrón, redefine las funciones del Tribunal Electoral Permanente y fija procedimientos para la oficialización de listas, el desarrollo de la campaña y el escrutinio definitivo.
Sebastian Abestarain, presidente del bloque oficialista de Santa Cruz.
La intención política detrás de esa propuesta resulta evidente. El Gobierno provincial busca cerrar definitivamente el capítulo abierto con la derogación de la Ley de Lemas y dejar consolidado un sistema estable antes de que comience el calendario electoral de 2027. En la Casa de Gobierno entienden que llegar a esa instancia con una normativa transitoria generaría incertidumbre institucional y podría abrir nuevos conflictos de índole institucional.
Otra de las iniciativas relevantes es el proyecto que plantea un Régimen Integral de Transparencia y Selección Democrática de Candidaturas. Allí aparece una definición política todavía más contundente, con la prohibición expresa de los lemas, sublemas, colectoras y cualquier otro mecanismo que permita acumular o transferir votos entre distintas candidaturas.
El texto sostiene que el objetivo es garantizar que cada sufragio tenga exactamente el mismo valor y que el resultado refleje de manera directa la voluntad popular. También incorpora mecanismos de publicidad, control ciudadano y transparencia durante todo el proceso electoral.
La oposición también quiere escribir las nuevas reglas
El bloque Unión por la Patria presentó su propio propio proyecto para el Código Electoral provincial. El bloque que preside José Ramón "Pepe" Bodlovic tiene como principal impulsor a Eloy Echazú, muy allegado al intendente de la capital santacruceña, Pablo Grasso, el presidente del Pj provincial. La iniciativa comparte principios generales con la del oficialismo, pero introduce diferencias importantes respecto de los proyectos impulsados desde el Gobierno.
Pablo Grasso, intendente de Río Gallegos y presidente del PJ santacruceño y Eloy Echazu, diputado provincial.
La iniciativa mantiene la prohibición de los sistemas de lemas y sublemas, aunque incorpora las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para todas las categorías provinciales y municipales. Además, propone que las elecciones provinciales y municipales se desarrollen siempre en una misma fecha y establece un régimen específico para las adhesiones de boletas entre agrupaciones provinciales y municipales, limitando la cantidad de acuerdos posibles entre las fuerzas participantes.
El proyecto también fortalece las atribuciones del Tribunal Electoral Permanente en materia de organización, fiscalización y oficialización de candidaturas, al tiempo que incorpora reglas más precisas sobre democracia interna de los partidos, paridad de género, financiamiento y funcionamiento de las alianzas electorales.
En paralelo, desde la Coalición Cívica-ARI, el diputado Pedro Muñoz, propone implementar las PASO y la Boleta Única por Categoría, tomando como referencia buena parte del modelo vigente en Santa Fe. La propuesta, aseguran, apunta a fortalecer la competencia interna dentro de los partidos antes de las elecciones generales y ordenar la selección de candidatos mediante mecanismos abiertos a toda la ciudadanía.
La discusión de fondo es quién llegará mejor parado a 2027
Aunque buena parte del debate parlamentario gira alrededor de cuestiones técnicas, en los pasillos de la política santacruceña todos reconocen que la verdadera discusión es otra. La derogación de la Ley de Lemas dejó de ser un tema de confrontación y ninguna de las principales fuerzas políticas impulsa seriamente su regreso. Lo que ahora está en disputa son las reglas que definirán cómo se construirán las alianzas electorales, qué margen tendrán los partidos municipales para adherir boletas provinciales, cómo funcionarán las primarias y qué herramientas conservarán las distintas fuerzas para ampliar su competitividad en cada distrito.
Cámara de Diputados de Santa Cruz.
El oficialismo de Vidal necesita que la reforma quede aprobada antes del inicio del calendario electoral para exhibir una transformación institucional completa y evitar que el proceso quede inconcluso. Para el gobernador, la eliminación de la Ley de Lemas constituyó apenas el primer paso de una reforma que pretende mostrar como uno de los principales legados de su gestión.
Del otro lado, el peronismo intenta participar activamente en la redacción del nuevo sistema. Aunque ya no cuestiona la derogación del régimen anterior, busca influir en aspectos centrales de la futura legislación para evitar que las nuevas reglas favorezcan exclusivamente al oficialismo y preservar herramientas que le permitan competir con mayores posibilidades en una provincia donde el mapa político continúa atravesando un proceso de reconfiguración.
Cada artículo que hoy se debate puede terminar condicionando la manera en que los partidos armen sus listas, conformen sus alianzas y disputen el poder dentro de poco más de un año. A un año de las elecciones, nadie sabe a ciencia cierta cómo se votará en Santa Cruz y todo quieren que la nueva normativa termine jugando a su favor.