GOBIERNO | EL AJUSTE

Rogelio Frigerio se mueve al ritmo de la necesidad de juntar dólares para pagar deuda

El próximo vencimiento de u$s 65 millones condiciona los movimientos del gobernador de Entre Ríos y no deja dormir a funcionarios de Economía.

El gobierno de Rogelio Frigerio ve condicionada su acción por la situación financiera de la provincia de Entre Ríos, según se encarga de subrayar el mismo gobernador cada vez que puede. Los funcionarios de primera línea son mucho más crudos aun. Es en este contexto que cumplir con el pago de la deuda en dólares es una preocupación por estas horas para un gobierno que se debate entre no desairar al gobierno que preside Javier Milei y avanzar en cumplimiento de su plataforma electoral.

El 8 de febrero el Estado provincial deberá gatillar casi 65 millones de dólares de su deuda en moneda extranjera, resultado de sumar el componente de intereses más la cuota de capital. Una cifra que, en un contexto donde “no hay plata”, como refiere la dirigencia en cada momento, se le hizo cuesta arriba para la provincia.

La administración que comandó Gustavo Bordet dijo que dejó 47 millones de dólares para ese fin. Sin embargo, y Caputazo mediante, hoy en la provincia estiman que deben salir a conseguir unos 40 millones de dólares “porque la mayoría de los recursos estaban apalancados en pesos y hubo una devaluación”.

La orden de Frigerio es pagar. Ahora bien, dependiendo del contexto del país y, en consecuencia, de la provincia, se podrá evaluar opciones. Mientras corre el reloj, las opciones se acortan. Reestructurar la deuda es difícil y salir a buscar más financiamiento en dólares con una calificación negativa de la provincia es caro.

En este escenario Frigerio se mueve como un gobernador cercano al presidente Milei. Es, según reconocen todos sus ministros, la única persona encargada del diálogo con el presidente. Se sabe que existe una relación previa que perdura.

El ahogo financiero de la provincia influye en los movimientos políticos del mandatario provincial y su administración. Aunque desde el entorno de Frigerio relativizan el condicionamiento, admiten que no se puede tensar mucho de la cuerda.

No es que Frigerio no esté de acuerdo con el sentido de las reformas que propone el libertario, aunque haya matices claros en varios puntos, como no bancar el aumento de los derechos de exportación a las economías regionales.

El único diputado estrictamente frigerista, Francisco Morchio, integra el bloque Hacemos Coalición Federal que preside Miguel Pichetto, desde donde intentan morigerar la Ley Ómnibus pero sosteniendo algunas reformas que creen necesarias.

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En este contexto, Frigerio recorre el espinel en Buenos Aires para sumar apoyos y fondos para la provincia. En los últimos días difundió encuentros con Héctor Lostri (secretario de Vivienda) y con Sandra Pettovello (ministra de Capital Humano). Ya venía de reuniones con los ministros de Interior, Guillermo Francos, y de Economía, Luis Caputo.

Busca los equilibrios necesarios para conducir una provincia que vive al día. Donde para pagar salarios y jubilaciones se debió recurrir a endeudamiento con el agente financiero de la provincia además de requerir dinero de Nación.

La historia de la deuda

El vencimiento del 8 de febrero corresponde a una deuda en moneda extranjera que la provincia contrajo en 2017, con Bordet como gobernador y Frigerio como ministro de Interior de Mauricio Macri. Hubo cesación de pagos por pocos meses durante la pandemia y, reestructuración mediante, se estiró el cronograma de cancelación hasta 2027, con amortización de capital a partir de este año. Ya sin el hoy diputado nacional por el PJ al mando de la provincia.

El ministro de Economía Julio Panceri y el secretario de Presupuesto Uriel Brupbacher.
Rogelio Frigerio (Foto: NA)

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