La idea del rionegrino es conseguir fondos para obra pública, una prioridad defendida en su gabinete. El encargado de explicar la jugada fue el exvicegobernador Alejandro Palmieri, hoy a cargo de un organismo clave, la Agencia de Recaudación Tributaria, que pasó por comisiones el último martes.
El equipo económico de Weretilneck justificó los beneficios para quienes tengan activos no declarados por más de 100 mil dólares. “No serán sujetos pasibles de pago de Ingresos Brutos aquellos que blanqueen o regularicen fondos o activos en el marco de este régimen especial”, dijo el funcionario.
Como gran beneficio, quienes ingresen a este sistema, quedarán exentos de pagar impuestos nacionales e ingresos brutos provinciales por el tiempo que no registraron sus activos en laPatagonia.
Blanqueo en Río Negro
La propuesta es una demostración de acercamiento notable. En uno de los párrafos del texto enviado al presidente del cuerpo, Pedro Pesatti, se suscribe a los lineamientos libertarios. En limpio, se reafirma el compromiso de Weretilneck a las reglas de juego que impone Milei y ofrece el marco legal necesario para los interesados en regularizar lo que tienen fuera de reconocimiento.
Weretilneck y Pesatti
Weretilneck y Pesatti, la fórmula del oficialismo rionegrino.
El roquense habló de Ingresos Brutos, uno de los temas cruciales para la provincia. La discusión se da luego de que trascendieran números preocupantes para Río Negro: solamente en agosto, la Nación envió 20 mil millones de pesos menos en materia coparticipable.
Debate caliente
La adhesión al blanqueo exasperó los ánimos, ya caldeados por el tratamiento de un sistema polémico de premios y castigos. Hasta el filo de la comisión parlamentaria, se esperaba que se tratara el proyecto de presentismo docente.
El anuncio del paro y el recambio de gabinete dejaron stand by a la propuesta que cocinó el presidente del bloque PRO-Propuesta Republicana Juan Martín.
A pesar de este cambio de último momento, la agenda de la sesión de este jueves tributa al giro pragmático del gobernador.
En su pelea con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, fue el primero que ratificó el RIGI en su provincia y acompañó diversas políticas de corte similar a las de la Casa Rosada.