Máximo Kirchner apuesta a que Javier Milei rompa con los gobernadores para voltear el DNU
Si se cae el pacto fiscal, el hijo de la expresidenta saldrá a buscar los votos para derogar la herramienta legal más importante de la gestión libertaria.
El decretazo, como se lo conoce, autoriza desregulaciones económicas y administrativas que le permiten al Presidente tomar decisiones troncales, como intervenir organismos, desviar fondos o habilitar el servicio de internet satelital. Si se cae, debería revisarlas.
Como explicó Letra P, la oposición dialoguista le ofreció a Milei no tratar el DNU, para de ese modo mantenerlo vigente. Mientras tanto, los bloques aliados piden considerar proyectos que repliquen su contenido. A Milei no le gustó la contrapropuesta, pero no tiene otra alternativa que aceptarla.
El peronismo acordó no acelerar los tiempos y esperar el resultado de la triple agenda. Así le llaman al combo de la ley ómnibus, el pacto fiscal y los proyectos impulsados desde el Congreso, como la movilidad jubilatoria y el refuerzo al presupuesto educativo.
Máximo Kirchner, que comenta estos asuntos con Cristina Fernández de Kirchner, espera que si en esta semana corta no hay avances de un acuerdo impositivo entre Milei y los gobernadores, en la Cámara baja surja una masa crítica dispuesta a voltear el DNU.
Las gestiones de Máximo Kirchner
En la última entrevista radial, Kirchner anticipó su estrategia. “Habrá que ver las otras fuerzas políticas hasta donde se sienten apretadas por el discurso del Presidente y en esto que se plantea de que van a votar con el peronismo”, desafió.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, de relación tirante con el diputado, hará su aporte. En diálogos con sus colegas, por ahora informales, el mandatario bonaerense insistirá en un pacto fiscal que contemple la coparticipación del impuesto al cheque y el PAÍS, justo lo que no quiere Milei.
La mayor expectativa está en la rebelión de los partidos provinciales. Sumados a Unión por la Patria, la izquierda, el radicalismo díscolo, los gobernadores sin jefes nacionales podrían permitir la derogación del DNU en la Cámara de Diputados.
Hubo casos como Córdoba y Misiones, cuyos representantes se abstuvieron en el Senado y podrían ser decisivos en la Cámara baja. El salteño Gustavo Sáenz también está en la mira.
El rol de Kicillof
En el kirchnerismo entienden que la vigencia del DNU les impedirá a los mandatarios protestar contra Milei, porque dejarían vigente la herramienta que habilita el ajuste a las provincias.
El actual mandatario cordobés, Martín Llaryora, habló esos días con Kicillof. Estas conversaciones contribuyeron a armar una oposición para rechazar la mayoría de los artículos, con el aporte clave del resto de los partidos provinciales. Milei no tuvo otra alternativa que pedir la suspensión de la sesión. Ahora, debe evitar que la historia se repita.