Martín Llaryora arrimó Provincias Unidas a la Corte y devolvió un gesto tras el fallo de la Caja Jubilatoria
En plena campaña, el gobernador compartió escenario con Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti en Córdoba. Defendió la independencia y la cooperación entre poderes.
Martín Llaryora en el XXV Encuentro de Jueces de Tribunales Orales
Martín Llaryora volvió a tocar las melodías más gratas a oídos de los señores de la Corte Suprema de Justicia. En un contexto electoral enrarecido por escándalos de corrupción en el gobierno de Javier Milei y renovadas sospechas sobre el accionar de los jueces, el gobernador de Córdoba destacó el rol de garante institucional que cabe al Poder Judicial.
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Las palabras fueron proferidas en la apertura del XXV Encuentro de Jueces de Tribunales Orales, que tuvo lugar este jueves en un hotel de la ciudad de Salsipuedes, ubicada en el corredor del Gran Córdoba.
El discurso, que consideró a los jueces como “custodios de la Constitución”, fue dirigido a los magistrados, pero especialmente a los cortesanos presentes en el momento: el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura de la Nación, Horacio Rosatti; el vicepresidente del Máximo Tribunal, Carlos Rosenkrantz.
Partícipe minutos después, también como orador, el ministro Ricardo Lorenzetti, tuvo oportunidad de escuchar cuidadas palabras en un encuentro celebrado por la noche. Por si acaso, había asistido ya a un reconocimiento propio, brindado por distintos actores provinciales durante la gala por el centenario del Colegio de Abogados de Córdoba y en las jornadas “A 10 años del Código Civil y Comercial”.
Un compromiso desde Córdoba
Además de valorizar el rol de la Justicia como garante de la democracia, el gobernador agradeció a los magistrados por “su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico”, dos problemáticas cuyo combate es señalado como nodal por los portavoces de la renovada gestión cordobesista.
Los gestos de Llaryora no encierran sólo condescendencia. Incluyen correspondencia por la mediación de la Corte en la demanda planteada por el gobierno provincial contra ANSES, a quien reclamaba 2 billones de pesos en concepto de fondos no girados a la Caja de Jubilaciones. Aunque el acuerdo resultante implica una suma de dinero sensiblemente inferior (60 mil millones en 12 cuotas), el peronismo cordobés encontró una razón para presentarse como triunfador en una contienda que cuenta con respaldo transversal del arco político.
En la continuidad de su discurso, el exintendente de la capital provincial, que estuvo flanqueado por el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López y el presidente de la Asociación de Magistrados, Andrés Basso, remarcó “la importancia del trabajo conjunto entre poderes para fortalecer las instituciones del país”.
El gobernador no perdió la oportunidad de remarcar que sobre los jueces, propiamente dichos, “recae la gran responsabilidad de custodiar la Constitución Nacional”.
Cada término fue recibido con aprobación por los presentes. En particular los magistrados, necesitados de cierto reconocimiento a su tarea. El descrédito manifestado por la sociedad a “la Justicia”, como institución integrada, afecta a todos y todas por igual. Incluso a quienes conforman los Tribunales Orales Federales, usualmente expuestos a mayor visibilidad por la envergadura de los juicios en que participan.
Martín Llaryora, en nombre de Provincias Unidas
Pero la alocución del líder del proyecto de Partido Cordobés pareció confeccionada para impactar a los cortesanos. Términos como institucionalidad, democracia, republicanismo e independencia adquieren especial valor en momentos en que la violencia impera también en la narrativa oficial.
La sintonía quedó confirmada por el discurso de Rosatti, el próximo en la ronda de oradores en esta primera jornada. El presidente de la Corte rechazó de plano la noción de “politización” de la Justicia, remarcando que cada resolución se toma “según las herramientas jurídicas disponibles”.
Martín Llaryora, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrants, en el XXV Encuentro de Jueces de Tribunales Orales
En ese marco, subrayó que el rol del Poder Judicial no es el de confrontar con los otros poderes del Estado. “Nunca debemos perder el rumbo. Nunca vamos a ir en contra de los otros poderes, pero sí vamos a defender la independencia de nuestro poder y los derechos y garantías de los habitantes. Eso es lo que tiene que quedar muy claro. Y lo vamos a hacer con firmeza, sin espectacularidad”, afirmó.
En ese mismo sendero, hace una semana, en la misma provincia, Lorenzetti había vuelto a advertir sobre las derivas autoritarias, vigentes en distintos países, que se han incubado bajo los reclamos por las promesas incumplidas en plena vigencia de la democracia.
Las jornadas tuvieron como eje de debate, entre otros, la aplicación de la Inteligencia Artificial como herramienta para todos los estamentos judiciales.
Llaryora, abogado y cultor también de vínculos propios con el Poder Judicial, no sólo celebró tal decisión, ubicándola como una necesidad. “Celebro que empiecen a trabajar una temática que va a tener mucho que ver en el ejercicio de los derechos individuales”, remarcó.
De inmediato, apuntando a la dificultad para distinguir rápidamente acciones reales de acciones creadas artificialmente, aprovechó para recrear el caso que lo tuvo como partícipe involuntario: el video creado por IA, difundido por Rodrigo de Loredo, en que una réplica suya emite declaraciones apócrifas.
“Me editaron diciendo cosas que no dije. No hay nada tipificado al respecto. Por eso celebro que se hable de ese tema. Tenemos que ver cómo se aplicará esa tecnología”, indicó.