La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, montó una foto poco común para el peronismo bonaerense, fragmentado y sumido en las internas. Subió a Axel Kicillof a un escenario con una fuerte impronta cristinista en el marco del primer Congreso de Mujeres del PJ bonaerense.
El clima se sentía en la previa: miles de mujeres, muchas de ellas con los carteles con la consigna de Cristina Libre. Arriba del escenario, al lado de Kicillof, la jefa comunal y miembro de La Liga de intendentes peronistas hizo una fuerte defensa de la expresidenta y le dijo al gobernador que estaba “al servicio de la unidad”.
A Kicillof, que viene de varios actos alambrados por el MDF, se lo vio suelto en San Vicente pese al escenario y a tener enfrente de sí a algunas figuras alineadas claramente con Cristina Fernández de Kirchner como la senadora Juliana Di Tullio. Dijo que la tarea es que en 2027 en la Casa Rosada vuelva a estar el peronismo y el campo popular, y repitió el “cuenten conmigo” del lanzamiento en Avellaneda. También se sumó al pedido de Fernández y manifestó que “Cristina es inocente”, aunque ahí quedó la referencia.
Axel Kicillof en un escenario cristinista
Si bien es parte de la Liga de intendentes que busca hacer equilibrio en la interna peronista y tiene buen vínculo con Kicillof, la intendenta de Moreno es una figura política cercana a la expresidenta. Esa fue la impronta del Congreso de Mujeres que encabezó desde su lugar en la secretaría de Mujeres del PJ bonarense. Allí le cantaron "Mariel gobernadora". La intendenta fue la primera en anotarse abiertamente en esa carrera.
Entre las miles de mujeres presentes se veían carteles de distinto color y tenor con la consigna Cristina Libre. En el discurso, el pedido por la liberación de CFK fue uno de sus ejes centrales. "Un mensaje especial para nuestra querida compañera Cristina, no es casualidad Cristina que estés en la situación en la que estás, porque somos las mujeres las que enfrentamos al poder real", dijo ante el aplauso de Kicillof.
"Tenemos una de las nuestras presa, compañera Cristina no estás sola", agregó Fernández para cerrar con una afirmación: "No vamos a descansar un minuto" en pedir su libertad. Antes, le había hablado directamente al mandatario bonaerense: “Señor gobernador, nos ponemos al servicio de la unidad del peronismo y de todo lo que se necesita construir”, le dijo.
El gobernador recogió el guante; luego de hacer hincapié en la figura de Eva Perón, dijo que “Cristina es inocente”. Pese a las diferencias evidentes, el acto fluyó y no hubo cánticos incómodos como en otras oportunidades. La foto final pareció un oasis en el mundo peronista.
Un nuevo cuenten conmigo
Más allá de la referencia a la expresidenta, el gobernador insistió con su discurso en contra del gobierno de Javier Milei, aunque tras las elecciones en Brasil construyó un marco más profundo a la pelea local. Dijo que "Argentina está transitando una de las etapas más oscuras de su historia", pero que "no es solo una expresión nacional" y que la tarea que se tiene por delante es liberar al país de la derecha internacional.
En esa línea dijo que el peronismo se está preparando para una año "crucial y determinante" en el que tendrán que salir a buscar a aquellos que votaron a Milei y hoy tienen "bronca, enojo o decepción". "El año que viene la final del mundo se juega en Argentina", lanzó y agregó: "Ahí va estar este PJ con sus hombres y sus mujeres dando la batalla". Para el cierre repitió la frase estrella del acto en Avellaneda: "Cuenten conmigo para la lucha y para lo que viene".