La preanunciada postulación de jueces para integrar la Corte Suprema de Justicia, por parte de Javier Milei, obliga a potenciales aspirantes a visibilizar las negociaciones que nunca cejan. Dos de los nombres que resuenan ya en corrillos periodísticos y judiciales trajeron su rosca a la ciudad de Córdoba, donde permanecieron desde el miércoles hasta la tarde de este jueves.
Ese mismo día, Mariano Borinsky y Mariana Catalano estuvieron en la presentación del curso “Medios de Impugnaciones en el Proceso Penal”, que es organizado por la regional local de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN).
Juez de la Cámara Federal de Casación Penal y jueza de la Cámara Federal de Salta, respectivamente, ambos serán los únicos profesores foráneos de dicho curso. El resto del plantel docente incluye a dos de los seis integrantes de la renovada Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, Eduardo Ávalos y Facundo Cortés Olmedo.
Una visita a Martín Llaryora
Borinsky arribó a la provincia en la tarde del miércoles. Sólo 72 horas antes había sido presentado como “futuro magistrado de la Corte Suprema de Justicia” por Fabián Skornik, el rabino de la comunidad Lamroth Hakol, en el porteño barrio de Florida.
La proclama, que ocurrió durante la ceremonia de inicio del Día del Perdón, incluyó un pedido de rezo colectivo para augurar la concreción del deseo ya públicamente adjudicado al magistrado, quien fuera denunciado años atrás por sus visitas a la quinta de Olivos durante la presidencia de Mauricio Macri.
Ya en Córdoba, se mostró cuidadoso de volver a exponer su interés. No obstante, la sucesión de actividades que hilvanó, entre comidas y reuniones, pareció confeccionada para cosechar los avales que necesita en la segunda jurisdicción nacional.
La primera tertulia tuvo como interlocutor al gobernador Martín Llaryora y ocurrió en el Panal, como se conoce a la sede de la Gobernación. Fuentes extraoficiales aseguran que la charla giró sobre las problemáticas de la Justicia Federal, en particular sobre las vacancias en el Poder Judicial y sobre los desafíos que supone la implementación del sistema acusatorio a partir de marzo.
Las mismas voces no omitieron la consideración de un hecho insalvable: cualquier candidato a la Corte necesita avales en el Congreso. Sobre todo, los de provincias fuertes.
Horas después, compartió una cena con jugadores clave de la política judicial: el ministro de Justicia, Julián López; la jueza del Tribunal Oral Federal N° 2 de Córdoba y docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Noel Costa; el titular de la DAIA Córdoba, secretario de Interior de la DAIA y Procurador Fiscal de la Dirección General de Rentas, Adrián Ganzburg, entre otros.
Ya por la mañana del jueves, en diálogo con La Voz del Interior, único contacto formal con la prensa, el camarista consideraría como “un honor” la posibilidad de integrarse al máximo tribunal nacional. No obstante, con premeditada cautela, diría que su foco está puesto en su trabajo diario.
Primeros pasos en Córdoba
El nombre de Mariana Catalano tomó vuelo el pasado mes de agosto, junto a Claudia Sbdar, jueza del Superior Tribunal de Tucumán. Su mención sirvió para recordar que desde el año 2021 la Corte Suprema está integrada exclusivamente por hombres.
Su paso por esta ciudad ha tenido menos destellos que el del otro precandidato. La camarista salteña, egresada de la Universidad Católica de aquella provincia, no tiene una red de contactos tan extendida como la de su par de Casación. Al menos no son tan ostensibles como los que mojonaron el recorrido de aquel.
Una cena con algunos docentes y organizadores del curso organizado por la UEJN y algunos cafés de rigor es todo lo que ha trascendido.
Tampoco se le reconocen terminales públicas de relieve en la Ciudad de Buenos Aires, punto cero de cualquier discusión cortesana. Voces experimentadas apuntan la brújula hacia la Asociación de Jueces Federales de la Argentina, cuya máxima referencia es el tan mentado Ariel Lijo. Desde allí el camino guiaría hacia Ricardo Lorenzetti, a quien adjudican, con exclusividad, la intención de incorporar mujeres al máximo tribunal.
En términos políticos, se señala la voluntad de Gustavo Saénz, gobernador de Salta, uno de los mandatarios con los que el gobierno nacional ha abierto distintas vías de negociación (y compensación) para obtener leyes clave. Desde su asunción como ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques ha compartido más de un registro con el mandatario.
“Ningún acompañamiento es gratis, pero necesitará más que eso”, arriesga un seguidor de intrigas federales.
Los reclamos de la Justicia para la Justicia
Julio Piumato, máxima referencia de la UEJN, también ocupó un lugar destacado en las charlas de rigor. Sus duras críticas a la situación de la Justicia alteraron el clima afable de la calurosa tarde del jueves. Mirando directamente a abogados, jueces y fiscales que se alineaban en primera fila hilvanó cuestionamientos ya reconocidos contra el Poder Judicial.
Carencias de personal, ausencia de concursos, nepotismo y permeabilidad a los designios políticos fueron algunos de los puntos repasados por el sempiterno secretario general.
La repetición de críticas no pareció azarosa. Muchos de los presentes lo interpretaron como una temprana demostración de demandas sectoriales que moldean el camino a recorrer para cualquier postulante a la Corte.