SINDICALISMO

Piumato eterno: con 28 años al frente del gremio judicial busca otra reelección

El histórico dirigente judicial buscará renovar su poder en el gremio y acceder a su octavo mandato en unas elecciones en las que, tras más de una década, se presentará una lista opositora.

Este jueves Julio Piumato buscará renovar su poder al frente del gremio judicial en unas elecciones en las que, después de más de una década, deberá medirse con una lista opositora.

 

Las elecciones en la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) se realizan en una coyuntura signada por la pulseada entre la Corte Suprema y el poder Ejecutivo para implementar reformas en el campo judicial que prometen afectar las condiciones de trabajo de los judiciales.

 

En esta pelea, el líder de los judiciales hace equilibrio manteniendo sus reclamos gremiales a la máximo tribunal y al mismo tiempo rechazando los "actos de presión" del Ejecutivo defendiendo la autonomía judicial. No es casual que el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, haya invitado a participar a la UEJN en las comisiones de debates sobre su propio proyecto de reforma que se sucedieron durante la apertura del año judicial a principios de marzo.

 

En este contexto, la campaña para la reelección de Piumato en las elecciones de este jueves está centrada en los logros obtenidos por el sindicato durante los últimos años, principalmente en el tema salarial y, por supuesto, la independencia del Poder Judicial.

 

 

Desde hace 28 años Piumato, que además está al frente de la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT, dirige el sindicato que cuenta con unos 10.000 afiliados y delegaciones en 15 regionales provinciales.

 

A diferencia de instancias anteriores, la cúpula de la UEJN llega a estas elecciones después de sufrir derrotas significativas en diferentes fueros de la justicia nacional y federal, aunque es probable que lo acumulado por oposición no alcance para asestarle una derrota a la lista oficialista.

 

A partir de 2013, se abrió un proceso de ascenso de agrupaciones opositoras que jaqueó la hegemonía de la lista Marrón de Piumato en sectores que hasta entonces había manejado históricamente sin contratiempos.

 

En ese año, la oposición se alzó con las Comisiones Internas del fuero Penal Ordinario y del Fuero Civil y Comercial Federal. Tres años después, la Comisión Gremial del fuero laboral fue conquistada por la lista tricolor, una alianza de listas opositoras.

 

El golpe más duro que recibió Piumato fue el año pasado, cuando la lista blanca lo desbancó de la conducción gremial del Fuero Civil Ordinario.

 

Además de ser el fuero más numeroso después del penal -se calcula que cuenta con unos 2300 trabajadores- es el sector de donde proviene el jefe de los judiciales por lo que el impacto fue por partida doble.

 

Este proceso decantó en la confluencia de todas las listas opositoras que se unieron bajo el Frente Multicolor que a través de la lista Violeta va a disputar los 30 puestos del Consejo Directivo y los 278 congresales, en una pelea que difícilmente saque a Piumato de la cancha.

 

Con el control del resto de las comisiones internas y con el apoyo mayoritario de las seccionales provinciales, la actual conducción tiene prácticamente garantizada la renovación de sus cargos.

 

Una de las claves para entender su permanencia son los resultados de las negociaciones salariales que, de manera ininterrumpida, colocaron los sueldos judiciales por encima de la inflación. Incluso durante los últimos dos años. En contraste, el candidato a secretario general del Frente Multicolor, Facundo Sosa, cuestiona la falta de una estrategia salarial en el reclamo de los judiciales.

 

 

 

“Piumato no discute salario ni hace acciones sindicales en ese sentido”, sostiene Sosa que, además, puntualiza que “durante los últimos años se agravaron las ya de por sí pésimas condiciones de trabajo sin que haya respuesta del gremio”.

 

Con escaso margen para garantizarse un triunfo a nivel nacional, pese a su presencia en provincias como Salta, Misiones, Santiago del Estero y Tucumán, entre otras provincias, el Frente Multicolor denuncia el abandono “de las prácticas gremiales internas”.

 

“Se dinamitaron las estructuras democráticas, se eliminó el disenso interno y, desde hace 28 años, el sindicato está al servicio de la voluntad de un dirigente y no de sus trabajadores”, señala Sosa en el estribo de unas elecciones en las que la oposición buscará capitalizar electoralmente su crecimiento y, tal vez, dar el batacazo en la Ciudad de Buenos Aires, distrito que renueva la mayor parte de los congresales nacionales.

 

Déjà vu del horror: el Gobierno tiene detenida en Ezeiza a una sobrina de desaparecidos
Javier Milei. 

También te puede interesar