La Pampa: Martín Berhongaray tiende puentes con LLA, pero las intendencias radicales miran para otro lado
La UCR pretende liderar una alianza no peronista, pero se topa con fuego amigo y con las ambiciones de Ravier. Diálogo y recelos. El rol del PRO y de Tierno.
Martín Berhongaray, junto a las principales referencias de intendencias de la UCR en La Pampa: un juego de intereses y tensiones. FOTO: www.radiokermes.com
Las fuerzas de la oposición de La Pampa saben que si no arman un amplio frente antiperonista es imposible ganar la elección del año que viene, pero la economía y los nuevos cimbronazos que sacuden al gobierno de Javier Milei llenan de espinas el camino para esa alianza.
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Martín Berhongaray, el candidato “natural” que tiene el radicalismo, tiende puentes conLa Libertad Avanza y tiene diálogo fluido con el presidente de ese partido, el diputado nacional Adrián Ravier. Sin embargo, desde las intendencias de la propia UCR le surgen resistencias y por ahora disimulan.
Los jefes comunales boinablanca miran para otro lado y desensillan hasta que aclare. No quieren quedar pegadas a la economía libertaria ni a sus escándalos de corrupción. En el fondo, cunde la idea de que hasta que pase el Mundial de fútbol no habrá novedades para ese boletín.
Adrián Ravier, diputado nacional de La Libertad Avanza, no disimula ambiciones pese a los tironeos con la Casa Rosada.
El libertario polarizó con claridad y agita la foto de octubre 2025 como si fuera de estas horas. Está convencido de que debe ser él quien encabece cualquier coalición que surja desde la oposición y que el panorama se divide entre Milei y el peronismo.
“Las encuestas muestran con claridad una polarización entre el PJ y LLA. Hoy somos la única alternativa real de cambio frente a un modelo que lleva años en el poder sin encontrarle la salida al estancamiento”, dice Ravier y saca pecho.
El antecedente de Martín Berhogaray
El radicalismo se imagina que esa situación podría resolverse como lo prevé la ley provincial: en una interna, como la que Berhongaray ya le ganó en 2023 a Martín Maquieyra. Pero esta vez, los boinablanca aran con otros bueyes y saben que LLA no se maneja en la rosca como los partidos tradicionales.
El cronograma electoral no está definido y pasarán meses hasta que eso ocurra. Lo tradicional viene siendo que La Pampa desdoble su elección provincial y la haga en mayo, con internas en febrero. Pero en ese ajedrez, el gobernador peronista Sergio Ziliotto esperará a que primero juegue Milei con su anulación o no de las PASO.
Sea el escenario que sea, LLA se envalentona entre las filas opositoras porque la UCR sacó el 8% el año pasado y Berhongaray estuvo fuera de la cancha por decisión propia.
martín_berhongaray_UCR
Martín Berhongaray era la figurita más deseada por la UCR para las elecciones del año pasado, pero se corrió y recibe cuestionamientos por esa jugada.
El otro gran problema que tiene la UCR para una alianza opositora es directamente fuego amigo. Las intendencias, no todas pero sí una gran porción, y entre ellas las más importantes, se sienten cada día más lejos de Milei.
Otro sector social percibe en ese mismo territorio que no podrá mandar a sus hijos a estudiar a la capital o a otras grandes ciudades. El voto de la clase media radical, entonces, también se resiente con el Presidente.
Intendentes que miran para el lado de la historia
Frente a la crudeza del momento, las intendencias reconocen que para sostener lo más básico de la gestión los únicos recursos que aparecen, y en cuentagotas, son provinciales. Por más que haya un enfrentamiento partidario, en general es de respeto la relación con Ziliotto.
Ese vínculo incluye un costado de supervivencia política e incluso un posicionamiento ideológico. Intendentes radicales que nunca vieron con buenos ojos a Milei, menos quieren quedar atados a esa figura ahora, que la economía del día a día solo trae malas noticias mientras estallan los escándalos de la corrupción violeta.
Pero además, hay demostraciones históricas de la convivencia entre el PJ y la UCR, con el peronismo gobernando la provincia y líderes opositores locales bancando sus pagos chicos. En las gobernaciones de Rubén Marín en los 90, o de Carlos Verna en los 2000, florecieron esos aceitados toma y daca, que siempre están vigentes.
De ese modo surgieron liderazgos radicales de peso y trayectoria como los del exsenador Juan Carlos Marino, de Miguel Riglos, o el actual senador Daniel Kroneberger, de Colonia Barón.
Con esa historia como enseñanza, es probable que por su propia conveniencia y mantener el poder local, haya intendencias de la UCR que prefieran no polarizar tan de frente con el gobierno pampeano y que no quieran colgarse en el carro de LLA, que además no ofrece garantías.
La figura de Javier Milei es un límite
Hay intendencias del radicalismo que ya gritaron en su momento que la figura de Milei es su límite. Se cuentan en ese bando Abel Sabarots, de la sureña General Acha, y Hugo Kenny, de la oesteña Victorica. Son dos de las localidades más pobladas.
No son los únicos. Hay sectores del radicalismo que provienen del ala más joven, como la jefa comunal de la rica y norteña Intendente Alvear, Agustina García, que se sienten representados por el discurso que ensaya en esta hora la Juventud Radical.
intendentes ucr
Las intendencias de la UCR de La Pampa son cerca de una treintena y están organizadas para hacerse sentir, pero también tienen miradas diversas.
La otra intendencia radical de peso es la de Mónica Curutchet en Eduardo Castex: equilibrada y pragmática, es una de las que esperará hasta el final, cuando haya más cartas echadas, para jugar las suyas. En la misma está el jefe comunal de la sureña Macachín, Martín Mugica.
La debilidad de La Libertad Avanza, el lastre de Tierno
A trodo ese panorama se suma como dato no menor, que el armado de LLA es débil y poco sistemático. Ravier es un dirigente desconocido y que no conoce la provincia, según él mismo admite, porque tiene “demasiados pueblos” a los que no pudo visitar ni en campaña.
El diputado nacional ensayó para hacerse visible un par de presentaciones del Tour de la Gratitud, aunque quede desfasado en el tiempo. Primero en General Pico, la segunda ciudad de la provincia, y luego en la capital Santa Rosa logró reunir a una centena de personas en cada caso: adherentes muy del riñón, auténticos integrantes del nicho libertario.
El otro capítulo de la historia del rejunte opositor es la figura de Juan Carlos Tierno, líder del partido Comunidad Organizada, que viene en sistemática caída electoral pero tiene representación legislativa. Una porción de la dirigencia de la UCR no lo quiere cerca y lo considera cabal ejemplo local de la "casta".
Tierno fue condenado por abuso de autoridad, denunciado por hechos de violencia y corrupción, y protagonizó varios fracasos como funcionario de gestiones peronistas en el Banco de La Pampa, en el Ministerio de Seguridad y en Santa Rosa, donde solo aguantó 87 días en la Intendencia.