La UCR de La Pampa entiende que después de tropezones y papelones en serie, los planetas comenzaron a alinearse. Se rearma con la expectativa de convertirse una avenida del medio lo más ancha posible y se prepara para la batalla en la que buscará sostener la banca que pone en juego en las elecciones legislativas de octubre.
El presidente del partido, Federico Guidugli, quedó consagrado como candidato a diputado nacional, porque la lista de Alexis Iturrioz, su pretendido rival en la interna que no fue, estaba floja de papeles. Allí empezó a notarse el respaldo de una veintena de intendencias boinablanca que ambicionan que esa estructura rinda sus frutos a la hora de los votos.
El escándalo de la corrupción libertaria alentó el optimismo. Guidugli y la segunda candidata de la lista, la concejala piquense Eugenia Forte, exacerbaron su discurso contra el presidente Javier Milei, sin dejar de diferenciarse del gobierno provincial peronista de Sergio Ziliotto y sin privarse del pase de facturas a Martín Berhongaray, la figurita difícil que le sacó el cuerpo al desafío legislativo.
Martín Berhongaray mira de afuera y paga costos
Berhongaray ya está pagando costos de haberse bajado de una postulación a la que, dice, nunca se subió. Era el que más medía en las encuestas, el que unificaba al partido y estaba cantado como el más competitivo después de la gran elección que hizo en 2023 como candidato a gobernador. Pero dio un paso al costado.
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Martín Berhongaray era la figurita más deseada por la UCR, pero se corrió: recibe cuestionamientos por esa jugada.
No quiso correr riesgos y serán los resultados de octubre los que dirán si tuvo puntería o si ese tiro le sale por la culata. Si la UCR tiene un desempeño digno, conserva la banca que deja Marcela Coli y logra que la elección sea una puja de tercios, Berhongaray quedará machucado.
En ese caso, será difícil que su camino hacia 2027 sea plácido y tranquilo, porque florecerán otras postulaciones, en especial de las intendencias que decidan jugar más fuerte y logren mostrarse exitosas en octubre.
Forte, que ya había vociferado contra los “dirigentes cagones” de su partido, refrescó en las últimas horas la idea de que “hubo gente que tendría que haber encabezado este proceso y no se animó o no quiso". "Yo no voy a decirle que no al partido, le voy a poner el pecho y asumir la responsabilidad", lanzó.
El juego de las intendencias de la UCR
Forte definió a la alianza que encabeza la UCR, que se llama Cambia La Pampa e integra al Partido del Frente, como “el sano equilibrio”. Con el objetivo de saltar la polarización entre el peronismo y La Libertad Avanza, Guidugli ratifica esa mirada y dice que "en el medio de los dos extremos ahora hay una propuesta racional".
eugenia forte
Eugenia Forte es candidata a diputada nacional por la UCR de La Pampa: palos internos para la "gente que no se animó".
La UCR gobierna varios de los municipios más importantes de la provincia, desde donde puede cocinar su hipotético éxito. Abel Sabarots gobierna General Acha, la ciudad más importante del sur pampeano, y va a jugar fuerte. Guidugli es su pollo dentro del sector Azul que confronta internamente contra el Celeste de Berhongaray y Poli Altolguirre, el jefe del bloque legislativo provincial.
Otras intendencias no pertenecen a esos colores pero pisan fuerte. Mónica Curutchet en la norteña Eduardo Castex, Hugo Kenny en el oeste de Victoria, Agustina García en la rica Intendente Alvear, Sergio Arrese y Martín Mujica en las sureñas Guatraché y Macachín.
El rearmado relativamente optimista de la UCR prevé desempeños potentes en esos territorios como para conservar el caudal electoral que ha hecho del radicalismo el partido opositor más importante en la provincia.
Juventud vs. Corrupción
El radicalismo observa a los viejos socios del PRO que ahora integran la alianza con La Libertad Avanza, aunque es indisimulable la grieta que sacude al partido amarillo entre quienes hace rato que se tiñeron de violeta y quienes no querían ese arreglo con las huestes de Karina Milei.
El escándalo de corrupción en el gobierno nacional también entusiasma al radicalismo con llevarse votos desencantados para sus filas, porque la otra fortaleza que exhibe su nómina es la juventud de sus integrantes.
“Me gustaría que el presidente dé explicaciones sobre las coimas que recibieron funcionarios de su gobierno y su hermana. ¿Transparencia? ¿Moral? ¿Cambiar la política? Expliquen lo que pasó”, soltó Guidugli rápidamente.
El candidato radical ya había pedido la renuncia del ministro de Salud Mario Lugones cuando estalló el caso del fentanilo fatal.
Un rejunte complicado en La Pampa
Más localmente, la intensa discusión por Medanito también sacudió la semana pasada a la alianza LLA-PRO, porque la "rebelde" diputada el PRO violeta, Celeste Rivas, quedó empantanada al confesar que pagaba su alquiler y su vehículo con los gastos reservados que percibe de la Legislatura.
Dijo que recibe en negro $1.200.000 mensuales, además del sueldo y otros beneficios. Le salieron al cruce desde su propio partido y desde la UCR, acusándola de lo que el Presidente llama "beneficios de la casta".
Todos esos ruidos abren interrogantes cada vez más fuertes respecto de un posible rejunte de todas las fuerzas no peronistas en 2027, para quitarle el invicto al PJ. Hoy los caminos parecen muy bifurcados entre la UCR y LLA-PRO.
Además, Comunidad Organizada, el partido de Juan Carlos Tierno, también se ve debilitado y ni siquiera participa en la legislativa, porque el manotazo de ahogado que dio, para presentarse con el sello del Movimiento Federalista Pampeano, le fue rechazado por la Justicia Federal.