No puede decirse que estaba todo tranquilo, pero la tormenta parecía haber amainado en el peronismo de Santa Fe cuando Florencia Carignano azuzó el fuego tras el cierre de listas. La lideresa de La Cámpora en la Bota disparó munición gruesa contra Juan Monteverde, Caren Tepp y Agustín Rossi y dio rienda suelta a las versiones sobre su bronca.
Los tuits de Florencia Carignano
“Ay, ay, ay… somos leales a… el espíritu está presente… en fin. El miércoles en la sesión votaremos a favor de los jubilados y en contra del veto a la ley de emergencia de discapacidad, pero en algún momento hay que discutir los que se llaman leales y los que en nombre de la renovación son solo él y ella”, tuiteó Carignano el lunes tras el cierre de listas. La bomba sorprendió porque tan solo 12 horas antes, por el mismo medio, había celebrado la unidad del peronismo que tuvo a Tepp como cara visible y a Rossi como el segundo candidato de la nómina. Se impone una interpretación del mensaje de la diputada.
“Creíamos que Eduardo Toniolli expresaba esa renovación, pero no se pudo sintetizar, no hubo acuerdo para que sea ese nombre. Sí creo que está presente el espíritu de esa política”, aseguró Monteverde en una entrevista posterior al cierre con Cadena3 Rosario. El líder de Ciudad Futura intentaba explicar por qué Tepp terminó en la lista y no Toniolli, el dirigente al que habían acordado apoyar y por el que hasta habían firmado una solicitada que se publicó en los diarios cuatro días antes.
Fue esa declaración la que gatilló la reacción de Carignano. Quedó más que claro con el remate del posteo. “Los que en nombre de la renovación son solo él y ella” es una referencia clara a Monteverde y Tepp. Una versión le sumó, además, que los dardos a los “leales” eran para Rossi, cuyo eslogan fue “ganemos lealtad”. En la conducción de La Cámpora no son tan venenosos con el exjefe de Gabinete. Lo consideran valioso en el ámbito legislativo, pero creen que era legítimo el reclamo de renovación que se hizo escuchar con fuerza en la previa del cierre con Toniolli como bandera.
Las razones de la diputada camporista
En el entorno de la diputada aseguran que, al contrario de lo que pareció, Carignano actuó de manera premeditada. En La Cámpora están que trinan contra Ciudad Futura y lo quieren hacer saber. “La juegan de santos y negociaron como lo peor de la política más rancia”, repiten. Creen que desde el principio el plan de Ciudad Futura fue Tepp y que nunca apoyaron de verdad a Toniolli. “Nosotros hicimos más por Eduardo que ellos”, repiten. Eso sí: reconocen el tiempismo de Monteverde, porque “si hubiera habido un día más de negociación no íbamos a dejar que terminara así”.
En La Cámpora reconocen que el anuncio de la candidatura de Carignano, una posibilidad que se manejó en la previa del cierre, buscó forzar la unidad. Admiten además que en un escenario atomizado ocupar el segundo lugar de cualquier lista ponía en riesgo la banca que arriesgan. Le ofrecieron el segundo casillero a Toniolli “porque es un compañero muy valioso” y buscaron un acuerdo con el Frente Renovador que nunca llegó -sospechan del vínculo de Rossi con Sergio Massa, resabios de 2023-. Entonces, dejaron todo listo para jugar con el sello de Guillermo Moreno, Principios y Valores.
Según el relato camporista, Ciudad Futura negoció con Rossi a espaldas de Toniolli y ellos se enteraron por un supuesto llamado de Monteverde a Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta, dicen, le avisó a su tropa santafesina que el concejal quería hablar, pero niegan que haya dado la orden de que Tepp encabece la nómina. Más aún, niegan también un veto de CFK a Toniolli, una versión que corrió con fuerza el domingo a la noche. “Cuando Rossi se bajó, Cristina también cedió, pero la lista se hizo en Santa Fe, no en Buenos Aires”, defienden.
Por qué ahora
En La Cámpora sostienen que, más allá de las broncas, hay una lista de unidad y la van a militar. Sin embargo, creen que el peronismo tiene que arreglar a futuro “los procesos de negociación”, porque “quedaron muchos compañeros heridos innecesariamente”. Aunque aprobaron los llamados a distintas reuniones desde la conducción del PJ, opinan que esos cónclaves "llegaron tarde”.
“Está en peligro lo que podamos presentar en 2027”, suman con aires tremendistas. Esa es la razón por la que Carignano, dicen, salió a hablar.
Los sectores rivales internos de Carignano no compran ese relato. Señalan, por el contrario, que una de las razones de la rabieta es que Alejandrina Borgatta -la concejala de Villa Constitución que ocupó el tercer casillero en representación del PJ- es más cercana a Marcos Cleri, el anterior conductor de La Cámpora. La versión suma otro nombre, el de Melina Olivera, a quien Carignano quería en la nómina. En el entorno de la diputada lo desmienten categóricamente. “Siempre fue Alejandrina. La única que estuvo en carrera junto con ella fue Magalí Mastaler”, reconocen.