Karina Milei quiere a un hombre de Patricia Bullrich en la vicepresidencia tercera de la Legislatura porteña
Se trata de Juan Pablo Arenaza, alineado con la exministra de Seguridad. Pilar Ramírez seguirá al frente del bloque de LLA. El equilibrio de Jorge Macri.
La Libertad Avanza se quedó con la vicepresidencia tercera de la Legislatura porteña y Karina Milei desplazó al progresismo de un puesto clave en el recinto.
En un movimiento inédito, La Libertad Avanza ocupará la vicepresidencia tercera de la Legislatura porteña, un lugar que históricamente ocuparon las fuerzas progresistas. El elegido para ocupar ese lugar es Juan Pablo Arenaza, hombre dePatricia Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que Pilar Ramírez, mano derecha de Karina Milei, seguirá al frente del bloque libertario.
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La Libertad Avanza controlará una de las tres vicepresidencias de la Legislatura porteña tras una negociación que reconfiguró el equilibrio interno del recinto, escenario clave para el resto del mandato del jefe de Gobierno, Jorge Macri, y consolidó el avance del espacio que conduce la secretaria general de la Presidencia en el distrito. El acuerdo ubicaría a Arenaza en la tercera banca del estrado de la calle Perú, un lugar que durante dos décadas fue patrimonio del progresismo local y que ahora pasa a manos del oficialismo nacional.
De concretarse, la decisión de poner al legislador alineado con Bullrich en un ese cargo clave será un gesto que consolidará la integración plena del sector de la flamante senadora por la Ciudad a La Libertad Avanza. A fines de enero de este año, la exministra de Seguridad le ordenó a sus tres legisladores que abandonaran el bloque del PRO y se incorporarán al libertario, donde
En paralelo a la propuesta de que Arenaza sea el tercer vicepresidente de la cámara, los libertarios resolviero también que la jefa política y partidaria de LLA en la Ciudad, Ramírez, continúe como presidenta del bloque. Además del reconocimiento a su función en durante el año electoral, donde se convirtió en la coordinadora de campaña a nivel nacional, su continuidad en el cargo es una señal de que la estrategia desplegada durante los últimos dos años, en la que tensó al máximo la relación con el PRO, se mantiene latente.
El movimiento se inscribe en un tablero más amplio de redistribución de cargos. Hasta este martes, el nombre para ocupar la vicepresidencia primera de la cámara quedó en veremos después deque el desembarco de la legisladora oficialista Gimena Villafruela se pusiera en duda. Lo que se da por hecho es que, sea Matías López, vetado por LLA, o Villafruela, quien suma ese lugar lo hará en condiciones totalmente distintas, ya que el control administrativo y financiero de la Legislatura pasará a manos del angelicista Cristian Gribaudo, cuya llegada fue acordada para ordenar la estructura técnica y darle mayor previsibilidad a la gestión interna del Parlamento.
Para La Libertad Avanza, la obtención de una vicepresidencia supone un doble triunfo: posiciona al espacio como actor estable en la institucionalidad porteña y le otorga un asiento de decisión en el tramo más visible del recinto, un terreno donde hasta ahora había jugado en condición de fuerza minoritaria. El ascenso también refuerza la autoridad de Ramírez, que retiene la presidencia del bloque y emerge como pieza central en el entramado político que El Jefe busca proyectar en la Ciudad.
La distribución de las vicepresidencias se enmarca en el equilibrio construido por Macri a partir del acuerdo electoral a nivel nacional con LLA, que después se replicó en la Ciudad. A partir de allí, comenzaron, no sin tensión, una serie de gestos y acercamientos entre ambas fuerzas de derecha que, se presume, le brindará al oficialismo porteño más oxígeno en una Legislatura altamente fragmentada cuyo funcionamiento será determinante en la carrera hacia 2027.