Juan Doe, alias "Juan Pablo Carreira", El Censor de Javier Milei
El ministro de la Verdad establecerá "oficialmente" qué es cierto y qué, falso. Del Señor Tijeras a Donald Trump, la irresistible tentación de censurar.
Juan Doe, el troll empoderado para consagrar la verdad mileísta.
Todo líder que se precie de autoritario debe tener su oficina de censura y un cruzado que la lidere con patriótico sentido del deber. Por eso, Javier Milei designó uno: como una suerte de ministro orweliano de la Verdad, Juan Doe, alias Juan Pablo Carreira, fue empoderado por el Presidente para determinar "oficialmente" qué es cierto y qué es falso.
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Su misión será -ya está siendo- amonestar públicamente y someter a la hostilidad oficial y paraoficial a quienes elijan difundir noticias, datos y otros contenidos que el ariete de Santiago Caputo y sus Fuerzas del Cielo incluya "oficialmente" en la categoría de fake news.
Burda operación: la nota de Clarín contradice su propio título. No hay ninguna “demora”: el programa Volver al Trabajo (VAT) tiene vigencia hasta abril y los fondos fueron transferidos para garantizar las prestaciones hasta esa fecha.
— Oficina de Respuesta Oficial (@RespOficial_Arg) February 5, 2026
Los Juan Doe de la vida
La historia del autoritarismo está llena de dependencias públicas como la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) y de censores como Juan Doe.
La última dictadura cívico militar argentina contó con los servicios del tristemente célebre Miguel Paulino Tato, el Tato malo. Jefe del Ente de Calificación Cinematográfica, el periodista inició su cruzada al mando del tandem Isabelita - López Rega y se quedó en el puesto tras el golpe del 24 de marzo de 1976. En ese tiempo mutiló y prohibió tantas películas como pudo para "poner contentos a los militares y a los curas", según le dijo una vez al crítico Salvador Sammaritano, recuerdan Eduardo Anguita y Daniel Cecchini en un perfil que escribieron para Infobae.
Todavía en la era Isabeliana, Charly García y Nito Mestre (Sui Generis) le dedicaron Las increíbles aventuras del Señor Tijeras y, en 1995, Ulises Dumont lo encarnó en El Censor, la película de Eduardo Calcagno, como un cruzado mesiánico y sacado, obsesionado con el sexo y orgulloso de "hacer que la gente recupere la imaginación".
Embed - DiFilm - Trailer del film "El Censor" (1995)
Una práctica universal
"Cuando el funcionario (NdR: de la Oficina de Censura) vestido de uniforme militar y encargado de la seguridad la llama por el nombre de la editorial, ella se acerca a la ventanilla. Dice que viene a entregar unas pruebas de imprenta (...) y a llevarse las que dejó hace un par de semanas para ser supervisadas (...). Debajo del retrato del asesino (NdR: el dictador surcoreano Chun Doo-hwan) hay una puerta de vidrio semitransparente. Ella sabe que detrás de esa puerta trabajan los censores".
Ella es Eunsuk, la protagonista de ese pasaje de Actos humanos, la novela de 2024 en la que Hang Kan, la escritora galardonada con el Nobel de Literatura de ese año, narra la atrocidades del régimen que sembró el terror en Corea del Sur entre 1980 y 1988. La tiranía nacionalizó los medios, despidió a 937 periodistas y censuró sistemáticamente a la prensa y a toda expresión cultural que juzgara funcional a la amenaza roja, además de perpetrar la llamada Masacre de Gwangju, la represión salvaje de un levantamiento popular que dejó un tendal de entre mil y dos mil muertes de civiles.
Ah, Eunsuk retiraría esas pruebas convertidas en un amasijo de tachones, arruinadas por gruesas pinceladas de tinta negra, y sería la encargada de comunicarle al autor del texto, entre lágrimas de culpa, que su obra de teatro era insalvable.
Javier Milei y Donad Trump, dos gotas de ácido
"Han sido 12 meses de vértigo autoritario", sintetizó el corresponsal de El País en la Casa Blanca, Iker Seisdedos, el primer año de la segunda presidencia de Donald Trump.
La descripción de este primer cuarto del segundo tiempo trumpista machea, con asombrosa precisión, con los rasgos del primer bienio de Milei en la Casa Rosada, como apuntó Letra P en su momento.
La creación de la ORO es otro hito del festival de coincidencias, "un remedo –incluso estético– de la cuenta Rapid Response 47, con la que el 47º presidente de los Estados Unidos también refuta en las redes sociales lo que se publica y no le gusta", como recordó Marcelo Falak en la edición de este viernes de desPertar, el newsletter diario de Letra P (suscripción gratis, acá). Es el mismo Trump que este viernes publicó un video en el que aparecen Barack y Michelle Obama caracterizados como monos.
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Quién es Juan Doe, El Censor
"Yo no trabajo en el Estado, nunca trabajé en el Estado ni quiero trabajar en el Estado”, había tuiteado Juan Doe en 2022, pero borró ese mensaje, entre muchos otros, en febrero de 2024, cuando fue designado director de Comunicación de la Presidencia, contó entonces Pablo Lapuente en Letra P.
En ese perfil, el acreditado de este portal en la Casa Rosada apuntó también que, con el traje de funcionario, Carreira estrenó BIO en su cuenta de Twitter: borró "peléandome con comunistas" y la cambió por "ingeniero industrial. Liberal y republicano".
El cambio no supuso moderación. El Censor es una ametralladora que descerraja ráfagas de insultos y descalificaciones sobre los blancos de la batalla cultural que lidera Milei, ahora con Paolo Rocca, exjefe de Doe, como nuevo villano favorito.
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Fernando Cerimedo, de camisa blanca junto a sus camaradas bolsonaristas.
Carreira fue, también, editor de La Derecha Diario, la plataforma de propaganda libertaria fundada por Fernando Cerimedo, el consultor acusado de diseñar y poner en marcha una campaña de... ¡fake news! al servicio de la candidatura presidencial de Jair Bolsonaro, el amigo de Milei condenado en Brasil por liderar un intento de golpe de Estado que incluyó un plan para asesinar a Luiz Inácio Lula da Silva.
Que nada arruine el panic show de Javier Milei
Igual, conviene no hacerse los rulos. En 2023, al término de una campaña en la que no había podido responder, por sí o por no, si creía en la democracia, Milei fue electo presidente por el 56% de la porción del electorado que participó del ballotage de ese año.
En 2025, después de dos años de insultar, discriminar, perseguir, censurar, golpear y gasear a las personas y los sectores que osaron expresar desacuerdos con su gobierno, el Presidente fue relegitimado en las urnas de las elecciones de medio término.
Acaso la libertad de expresión sea un derecho sobrevalorado, el eje vintage de una narrativa declinante: la de la democracia, la república y esas vetusteces.
Un tema menor, aun en el reino de "las ideas de la libertad" que Milei vino a consagrar.