ROSCA SUPREMA

Entre Ríos: tras el pedido de juicio político, Susana Medina dejó la presidencia de la asociación de juezas

La magistrada integra la Corte provincial. Fue denunciada por mal desempeño. En un primer gesto, renunció a la cima de la organización nacional. Cómo sigue.

Susana Medina, jueza del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ), está en el peor momento de su carrera. Hasta hace poco sonaba, algunos dicen con fuerza, para integrar la Corte Suprema. El viernes se promovió un pedido de juicio político en su contra y este domingo renunció como presidenta de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina.

La denuncia contra Medina fue presentada por Eugenio Jacquemain, dirigente de AGMER, el principal gremio docente de la provincia y con ligazón en los medios. En su presentación, le atribuye causales de mal desempeño, afectación a los deberes de conducta, compromisos éticos incompatibles con la magistratura y vulneración del principio de independencia y probidad judicial, en virtud de supuestas irregularidades vinculadas a gastos y ausencias “reiteradas e injustificadas” de la jurisdicción.

La acusación terminó de impulsar la renuncia de Medina, que concretó este domingo en una carta a sus colegas de la Asociación y en la que adujo “razones personales”, sin aludir al escándalo que la tiene como protagonista en la provincia.

La denuncia contra la jueza de Entre Ríos

Según los registros oficiales, en los períodos 2016-2019 y 2024-2025, la magistrada se habría ausentado de la jurisdicción durante 668 días hábiles, la mayoría de las veces por “capacitación”, “actividades institucionales y académicas” o “actividades de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina”.

Jacquemain estima que las ausencias equivalen a tres años judiciales completos y advierte que “tampoco garantizó la regular prestación del servicio de justicia, generando demoras sistemáticas en la resolución de expedientes”, acaso más grave que lo anterior.

En ese período, además, registró viajes a distintos países del mundo, desde México a Italia, Suiza, Países Bajos, Estados Unidos, Paraguay, Perú, Costa Rica, Marruecos, Sudáfrica; destinos exóticos como Kenia y Pakistán; y entrevistas con el Papa Francisco en El Vaticano, entre otros destinos.

Cómo es el juicio político

La denuncia ingresó el viernes en la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados y comenzará a ser analizada el próximo jueves por la Comisión de Asuntos Constitucionales, Juicio Político y Peticiones, Poderes y Reglamento, que preside Gabriela Lena (Juntos) y está integrada por una mayoría oficialista.

El proceso prevé que a partir de que ingresa la denuncia, la comisión tiene treinta días para elaborar un dictamen, a favor o en contra de una acusación, y luego se analizará en el pleno de la Cámara de Diputados, que tiene la última palabra.

Si hubiera acusación, la magistrada será suspendida y la Cámara de Diputados debe conformar un grupo de cinco legisladores entre los integrantes de la Comisión de Juicio Político que serían los encargados de sostener la acusación ante el Senado, que interviene como Corte de Justicia en el proceso.

La llave en manos de Rogelio Frigerio

La ecuación es sencilla: la llave para abrir el juicio político y, eventualmente, avanzar en la destitución de Medina, la tiene el gobernador Rogelio Frigerio, que tiene mayoría en Diputados y ha sabido construirla en el Senado.

La denuncia incomoda al gobierno provincial, que busca hacer pie por primera vez en el Poder Judicial. También porque Medina no es una jueza que haya molestado al oficialismo. Por el contrario, fue la primera en reunirse con Frigerio a solas, en plena campaña y días después firmó un fallo muy polémico con el que se habilitó la candidatura a intendente de Mauricio Davico en Gualeguaychú, a pesar de las objeciones constitucionales. Por eso ahora la intención es que el proceso transite por carriles técnicos y alejados de cualquier rosca política.

La renuncia a su plataforma de poder

El escándalo, mientras tanto, golpeó al STJ en las postrimerías de un acto de renovación de sus autoridades que consagró a Germán Carlomagno como presidente, un cargo que Medina supo detentar durante la pandemia.

La denuncia contra Medina sacudió a los jueces y, cuando todavía era un rumor fuerte, se coló en la elección. Ella misma dijo ante sus colegas que se sentía víctima de un “hostigamiento mediático” y adelantó que se defendería con fuerza de las acusaciones.

Como primer paso, el domingo presentó su renuncia “de manera indeclinable por razones personales” a su cargo en la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina, que estaba presidiendo por quinto período, con una conducción centralizada, verticalista y que le sirvió como plataforma para escalar posiciones de poder y coleccionar un álbum de fotos con todo el arco político, de izquierda a derecha, desde Karina Milei, Victoria Villarruel o Mauricio Macri, hasta Martín Lousteau, Sergio Uñac y casi todos los gobernadores entrerrianos.

La renuncia la presentó en una carta breve, sin alusiones al escándalo que la tiene en la vidriera pública y en la que instó a sus colegas de la entidad “a seguir trabajando por la promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres”.

Susana Medina y los cortesanos

El siguiente paso será presentarse ante la Comisión de Juicio Político. Lo hará con el asesoramiento de Ladislao Uzín Olleros como abogado; pero también sumará a la defensa al constitucionalista Diego Armesto, docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) e integrante del Instituto de Derecho Constitucional y de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional. Con todo, las señales que viene dando indican que se prepara para la pelea.

Cecilia Goyeneche, exfiscal anticorrupción de Entre Ríos.
Germán Carlomagno fue elegido nuevo presidente del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos. 

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