El peronismo de las provincias mira de reojo al grito federal de los gobernadores
Jefes territoriales evalúan que el nuevo frente confronta más con el PJ que con Milei. Lo tachan de "federalismo culposo". Mutismo y la lupa sobre el Congreso.
Gobernadores de distinto palo durante un mensaje del presidente Javier Milei: el "grito federal" pone en guardia a los jefes territoriales del peronismo.
El grito federal de la transversal liga de gobernadores que trastocó el panorama electoral la semana pasada encontró su exacto antónimo en la dirigencia del peronismo de las provincias: un silencio que hace ruido y revela cautela, pero que no disimula desconfianzas ni escepticismos.
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Desde el justicialismo ahorran palabras públicas, tal como lo hizo Axel Kicillof en las últimas horas, pero hay severas miradas de reojo sobre el frente que armaron Martín Llaryora(Córdoba), Maximiliano Pullaro(Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
Un gobernador peronista se animó a definir al nuevo conglomerado como “un federalismo culposo” y ya hace apuestas sobre cuál será el comportamiento en el Congreso. A la vez, pone en duda cuánto podrá durar la autopercepción como “oposición”.
Los gobernadores Pullaro, Llaryora, Sadir, Torres y Vidal hicieron un posteo en conjunto en las redes sociales: "Somos el espacio político que garantiza conocimiento y decisión para llevar adelante el plan productivo que genere trabajo en el país" pic.twitter.com/gEsCgo2tdM
La coalición de esos líderes territoriales busca compartir un espacio electoral en octubre y, mientras define su marca proselitista, también mira el horizonte 2027 y hace campaña conjunta en las redes sociales.
Un salvoconducto para Javier Milei
Mientras sostienen el silencio público, solo las conversaciones entre pares del justicialismo, o las bajadas de línea a sus gabinetes, revelan algunas referencias respecto de la mirada que cae sobre el grito federal.
Los gobiernos peronistas que se pararon de manos ante Milei son los más recelosos y analizan, en principio, que el armado reciente bien puede funcionar como una suerte de “colectora” libertaria que alivie de reacciones negativas al presidente Javier Milei.
Las 24 provincias habían actuado en conjunto hasta hace algunas semanas, cuando le propinaron una rotunda derrota al oficialismo en el Senado. Esa movida requiere de nuevos pasos para solidificarse y una pregunta que se instala es si el grito federal debilitará ese armado previo y más amplio.
Antes, durante y después hubo otros encuentros y cumbres de pretendidos alineamientos regionales, productivos o políticos. En algún momento se juntaron los jefes patagónicos, también lo hicieron los del Litoral y se ensayaron reuniones transversales con distintos motivos o excusas.
Ahora, los gobernadores del nuevo frente ya anticiparon que no van a plantarse en la vereda de enfrente de La Libertad Avanza para rechazar los vetos más potentes, sobre el aumento jubilatorio y la Emergencia en Discapacidad, excepto en el caso de la tropa legislativa que responde a Llaryora.
En ese contexto, el peronismo estudiará muy finamente su comportamiento respecto de los proyectos que agitaron directamente las provincias, vinculados con la redistribución del impuesto a los combustibles líquidos y la eliminación de fideicomisos, y el reparto de los ATN.
Gobernadores con otras prioridades
Un recorrido de Letra P por las dirigencias del peronismo en distintas provincias encontró respuestas casi calcadas. Nadie quiere todavía decir una palabra, pero detectan en el armado, sobre todo, la mano de Juan Schiaretti y su “ancha avenida del medio”.
No tanta risa. Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires; Jorge Capitanich, líder del PJ de Chaco; Raúl Jalil, gobernador de Catamarca.
No entraron moscas en la boca cerrada del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, más ocupado con el inicio de la Constituyente en su provincia. Tampoco en la del mandatario riojano, Ricardo Quintela, quien la semana anterior al grito federal se había mostrado en Rosario con Pullaro y había dejado una frase sugestiva en diálogo con este medio: "Es más lo que nos une que lo que nos separa".
El pampeano Sergio Ziliotto dijo que solo monitoreará los movimientos en el Congreso para sacar conclusiones, mientras también está en otra que considera más importante: deshoja la margarita para definir sus candidatos legislativos para octubre.
Peronismo en silencio
Jorge Capitanich, que lidera el peronismo opositor de Chaco, tampoco quiso hacer referencias públicas y pone sus energías en definirse como postulante al Senado.
Otro peronista opositor, Martín “Tincho” Ascúa, protagoniza la campaña por la gobernación de Corrientes. Apenas deslizó entre los suyos que si el gobernador Gustavo Valdés confirma su adhesión al frente federal será una suerte de “mercadeo” del apoyo territorial, más que la apuesta a un proyecto de provincia. Valdés puso en pausa su coqueteo y el peronismo lo acusa de “especular con esos armados coyunturales”.
Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) también se refugian en el silencio sobre el asunto. El radical compañero Gustavo Melella (Tierra del Fuego) pataleó en forma, en las últimas horas, contra el ajuste nacional, en un tono mucho más exacerbado que el que caracteriza al nuevo frente.