ZONA DESFAVORABLE

El desempleo y la manta corta de la Patagonia

El boom de Vaca Muerta sostiene el crecimiento en Neuquén, pero deja huecos en Comodoro Rivadavia o Río Gallegos. Otras caras. Desigualdad y dispersión.

Los índices oficiales de desocupación exponen la manta corta del cambio de matriz energética que explota en la Patagonia, una región desigual y dispersa. El boom de Vaca Muerta ilumina con crecimiento, pero no alcanza a cubrir el vacío y la parálisis de otras zonas del sur argentino.

La brecha que muestra el desempleo entre distintos conglomerados no se da en ninguna otra zona del país. En Viedma la desocupación es del 0,7% (la menor del país), en Neuquén el 3,2%, y en Comodoro Rivadavia el 9,2%, entre las mayores de la Argentina.

La manta corta es una metáfora futbolera que usó el DT brasileño Elba de Padua Lima, más conocido como Tim, para describir la contradicción entre ataque y defensa. “Si te tapás la cabeza, te destapás los pies y si te cubrís los pies, te destapás la cabeza”, graficaba. Hoy, la economía de la Patagonia tiene zonas de abrigo mientras deja expuestos a otros espacios que tienden al abandono.

Con varias caras, como la propia industria energética e hidrocarburífera, la región incluye el despegue de la zona de Neuquén a partir de que florecen los yacimientos no tradicionales, pero también la caída a pique de las zonas en que el “viejo” petróleo deja de ser lo que era, como en Río Gallegos o Comodoro Rivadavia, desde donde YPF se marchó en búsqueda de mejores horizontes.

Esas dos caras, además, no son las únicas de una región variopinta, un territorio que parece en sí mismo un país y que no es necesariamente el “paraíso” que vende el relato oficial, porque a la luz de la transformación y el impulso de algunas producciones también germinan desigualdades e inequidades que son parte de la realidad, esa única verdad.

Los números de la Patagonia

Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) revelaron esta semana que la desocupación durante el segundo trimestre de 2026, en el aglomerado Neuquén-Plottier, fue del 3,2%. En el polo opuesto, en Comodoro Rivadavia-Rada Tilly (Chubut) el registro fue altísimo: un 9,2%, contra el 2,7% que se había medido en el primer trimestre del año.

El promedio de desocupación en la región es del 6,3%. Detrás de esa estadística se esconde la metamorfosis de la matriz energética. YPF es uno de los nombres de ese cambio. La empresa estatal dejó los pozos de Comodoro para ir hacia el nuevo polo de desarrollo. Esos cambios, que impactan en la mano de obra, también se sufren en Río Gallegos (Santa Cruz), donde la desocupación llegó al 8,8%.

En el nivel más bajo de la medición oficial aparece Viedma (Río Negro), con el 0,7%, pero por otras razones. Su economía depende fundamentalmente del empleo público, y así como es más estable y menos fluctuante, tiene un mercado laboral menos dinámico.

En Ushuaia-Río Grande (Tierra del Fuego) el incremento de la desocupación al 8,1% obedece a la dependencia de la industria electrónica, que también se viene abajo a partir de las políticas públicas nacionales. La otra fuente laboral fuerte, el turismo, fluctúa según cambios estacionales.

A Santa Rosa-Toay (La Pampa) el INDEC todavía la mide como parte de la Región Pampeana, aunque la provincia integra la Patagonia. El último índice fue 6,7%, es decir que la desocupación también creció. Un dato que se vincula con la desaparición de empleadores registrados, el cierre de comercios o empresas constructoras. Además, el boom agroganadero tampoco es generador de mano de obra importante.

El rol de YPF y las mil caras de la Patagonia

Los números sirven para ahuyentar fantasmas y prejuicios. La Patagonia no es una región homogénea, sino que presenta múltiples diversidades en su mercado laboral. Hay a veces notables contrastes entre ciudades vinculadas a economías diferentes, que pueden basarse en la energía, el turismo, la administración pública, la pesca, los servicios, o la industria, según el caso.

La Patagonia no es pura energía: tiene otras producciones y fuentes laborales, desde la pesca hasta el comercio, pasando por lo agropecuario.

La Patagonia no es pura energía: tiene otras producciones y fuentes laborales, desde la pesca hasta el comercio, pasando por lo agropecuario.

Sí es notable que hoy la región aparece atravesada por dos modelos energéticos, que son a la vez dos momentos históricos distintos. La reconfiguración territorial de la economía petrolera saca a flote a una región y condena a otra.

Hay una Patagonia partida, que en las cifras del INDEC encuentra sus ejemplos paradigmáticos en Neuquén y en Comodoro Rivadavia. En un extremo, una ciudad-región asociada al crecimiento de los hidrocarburos no convencionales; en el otro, una ciudad que durante más de un siglo fue sinónimo de petróleo convencional y que hoy atraviesa una transición traumática.

En Neuquén, el dato acompaña la evolución de Vaca Muerta, con más actividad, demanda de trabajadores especializados, expansión de servicios asociados y una presión migratoria que también forma parte del fenómeno. La propia estadística oficial neuquina vincula los indicadores laborales con la dinámica generada por la actividad hidrocarburífera. “Neuquén es la única provincia que sigue creando empresas y empleo registrado”, suele señalar, con el pecho inflado, el gobernador Rolando Figueroa.

En Comodoro, en cambio, el 9,2% de desocupación cuenta la historia de una ciudad que construyó su identidad alrededor de YPF y de la explotación convencional de la Cuenca del Golfo San Jorge, pero que enfrenta el retiro de la petrolera de áreas maduras y la concentración de inversiones en el no convencional. Con el Proyecto Andes, YPF puso su energía en desprenderse de activos convencionales maduros para concentrar recursos en Vaca Muerta.

“Ante el crecimiento exponencial de Vaca Muerta, nosotros debemos ralentizar el declive de nuestra cuenca y priorizar, sobre todo, el trabajo”, tiene en claro el gobernador chubutense Ignacio Torres.

“La salida de YPF y la transformación de la cuenca exigían anticiparse a lo que podía pasar con el empleo. Hoy tenemos el dato delante: 9,2% de desocupación. La pregunta es qué hizo el Gobierno provincial para prepararse para este escenario y cuál es el plan que tiene ahora para Comodoro”, azotó el diputado peronista José Glinski cuando los datos se oficializaron y se colaron en el debate público provincial.

Río Gallegos, otra de las perdedoras

Como Comodoro Rivadavia, Río Gallegos también está vinculada a la actividad petrolera convencional que perdió dinamismo. La capital santacruceña es otra que soporta una alta desocupación, si bien tiene características diferentes a las de la ciudad chubutense. Porque también tiene un alto componente de empleo público y servicios.

Durante décadas, especialmente alrededor de la Cuenca Austral, la actividad petrolera, el Estado provincial y los servicios asociados conformaron una estructura laboral con fuerte peso territorial. Hoy está en crisis.

Para reforzar su presencia en Vaca Muerta, YPF dejó los pozos tradicionales y eso afecta el empleo en Comodoro y en Río Gallegos.

Para reforzar su presencia en Vaca Muerta, YPF dejó los pozos tradicionales y eso afecta el empleo en Comodoro y en Río Gallegos.

El nuevo mapa energético desplazó parte de la expectativa inversora hacia Vaca Muerta. El gobernador Claudio Vidal inmortalizó su molestia con la salida de YPF cuando cuestionó que la empresa "tomó la decisión de apostar en los no convencionales, se fueron y no les importó nada".

La fuerte presencia estatal también enfrenta las tensiones que derivan del ajuste porque el menor gasto público conduce a una menor capacidad de absorción laboral.

El relato oficial sobre la Patagonia

Esa brecha brutal muestra dos caras, que además no son las únicas. No es la Patagonia el paraíso del relato libertario. No hay un boom homogéneo, sino que la foto muestra una redistribución de la actividad, las inversiones y las oportunidades. Y eso también genera nuevos ganadores y perdedores.

La postal de una Patagonia convertida en territorio de prosperidad permanente contrasta con una realidad que no es tan rosa. El potencial energético, los recursos naturales y las oportunidades de inversión, parte de la narrativa del Gobierno nacional, ponen el foco en las posibilidades de Vaca Muerta, el gas, el petróleo y las exportaciones, pero los indicadores laborales muestran que ese crecimiento no se distribuye de manera uniforme.

Javier Milei en la planta de YPF en Vaca Muerta: el relato oficial es una incompleta descripción de la región.

Javier Milei en la planta de YPF en Vaca Muerta: el relato oficial es una incompleta descripción de la región.

Algunas ciudades vinculadas a la nueva matriz energética concentran inversiones y empleo, aunque tienen sus propias problemáticas. Otras localidades petroleras históricas atraviesan procesos de reconversión con pérdida de actividad y dificultades.

Esa desigualdad, cada vez más desigual, es según Milei el resultado natural y justo del libre mercado y del esfuerzo individual. Y la teoría libertaria interpreta que el Estado no tiene que meterse a corregir nada. Las provincias tienden a morigerar esas tensiones porque, como contó Letra P, en la región los gobernadores no creen que mercado y Estado sean asuntos separados.

Muchas realidades en una misma región

La realidad del ajuste también golpea en la capital de La Pampa, donde tiene impacto en el crecimiento de la desocupación la parálisis del consumo, y por lo tanto el achique del sector comercial. La Cámara de Comercio, Industria y Producción de la provincia lo viene advirtiendo en tonos cada vez más altos.

Para el gobernador Sergio Ziliotto, “hay decisiones nacionales que explican cada empleo que se cae, cada industria que cierra, cada comercio que se apaga y cada emprendimiento que no logra sostenerse”.

Hay fiesta en el sector agropecuario por la cosecha record y los altos precios de la hacienda, pero la generación de empleo no es importante.

Hay fiesta en el sector agropecuario por la cosecha record y los altos precios de la hacienda, pero la generación de empleo no es importante.

En la vereda contraria, y también a contramano de la desocupación creciente en la provincia, las patronales agropecuarias están de fiesta. Cosecha record de cereales, altísimos precios de la hacienda, mercados abiertos, retenciones a la baja. “Las políticas de Milei nos han dado un empujón tremendo”, dice Federico Cabreros, de la Sociedad Rural. que completa diciendo que “Dios se desafilió del peronismo y se afilió a La Libertad Avanza”. En medio de esa bonanza sectorial, el desempleo crece.

En el caso de Viedma-Carmen de Patagones, el dato de 0,7% es extraordinariamente bajo. Como capital de Río Negro concentra una importante cantidad de empleos vinculados al Estado provincial, organismos públicos, administración, educación y salud. Es una base laboral estable y menos dependiente de ciclos económicos. A diferencia de las ciudades petroleras o industriales, no está atravesada por una reconversión productiva abrupta. También es un aglomerado más pequeño.

El boom de Vaca Muerta impacta positivamente en Río Negro, pero en el Alto Valle, el norte y más recientemente en la Zona Atlántica, no en la capital. “La energía tiene sentido si se transforma en trabajo, proveedores, obras y mejoras concretas para nuestra gente”, dice el gobernador Alberto Weretilneck.

Mucho más vulnerable es la economía de Tierra del Fuego. La realidad de Río Grande, especialmente, está vinculada al régimen de promoción industrial y a la fabricación electrónica. La caída del consumo interno, el cambio de las reglas de importación y la reducción de la producción impactan sobre el empleo.

La caída de la industria electrónica en Tierra del Fuego ya genera éxodo laboral.

La caída de la industria electrónica en Tierra del Fuego ya genera éxodo laboral.

Lo que está ocurriendo en la zona, además, es que muchos trabajadores están buscando otros rumbos. Es que la provincia tiene salarios históricamente más altos, y por lo tanto también costos elevados. Eso condiciona o fuerza la movilidad laboral.

“Con una industria tan golpeada, en crisis, y un comercio tan golpeado, tenemos que poner mucha más fuerza en aquellos sectores productivos que generen empleo”, dice el gobernador Gustavo Melella, ahora parte del scrum dialoguista que se arrima al gobierno nacional.

El buffer de precios de YPF y las petroleras bajo presión
Guerra fría en la Patagonia: China vs. Estados Unidos por el negocio de los data centers

Las Más Leídas

También te puede interesar