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Corte Suprema: el rechazo a Manuel García-Mansilla complica las chances de Ariel Lijo

Unión por la Patria y los partidos provinciales no avalan al académico elegido por Javier Milei para el tribunal. Esperan un gesto de Villarruel para convocar a las audiencias.

Por ahora, en el oficialismo del Senado no tienen instrucciones de aprobar sólo uno de los pliegos, si no hay consenso para ambos. Se suma otro problema: Victoria Villarruel no avala a Lijo y, si bien no tiene voto -como se necesita mayoría especial, no es posible un empate- no está claro si tratará de obstaculizar su tratamiento.

Tanta incertidumbre hay que la senadora del PRO Guadalupe Tagliaferri, presidenta de la comisión de Acuerdos, no recibió pedidos de alguna de las tribus para convocar a las audiencias. El trámite requiere inicialmente de la publicación de edictos en diarios nacionales, al menos 20 días antes de las audiencias.

Hasta 2023, la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti evitaba dar ese paso cuando Alberto Fernández enviaba pliegos que no le agradaban a Cristina Fernández de Kirchner. El más recordado que quedó cajoneado fue el del juez Daniel Rafecas, propuesto para procurador general.

En este caso, Tagliaferri, una de las firmas que más tardó en conseguir el Gobierno para la ley ómnibus y la reforma fiscal, no tiene planes de congelar los pliegos, pero espera señales del oficialismo para avanzar.

La Corte Suprema que se viene

El juez Lijo, candidato a cubrir la vacante que dejó en 2021 Elena Highton de Nolasco, tiene más chances de llegar a los 48 votos necesarios para los dos tercios, debido al respaldo de Unión por la Patria.

Si bien el bloque peronista no emitirá opinión hasta pasadas las audiencias, los distintos sectores coinciden en que es una buena opción para eliminar la mayoría automática de la Corte, que controlan Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda, quien, por edad, debería dejar el máximo tribunal en diciembre. García-Mansilla es propuesto para reemplazarlo.

Lijo es cercano a Ricardo Lorenzetti, el otro miembro de la Corte, con quien el año pasado colaboró para ensuciar a los otros tres jueces en el proceso de juicio político que se llevó a cabo en la Cámara de Diputados, auspiciado por el kirchnerismo y los gobernadores.

UP puede ayudar a Lijo con 33 votos, que sumados a los siete de LLA, dejarían a sólo ocho la cuenta para los dos tercios. Habría una baja: el libertario Francisco Paoltroni anunció que no quiere votar al juez, por haber favorecido a Gildo Insfrán. Voceros de uno de los partidos provinciales del Senado confiaron a Letra P que Lijo es aceptado.

En estos bloques tienen en la mira a la mayoría automática de la Corte por el fallo que favoreció a la Ciudad de Buenos Aires en el reparto de Coparticipación.

Manuel García-Mansilla, complicado

Hasta ahora, ni la UCR (con 13 votos) ni el PRO (con 6 votos), anticiparon postura sobre los pliegos. El rechazo a Lijo lo lidera la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, que no tiene senadores.

Este martes, el presidente de la CC, Maximiliano Ferraro, pidió en una carta a sus dos exsocios de Juntos por el Cambio que se expresen sobre la conducta del juez. No tuvo respuesta. Mauricio Macri no emitió opinión y en el bloque de la UCR hay un debate abierto, porque varios de sus miembros temen que el Gobierno consiga dos tercios sin golpearles la puerta.

Los radicales más negociadores consideran que, si eso ocurre, la alianza que se forme para nombrar Lijo servirá además para cubrir el resto de las vacantes de la justicia federal. Calculan que la tercera parte de las oficinas de los tribunales están vacías. Martín Lousteau, que se mueve como outsider, se inclina por acompañar a Lijo.

García Mansilla no tiene defensores. Sus posturas en contra del aborto lo hacen difícil de votar para la mayoría de UP y tampoco inspira confianza en los partidos provinciales. Tampoco pasa el filtro del radicalismo progresista, con Lousteau a la cabeza.

El otro problema es el cupo de género, que Milei quiere ignorar. La cordobesa Alejandra Vigo (Unidad Federal) presentó un proyecto de ley para que haya mujeres en la Corte y contó con respaldo de Villarruel. En UP acercaron una propuesta: avalar esa iniciativa, pero que el excluido sea García-Mansilla. La vicepresidenta ya dijo públicamente que prefiere al catedrático antes que a Lijo.

Como los pliegos requieren dos tercios, Villarruel no podrá desempatar. Sólo puede ayudar a demorar un trámite, como la citación de una sesión. Ya lo ha hecho.

corte suprema: milei explora un acuerdo con el peronismo para aislar a rosatti y rosenkratz
Ariel Lijo, candidato a juez de la Corte Suprema. 

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