El jueves próximo, 690 jueces y juezas de todo el país van a elegir a sus cuatro representantes en el Consejo de la Magistratura, el organismo que selecciona y sanciona a magistrados. El juez civil Marcelo Gallo Tagle es el primer candidato de la tradicional lista Bordó; el juez de Tribunal Oral Walter Venditti y la camarista laboral Gabriela Vázquez encabezan las dos listas de la Celeste, que no logró un candidato de consenso, y Juan Manuel Culotta, que aspira a renovar su mandato, encabeza la lista de Compromiso Judicial.
De CFK y Toto Caputo a #LIBRA
Gallo Tagle es juez del juzgado en lo Civil 17 y, entre 2018 y 2023, presidió la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN), una especie de gremio de jueces. Además, fue titular de la Federación Latinoamericana de Magistrados (FLAM), entre 2024 y 2026. La Bordó, que representa a los sectores más conservadores dentro de la Justicia, surgió en 2002 y desde entonces, salvo un breve período, siempre retuvo la presidencia de la poderosa AMFJN.
Según su página web, trabaja por una “justicia independiente de los poderes políticos, económicos y mediáticos”. Una de las campañas más férreas que sostiene es la oposición al traspaso de la justicia nacional al ámbito de la ciudad de Buenos Aires; considera que “implicaría violar la Constitución Nacional”. Sin embargo, hubo fueros que ya se traspasaron, entre ellos el laboral.
El presidente de la AMFJN es el juez Andrés Basso, quien integró el Tribunal Oral Federal que juzgó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el juicio por la causa “Vialidad”, por el que la exmandataria fue condenada a seis años de prisión -que cumple en su domicilio de San José 1111- e inhabilitación de por vida a ejercer cargos públicos.
También integran la lista Bordó en la AMFJN el camarista federal Mariano Llorens, que firmó el fallo que cerró la causa en la que se investigaba al ministro de Economía, Toto Caputo, por la cuenta offshore que le encontraron cuando era funcionario de Mauricio Macri, y la sentencia que excluyó de su condición de querellantes a cinco inversores en la causa $LIBRA. Otro integrante de la lista Bordó es Diego Velasco, fiscal de las causas Hotesur y Los Sauces, próximas a iniciar la etapa de juicio.
La lista Bordó tiene hoy dos representantes en el Consejo, el camarista de Casación Diego Barroetaveña y la jueza civil Agustina Díaz Cordero, y aspira a mantener las dos bancas. La segunda de Gallo Tagle en la lista es Rocío Alcalá, jueza de la Cámara Federal de Resistencia.
“Nuestro compromiso: ni impunidad ni disciplinamiento. Responsabilidad, garantías e independencia judicial”, dijo Gallo Tagle en un reportaje con el sitio Palabras de Derecho.
La Celeste, dividida; Lugones, la sombra
La lista Celeste, surgida a mediados de los noventa, está asociada a los sectores más progresistas de la Justicia. En diversas oportunidades, sus integrantes en el Consejo votaron en línea con el peronismo y un número significativo participó en Justicia Legítima, la asociación de jueces, fiscales, defensores y funcionarios judiciales nacida en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que postulaba la democratización de la justicia.
En las elecciones que se disputarán este jueves, la Celeste va dividida. Uno de los candidatos es el juez Venditti. Un magistrado que viajó a París junto al presidente Javier Milei y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques para participar de una jornada sobre “seguridad jurídica” en el marco del Argentina week dijo a Letra P que Venditti es “de carrera judicial, tiene una personalidad conciliadora y es buen compañero de trabajo”.
El juez consultado conoció a Venditti cuando ambos trabajaban en un juzgado federal y luego compartió con él dos años al frente de un Tribunal Oral. A Venditti lo impulsa, entre otros, Alberto Lugones, consejero de la Magistratura, juez de la Cámara Federal de San Martín y un histórico de la lista Celeste.
Consultado por Letra P sobre los cambios que impulsaría en el Consejo de la Magistratura en un segundo mandato, Venditti priorizó la “implementación del Código de Ética judicial y un mejor sistema de selección de magistrados”. “Es un debate que nos merecemos dar y aprobar en el futuro consejo”, afirmó.
A fines de marzo, los jueces de la Corte Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz presentaron un proyecto para modificar la forma de selección de jueces y juezas para garantizar que “el mérito y la idoneidad sean el vector determinante de la selección de magistrados” y “reducir aún más potenciales ámbitos de discrecionalidad”, según afirmaron.
Los cambios impulsados por Lorenzetti y Rosenkrantz aún no fueron tratados en el Consejo.
Debate democrático vs. mesa chica
La cabeza de la otra lista Celeste es Gabriela Vázquez, jueza de la Cámara del Trabajo, un fuero que rechazó de plano su traspaso al ámbito de la justicia de la Ciudad de Buenos Aires. Vázquez ya fue consejera de la Magistratura e integró Justicia Legítima, al igual que su segundo, Alejo Ramos Padilla, juez federal de La Plata con competencia electoral.
Sobre el motivo de la separación de la Celeste, Vázquez dijo a Letra P que “las bases, los jueces y las juezas reclamaban que su candidato al Consejo surgiera de un debate democrático y no de una mesa chica”, en referencia al espacio que encabeza Venditti.
Consultada por las modificaciones que impulsaría si llegara a obtener una banca en el Consejo, dijo que el órgano que selecciona y sanciona a integrantes del cuerpo judicial no debería estar ausente o guardar silencio en cuestiones que “afectan a los jueces y las juezas”, tales como el traspaso a la justicia nacional, que según Vázquez “colocó a los magistrados en una situación de absoluta incertidumbre" en relación a la carrera judicial.
La jueza laboral dijo que trabajaría para que el Congreso dictara una ley para “darle institucionalidad al Consejo de la Magistratura, que en la actualidad funciona sobre la base de una ley derogada por un fallo de 2021”. Planteó que en esa ley debería establecerse “una distribución de fondos que le permitiera al Consejo atender las necesidades de funcionamiento de los tribunales del país, modificándose el sistema actual para que sea más justo y equitativo”. Dijo, además, que buscaría una “mayor transparencia en los concursos de selección, en especial la cuestión de la incidencia de la entrevista personal”.
Cerca de Juan Bautista Mahiques
Hace cuatro años, la lista Bordó obtuvo 286 votos; la Celeste, 230, y Compromiso Judicial, 163. Con esos guarismos, la Bordó se quedó con dos bancas y la Celeste y Compromiso Judicial, con una cada una. En las elecciones que se disputan este jueves, Compromiso Judicial podría quedar en segundo lugar y retendría la banca que ganó en 2022.
Quien encabeza la lista es el juez federal de Tres de Febrero Juan Manuel Culotta. Consultado por Letra P sobre los cambios que impulsaría en caso de retener la silla, dijo que “la cobertura de vacantes es uno de los aspectos centrales para garantizar un adecuado servicio de justicia”. “Entendemos que es necesario seguir reduciendo los tiempos de selección y designación y también actualizar sus reglamentos para dotar de mayor transparencia al proceso”, amplió.
Compromiso Judicial trabajó cerca del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, para destrabar unas 160 designaciones en juzgados, fiscalías y defensorías.
“Consideramos importante consolidar herramientas que ya se encuentran en funcionamiento, como los concursos anticipados, que permiten avanzar en la selección con anterioridad a que se produzcan determinadas vacantes. Profundizar este mecanismo contribuye a reducir los tiempos de cobertura y evitar que las vacantes se prolonguen innecesariamente, sin resignar la transparencia ni la evaluación de antecedentes y capacidades”, afirmó Culotta en diálogo con Letra P.
El próximo jueves, unos 690 jueces y juezas de todo el país estarán habilitados para votar a sus cuatro representantes en el Consejo de la Magistratura. Habrá una urna en la sede del Consejo, ubicada en el edificio de la calle Libertad al 700, y también se podrá votar en las cámaras federales de todo el país. Los jueces cuyas ciudades no tienen cámara están habilitados a votar desde el 30 de septiembre por correo. La asignación de cargos se distribuye por sistema D'Hondt y con las reglas de representación de género y federalismo.
Hay cuatro bancas en juego, codiciadas por todos los sectores.