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ENSAYO GENERAL

Cerraron las listas para las elecciones constituyentes en Bariloche: nuevas alianzas, la misma dispersión

Se oficializaron candidaturas desde 13 armados distintos, uno más que los que se presentaron en 2023, cuando Cortés se consagró con el 19,61% de los votos.

A dos meses de las elecciones que definirán a los responsables para redactar la nueva Carta Orgánica de Bariloche, la dispersión vuelve a imponerse como caracterísitca central. En 2023 cuando eligieron intendente, los barilochenses tuvieron 12 opciones electorales. Ahora tendrán 13.

La política no suele ocupar un lugar destacado en la agenda cotidiana de los habitantes de una ciudad que vive por, para y del turismo; pero la rosca, los acuerdos y desacuerdos cuando se avecina un proceso electoral es digna de seguir de cerca. Sobre todo teniendo en cuenta su influencia en los debates y armados políticos provinciales. Se trata de la ciudad más grande de Río Negro, con unos 110 mil electores habilitados a votar sobre un padrón general de 610 mil en toda la provincia.

Las elecciones de convencionales tienen un peso particular porque Bariloche inaugura el calendario electoral patagónico 2027. Es una contienda con fecha fijada hace 20 años, por la misma Carta Orgánica que se buscará modificar. A un año de las elecciones municipales y a meses de la contienda provincia, resulta inoportuna para un gobierno provincial que se encuentra en franco declive en la ciudad lacustre. El ensayo general, entonces, obligó a una estrategia que quizás no estaba en los papeles algún tiempo atrás.

Alberto Weretilneck acomoda el cuerpo

Los orígenes de los problemas para Juntos Somos Río Negro pueden ubicarse en el final de la sinuosa relación entre la exgobernadora Arabela Carreras y su antecesor y sucesor, Alberto Weretilneck. En 2023, la entonces gobernadora buscó retomar impulso político luego de que el líder del partido decidiera volver a presentarse como candidato en la provincia, pero la experiencia resultó traumática. Obtuvo sólo 15 puntos frente a los 19 con los que Walter Cortés resultó electo en una jornada con bajísima participación electoral.

Desde ahí, el derrotero de JSRN fue en picada. No sólo perdió el gobierno de la ciudad más grande de la provincia sino que se quedó sin referentes. Gustavo Gennuso, el sucesor de Carreras en la intendencia, quedó eyectado del partido tras el último reacomodamiento verde. En esas condiciones, a Weretilneck no le quedó otra opción que ir a buscar a Cortés para dar forma a una alianza que le permita ser competitivo en la elección de noviembre y obtener probablemente una foto victoriosa a seis meses de los comicios más complicados que le tocará afrontar a Juntos desde que existe como partido.

Como había adelantado a este medio, Cortés puso los candidatos principales en la alianza Estamos Haciendo Bariloche y le dejó a Weretilneck apenas el tercero. Se cumplió, en ese sentido, la sentencia del intendente: “Es Juntos el que se alía conmigo”. En ese lugar parece haber encontrado un límite la Unión Cívica Radical, que presentarán su propia lista encabezada por exintendente Marcelo Cascón. Junto al ARI son aliados incondicionales de Juntos a nivel provincial, aunque en la política provincial se descuenta que para el año próximo estarán donde indique el gobernador.

La incógnita del peronismo

El peronismo también enfrenta un desafío importante. Viene de un resonante triunfo en las legislativas 2025, aunque en el último debate local el electorado le fue muy esquivo. Apenas sumó 10 puntos en 2023 cuando Andrea Galaverna encabezó la boleta municipal. Ahora, volverá a liderar la lista de convencionales. La ventaja es que ya no tendrá otra opción oficial peronista en el menú, como pasó entonces con Nos Une Río Negro, que llevó de candidato a intendente a Ramón Chiocconi.

El PJ tiene más que claro que María Emilia Soria será la candidata a gobernadora y sienten que la unidad está más cerca que nunca. Sin embargo, resta saber hasta dónde se involucrará la roquense en la contienda barilochense. Probablemente dependa de los sondeos previos.

Andrea Galaverna volverá a encabezar la lista del peronismo.

Con todo, detrás de esa aparente armonía, otras dos listas con caracterizados dirigentes cercanos al peronismo ofrecen sus propuestas por afuera. Un espacio será encabezado por el exdiputado Osvaldo Nemirovsci, mientras que el exlegislador provincial Alejo Ramos Mejía integró una alianza con Unidad Popular , la fuerza referenciada en el gremialista Rodolfo Aguiar y referentes del partido local SUR. Esas fotos suman enigmas para el escenario 2027.

La Liberad Avanza contiene a sus satélites

Si para Cortés, Weretilneck y Soria la elección de Bariloche es un ensayo general del año próximo, para el espacio libertario esa apuesta se multiplica. En la primera experiencia violeta en la ciudad más grande de la provincia, la derecha rionegrina logró unirse y sumar dirigentes. Con el senador Enzo Fullone como armador, La Libertad Avanza consiguió la concurrencia del PRO y el partido CREO, que lidera el precandidato a gobernador Aníbal Tortoriello. A ellos se suman desprendimientos del partido de Weretilneck, como la legisladora Marcela Abdala y, menos expuesto, el propio Gennuso, hoy funcionario nacional en la Comisión Nacional de Energía Atóminca.

Pero la suma de dirigentes no garantiza éxitos electorales. De hecho, buena parte del discurso libertario ya lo expresa con éxito el propio intendente Cortés, por lo que es probable que en la campaña electoral ambos espacios merodeen el mismo perfil de votantes. Además, el acuerdo alcanzado para nada implica una pax romana. En el parlamento rionegrino, en los medios y en los off, los recelos entre libertarios, macristas y tortoriellistas son moneda corriente.

La lista de La Libertad Avanza en Bariloche.

El menú lo completan dos fuerzas de izquierda, los exlibertarios de Primero Río Negro, y los armados locales de Podemos Bariloche, Seamos Futuros, Nuestra Identidad Ciudadana y el Partido Vecinal.

El peso de Bariloche

Históricamente Bariloche fue una rara avis en la provincia. A pesar de su peso electoral, sólo logró colar a dos gobernadores de los once que se sucedieron desde el retorno de la democracia, y ninguno tuvo reelección: Osvaldo Alvarez Guerrero (1983-1987) y Arabela Carreras (2019-2023). Sus luchas intestinas en una provincia cuyo poder económico se concentró primero en el Alto Valle Centro y más recientemente en el Alto Valle Oeste, no ayudaron a forjar liderazgos capaces de trascender sus fronteras. Es, no obstante, un foco de preocupación permanente de todos los mandatarios provinciales.

En 2007, por ejemplo, los votos que el Partido Provincial Rionegrino le arrimó al radical Miguel Saiz en Bariloche resultaron fundamentales para que la UCR retuviera la gobernación frente a Miguel Pichetto. Bariloche también fue clave en la caída final del radicalismo provincial, la lenta reacción de Saiz ante la erupción del volcán Puyehue en 2011 terminó de coronar el rechazo generalizado a los 28 años de radicalismo que capitalizó Carlos Soria. El circuito andino le dio en esa oportunidad, 46 puntos al Frente para la Victoria contra apenas 14 de César Barbeito, oriundo de la vecina El Bolsón.

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