Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, junto a Gustavo Saadi y Lucía Corpacci.
El triángulo de poder que gobierna el peronismo de Catamarca vive momentos de tensa calma. Mientras Lucía Corpacci y Gustavo Saadi se alinean en busca de sostener las PASO, el gobernador Raúl Jalil le dice a su entorno que su convicción es eliminarlas. Mientras, la conducción nacional busca meter una cuña.
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La discusión reverdeció luego de la cumbre de los popes del peronismo en Buenos Aires que reunió a Máximo Kirchner y Axel Kicillof luego de meses de pelea. Allí se acordó salir a buscar a los peronistas descarriados en pos de darle volumen a la tropa que busca sostener las PASO. Uno de esos peronistas es Jalil.
Raúl Jalil, el antiPASO
El problema es que el gobernador catamarqueño está en contra de las PASO. No es por un cálculo electoral o de toma y daca con la Casa Rosada, según le dice a su entorno, sino por convicción. Su círculo más íntimo lo sabe y sus voceros informales lo hacían saber incluso antes de que suceda la cumbre peronista en la que se propuso ir a buscarlo.
Raúl Jalil ingresando a Casa Rosada.
La postura trasunta, además, una lectura tétrica de la situación actual del peronismo. “¿Vos te pensas que con una interna se soluciona todo esto?”, se pregunta retóricamente un catamarqueño alineado con Jalil, en referencia a la disputa que vienen animando hace ya meses el kirchnerismo y Kicillof. “Se odian, así es imposible”, señalan.
La postura de Jalil no es inocua. El gobernador controla en total cuatro votos en el Congreso. En la cámara baja tiene su propio bloque, Elijo Catamarca, presidido por la exsecretaria de Minería Fernanda Ávila y con tres escaños. En el Senado, su hombre de confianza es Guillermo Andrada, que integra el bloque Convicción Federal junto a Carolina Moisés y Sandra Mendoza.
Lucía Corpacci y Gustavo Saadi, los socios a favor de las primarias
La férrea postura de Jalil expone de alguna manera a Corpacci y Saadi. Son los otros dos vértices del triángulo de poder catamarqueño, alineados con los popes nacionales del peronismo. Ambos están a favor de las PASO, tanto en su provincia como a nivel nacional, y quieren sostenerlas. De hecho, en esa provincia del Norte Grande hay internas y las sostendrán con la mayoría que controlan.
Gustavo Saadi y Lucía Corpacci.
La convivencia es buena. Jalil ya dio sobradas muestras internas de que piensa cumplir el pacto por el cual no buscará un tercer mandato y le dejará la candidatura a Saadi, intendente de la capital. Del otro lado dicen entender el juego del gobernador con la Casa Rosada, porque es a cambio de recursos.
De hecho, cuando Jalil partió el bloque peronista a principio de año, fue para darle a La Libertad Avanza la primera minoría en la cámara baja. A cambio, su provincia recuperó el control del yacimiento minero Agua de Dionisio. En el nuevo directorio, el gobernador puso a su hermano, potencial candidato a sucesor de Saadi, y a Marcelo Murúa, exministro de Minería y hombre de Corpacci.
Las presiones externas al peronismo de Catamarca
“Nosotros somos hijos de las internas”, dicen cerca de Saadi, como un mensaje. Corpacci es senadora y se descuenta que se plegará a la intención del peronismo de sostener las elecciones primarias. “Ojo con lo que haga Lucía si el gobierno pide suspender y no eliminar”, siembra la duda una persona alineada con Jalil.
En Catamarca aseguran que Jalil le dejará el lugar a Saadi e irá al Senado junto a Corpacci, pero ese acuerdo sufre presiones. Del lado de la Casa Rosada porque prefieren que el gobernador siga siendo un aliado. Del lado del peronismo porque amenazan con no dejarle lugar a Jalil en la boleta del PJ. Él, todavía no se decide.
Gustavo Sáenz y Raúl Jalil, el dúo dialoguista que no quiere PASO.
El catamarqueño viene jugando en alianza con el grupo de gobernadores dialoguistas. La cara visible es Gustavo Sáenz, pero allí también reportan Osvaldo Jaldo, Hugo Passalacqua y Rolando Figueroa. Por ahora juegan juntos, aunque cada uno deja entrever una mirada distinta de cara a 2027: Sáenz y Jalil sueñan con una tercera vía, mientras que Jaldo y Passalacqua son más cercanos al peronismo.
Ese grupo controla al bloque Convicción Federal en el Senado y unas 16 bancas en la Cámara de Diputados. Hay chances de que la discusión por las PASO los rompa. Por ejemplo, Jaldo ya avisó que bancará las PASO y Passalacqua coquetea con el peronismo tras romper con Carlos Rovira, pero Sáenz y Jalil han hecho saber su postura en contra de las internas.