Catamarca: el hermano de Raúl Jalil y un ministro provincial pelean por la intendencia de la capital
El oficialismo enfrenta el desafío de retener San Fernando sin Gustavo Saadi, que será candidato a gobernador. El triángulo de hierro provincial, intacto.
El gobernador de Catamarca Raúl Jalil junto a su hermano, Fernando Jalil.
El peronismo de Catamarca alista a sus soldados para un desafío más que importante: retener la capital provincial. Con Gustavo Saadi ya lanzado como candidato a reemplazar a Raúl Jalil, hay dos nombres que se anotan en la lista. Uno es Fernando Jalil, el hermano del gobernador, y Fidel Sáenz, el ministro de Vivienda y Hábitat de la provincia.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Ambas figuras tienen terminales en la mesa tripartita del poder catamarqueño. Fernando Jalil, expresidente de la Cámara de Diputados provincial hasta 2019, responde a su hermano, que ese año negoció con Alberto Fernández para que lo nombre como presidente de Yacimientos Mineros Agua de Dionisio. Allí se desempeñó hasta la llegada de Javier Milei.
El otro que suena es Fidel Sáenz, ministro del gabinete de Jalil pero hombre vinculado a Saadi y Lucía Corpacci, las otras dos sillas de la conducción peronista. Portador de un apellido de tradición en el justicialismo catamarqueño, Sáenz está a cargo del área de Vivienda desde el gobierno de Corpacci.
Desde allí, ha sabido construir poder territorial y trasladarlo a activos políticos a través de su corriente interna, el Grupo Esperanza. Hoy, además del apoyo de algunos ministros, su espacio cuenta con seis ediles de los catorce que tiene el Concejo de la ciudad capital.
Lo respetó Corpacci al darle paso a Jalil y todo indica que el gobernador hará lo mismo con Saadi y se irá al Senado. Incluso, para ahuyentar fantasmas, Jalil impulsó una ley al comienzo de su segundo mandato para limitar las reelecciones, una garantía que toma fuerza con el dato de que Saadi y Corpacci controlan a la mayoría de los legisladores.
Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, y Fidel Sáenz.
De esa manera, el triángulo de hierro peronista aparecerá en la boleta del próximo año y fomentarán así que el peronismo juegue a por todo. Lo que no está claro es cómo impactará ese acuerdo en el vínculo con la Casa Rosada. Jalil fue un buen socio para La Libertad Avanza, pero tanto Saadi como Corpacci son más cercanos al kirchnerismo. Ese reparto de vínculos sirvió para mantener el equilibrio en la provincia y que el peronismo gobierne sin mayores sobresaltos incluso en los momentos más críticos.
El desafío libertario
La disputa por San Fernando del Valle de Catamarca no es sencilla. Como suele suceder en otras provincias del Norte Grande, son los centros urbanos donde Milei tiene mayor ascendencia. Así las cosas, como contó Letra P, La Libertad Avanza apuesta a jugar fuerte tanto en la capital como en Valle Viejo, donde se concentra la mitad del padrón.
En la ciudad más importante son dos los libertarios que se anotan: uno es el radical con peluca Tiago Puente y el otro es el presidente del bloque violeta en el Concejo, Diego Figueroa.
Al peronismo le juega a favor que, habiendo sido Jalil tan cercano a la Casa Rosada, es complicado para La Libertad Avanza construir un relato opositor. Es más, siempre flota en el aire la posibilidad de un acuerdo electoral, al menos informal. Encima, el oficialismo no desdoblará sus elecciones y votará en octubre.
Por otro lado, Catamarca instauró en su última reforma la uninominalidad para elegir concejales y cada circunscripción elige un edil. Esa reforma obliga a jugar fuerte en toda la ciudad y no sobran figuras que traccionen al intendente, por lo que el poder territorial del oficialismo asoma como un factor clave a la hora de definir la elección.