La última encuesta nacional de la consultora VOZNA reveló un cambio de época en la política argentina: durante años, la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner lideró los rankings de rechazo en la opinión pública; hoy ese lugar lo ocupa el presidente Javier Milei.
Según el estudio, realizado entre el 6 y el 14 de mayo sobre 1.459 casos en todo el país, el jefe de Estado quedó por encima de CFK en imagen negativa: registra 57,9% de rechazo, contra 52,8% de la ex vicepresidenta.
El dato, que enciende las alarmas en la Casa Rosada, refleja el desgaste del gobierno libertario en medio de una caída paulatina de su aprobación y en pleno escándalo de corrupción, que tiene como protagonista al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Captura de pantalla 2026-05-21 154734
La gestión de Javier Milei, en caída
La encuesta también señala que la gestión nacional tiene hoy 35,8% de aprobación y 58% de desaprobación, una brecha de más de 22 puntos que confirma un desgaste sostenido. Aunque el oficialismo conserva mayor respaldo entre los jóvenes (42%), el malestar se profundiza en casi todos los segmentos y empieza a impactar de lleno sobre la imagen personal del Presidente.
En base a los resultados del sondeo, la consultora advierte que los sectores con menor nivel educativo aparecen como los más críticos hacia la gestión de Milei, con un nivel de desaprobación que alcanza el 62,8%. El dato no solo refleja un malestar extendido en ese segmento, sino que además confirma una tendencia de creciente desgaste del oficialismo en sectores que, en parte, habían acompañado el cambio político impulsado por La Libertad Avanza (LLA).
Axel Kicillof, mejor que Javier Milei en imagen positiva
El relevamiento muestra que todos los dirigentes medidos tienen hoy más imagen negativa que positiva. En ese contexto, CFK y Axel Kicillof logran mejores niveles de aprobación que Milei, mientras que Mauricio Macri aparece con uno de los diferenciales más negativos del estudio.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien hoy es el principal opositor al gobierno mileísta, tiene una imagen positiva del 40,1%, aunque el rechazo hacia su figura alcanza el 48,7%. Pese a ello, el mandatario provincial está mejor posicionado que el líder de LLA de cara a las elecciones del próximo año.
Aunque Kicillof aún no se proclamó candidato presidencial, ya se mueve como tal por el territorio bonaerense y también por el resto del país. Como contó Macarena Ramírez en Letra P, estuvo en ocho municipios bonaerenses, asumió en el PJ bonaerense, viajó a Córdoba y lanzó cursos de formación política. Además, el lunes pasado la Ciudad de Buenos Aires amaneció empapelada con afiches con la inscripción “Axel o Milei”.
Mauricio Macri, el político con peor imagen
Los resultados de la encuesta también arrojaron un dato preocupante para el líder del PRO: es el dirigente con mayor rechazo de la opinión pública, pese a su intento por volver a ocupar el centro de la escena política. El 67,6% de las personas encuestadas tiene una valoración negativa del expresidente, sólo el 24% tiene una percepción positiva.
El pasado viernes, Macri -que amaga con una candidatura presidencial del partido amarillo para cuidar la Ciudad de Buenos Aires- reapareció públicamente en la cumbre del PRO en Vicente López y volvió a marcar distancia con el Gobierno en medio del escándalo Adorni.
Este jueves, le sumó un capítulo más a la tensión con el presidente Milei y lo acusó de tener un "liderazgo emocional". "Parece un profeta", dijo durante una charla en la Universidad Austral y le pidió al jefe de Estado "tener un equilibrio".
Otro dato llamativo del relevamiento es la irrupción del pastor evangélico Dante Gebel en el mapa político. Aunque aparece con una imagen relativamente baja (19,5% positiva y 24,8% negativa), el dato más relevante es su alto nivel de desconocimiento (42,8%), que lo convierte en una figura todavía difusa para buena parte del electorado. Pese a su escasas chances para pelear por la presidencia, su sola presencia fragmenta los votos en un escenario cada vez más atomizado.