Salta capital: LLA abusó de la motosierra en la reforma de la Carta Orgánica y chocó con el sector turístico
El bloque libertario es mayoría en la Convención. Empujó ajustes sobre el rol del Estado, pero la reacción empresaria lo obligó a retroceder. La rosca detrás.
Salta capital: La Libertad Avanza abusó de la motosierra en la reforma de la Carta Orgánica y chocó con el sector turístico
La mayoría propia que consiguió La Libertad Avanza en la Convención Municipal de Salta Capital parecía suficiente para transitar sin sobresaltos la reforma de la Carta Orgánica. Con 12 de los 21 convencionales, el espacio logró el control político y venía imponiendo el ritmo de la discusión y aprobar textos con su propia mayoría. Pero pasaron cosas.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Una modificación sobre turismo terminó abriendo un conflicto que no estaba en los cálculos iniciales. Empresarios, hoteleros, gastronómicos y referentes vinculados al sector rechazarón abiertamente la iniciativo y obligó al bloque a recalcular, algo inusual dentro de un espacio que venía mostrando una cerrada disciplina política.
Lo cambios propuestos por La Libertad Avanza
El viernes 15 de mayo, durante el plenario de la Convención, el bloque libertario utilizó sus votos para aprobar una nueva redacción del capítulo vinculado al turismo y redefinió el papel que debería tener el Estado municipal en esa actividad. Parecía una discusión técnica, pero terminó derivando en una controversia política, empresarial y hasta conceptual sobre la ciudad que dejará la Convención para los próximos 20 años.
La Carta Orgánica vigente establece actualmente un rol activo del municipio en materia turística. El artículo 91 sostiene que, “la Municipalidad planificará, promoverá y fiscalizará la actividad turística dentro de la esfera de su competencia fomentando en especial el turismo social". Y el artículo 92 agrega: "La Municipalidad asegurará los medios legales y financieros para hacer efectivos los fines establecidos en el presente capítulo".
El dictamen aprobado por mayoría cambió sustancialmente esa estructura. El nuevo texto eliminó la fiscalización como función expresa, retiró la referencia al turismo social y definió al sector privado como “motor principal del desarrollo turístico”. Además, estableció que el municipio actuaría de manera “complementaria evitando sustituir la inversión privada, salvo casos excepcionales debidamente fundados”. También derogó el artículo 92 sin reemplazarlo por una nueva redacción.
La diferencia con el dictamen de minoría impulsado por el oficialismo era evidente. Mientras la propuesta libertaria reducía el rol municipal a un acompañamiento de la actividad privada, el oficialismo planteaba ampliar funciones estatales incorporando planificación, desarrollo y fortalecimiento turístico mediante políticas públicas, preservación del patrimonio cultural, fiscalización y la creación de un Consejo de Turismo integrado por representantes públicos y privados.
En los hechos, la discusión terminó enfrentando dos modelos distintos sobre el papel que debería asumir el municipio.
El contrtaataque del sector turístico de Salta Capital
Las primeras críticas llegaron desde las cámaras empresarias. En diálogo con Letra P, el presidente de la Cámara de Turismo de Salta, Facundo Assaf, cuestionó la forma en que se trabajó el artículo y confirmó que el sector no fue convocado antes de que se aprobara el dictamen. "Cuando salió el dictamen de mayoría, primeramente nosotros expresamos nuestro malestar porque no habíamos sido consultados y siendo un sector tan importante y representativo de Salta nos parecía mal que no nos hayan consultado", sostuvo.
La situación derivó después en reuniones entre representantes del sector y convencionales. "Los de la mayoría nos prestaron sus disculpas y de ahí nos juntamos un par de veces más, donde nosotros como sector elaboramos un documento superador", contó Assef.
Facundo Assaf
Facundo Assaf. presidente de la Cámara de Turismo de Salta.
Assaf explicó que el nuevo texto ya fue acercado tanto a los convencionales libertarios como al oficialismo. Aseguró que “la mayoría se mostró abierto a apoyarlo y esperamos que la minoría también lo acompañe para tener un dictamen contemplativo con las necesidades del sector".
Uno de los cambios centrales elimina justamente uno de los términos más cuestionados. La palabra ´complementaria´ directamente se eliminó porque era "un poco ambigua". Según explicó, la nueva redacción reconoce la articulación público-privada, pero mantiene funciones centrales bajo responsabilidad estatal.
En concreto, tras la polémica, el concepto impulsado originalmente por La Libertad Avanza terminó siendo corregido por el propio sector.
“Cuando es necesario el Estado, es necesario”
El episodio rápidamente se convirtió en un tema político. Desde el oficialismo provincial y municipal aparecieron cuestionamientos a la orientación del dictamen y a la lógica detrás de la reforma. El jefe de Gabinete municipal, Juan Manuel Chalabe, fue uno de los más críticos al sostener que lo realizado por los libertarios simplemente fue “una torpeza absoluta" . En ese sentido, cuestionó el planteo al preguntar “¿cuál sería la lógica de que el Estado junto con el sector privado no pueda promocionar turísticamente el destino?". Afirmó que “la promoción turística también incluye lo que uno ve en redes sociales, en ferias de turismo, en campañas nacionales y en distintas acciones para atraer visitantes".
"Ya lo de La Libertad Avanza es una pose de decir: 'No, el Estado no, el Estado no, el Estado no'. Todos estamos de acuerdo en que hay que eficientizar el Estado, el recurso humano y los gastos. Ahora, cuando es necesario, es necesario", sostuvo.
Darío Madile, presidente del Concejo Deliberante y convencional también endureció el tono y habló de una discusión que excede el turismo. "Yo no voy a transar la ausencia del Estado en un gobierno municipal". Y apuntó directamente contra la lógica política que, según él, guía a la mayoría libertaria. "Me preocupa que la mayoría de los convencionales no tengan en cuenta que estamos modificando una Carta Municipal para los próximos veinte años", manifestó.
Darío Madile Pte Concejo Deliberante de Salta
Darío Madile, presidente del Concejo Deliberante de Salta.
Más adelante fue todavía más duro, pues invitó a reflexionar a los convencionales de La Libertad Avanza para que “no hagan una reforma partidaria libertaria sino una reforma de una Carta Municipal que trascienda gobiernos y partidos políticos". "No cometan el papelón que se ha cometido con respecto al sector turístico", remató.
La respuesta libertaria en Salta: “se sacó de contexto”
Desde La Libertad Avanza intentaron bajar el tono y sostuvieron que el conflicto nació de una lectura distorsionada del texto. En la última sesión del Concejo, los libertarios vieron la oportunidad de tener su derecho a réplica. Rodrigo Quinteros incluso defendió la redacción original y aseguró que “en ningún momento se habla de financiar, desinvertir o no alentar la promoción turística".
También defendió, en el habitual tono prepotente de los libertarios, el concepto de complementariedad: "La palabra complementario creo que es bastante clara. Cualquier cosa existe el diccionario y la persona que no la entienda pregunte".
La concejal Agustina Álvarez también salió al cruce de las críticas y acusó al oficialismo de mentir cuando "dijeron que desde La Libertad Avanza se estaba aniquilando el turismo". “Con tanto escándalo el sector turístico se terminó asustando y terminó pensando que nosotros queríamos imponer o establecer cosas que no eran verdad", advirtió.
Sin embargo, dejó abierta la puerta a modificaciones y sostuvo que “todo es perfectible y si el sector turístico pide que se haga una redacción que mejore la situación, ¿por qué no hacerlo?”.
Lo que empezó como una discusión sobre una palabra terminó transformándose en el primer costo político visible para la mayoría libertaria dentro de la Convención Municipal. Hasta ahora, La Libertad Avanza había mostrado capacidad para imponer agenda y avanzar con el respaldo de sus propios votos. Pero el capítulo turismo abrió un escenario distinto, ya que por primera vez, una definición impulsada por el oficialismo libertario encontró resistencia fuera de la oposición política y obligó a revisar un texto ya aprobado.