CÍRCULO SANTA FE

La resbalosa ley del campo

Banca unánime a un megaplan de exportaciones, pero no sale. El freno de Negri y el enojo interno. Massa no pudo en Diputados. ¿Hará fuerza como ministro?

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se la vio venir y apuró notas a varios gobernadores para que hagan gestiones en los bloques del Congreso. El pedido era simple: que el borrador de la ley para pegar un salto gigante en exportaciones no pierda estado parlamentario. Con el lobby del sector agroexportador, mayormente de la región centro santafesina, la presión llevó el proyecto a extraordinarias, pero parece volver a acomodarse en el fondo del cajón en el que nadie quiere meter mano en un año electoral.

 

El Gobierno compró el tentador proyecto de ley para aumentar en U$S40.000 millones las exportaciones en una década con una fuerte rebaja de impuestos, beneficios para inversión e incorporación de empleo en el combo, a partir de una mayor industrialización agropecuaria con valor agregado. La ilusión era total en el CAA, donde las cerealeras son las que llevan el timón, porque la primera foto y bendición lograda fue con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. El entonces ministro de Economía Martín Guzmán lo empuñó como una salida a largo plazo, también el presidente Alberto Fernández y el titular de la Cámara de Diputados de aquel momento, Sergio Massa.

 

Todo cerraba hasta que, la procrastinación primero y la mezquindad de la política después, metieron la cola. Massa no pudo sacar la ley en su rebaño en 2021 y el año siguiente resultó ser un cambalache económico y político que se devoró todo. Ahora, por lo bajo, cuestionan la decisión, aparentemente del actual ministro de Economía, de ingresarlo por Diputados y no por el Senado, lo que probablemente lo hubiese sacado por un tubo y llegado a la Cámara baja con viento de cola. Hoy el texto pulula en el sumario de extraordinarias y, si no se trata, pronto perderá estado parlamentario.

 

En rigor, el proyecto está consensuado entre el oficialismo y el exministro de Agroindustria y actual diputado radical Ricardo Buryaile a la cabeza de la oposición. No es el original, en el que se notaba la mano de los grandes actores, pero hay un texto negociado para que entre a las comisiones de Agricultura, Presupuesto e Industria. Sin embargo ese consenso está en stand by dentro de Juntos por el Cambio (JxC). 

 

El representante de la UCR quiere convocar, pero, según reconstruyó Letra P de fuentes legislativas, el presidente del bloque radical, Mario Negri, lo frena. Esto generó tensión interna porque Buryaile queda pegado a la negativa y mal parado con el sector agroindustrial, con el que tiene vínculos estrechos. Por eso empuja a que, al menos, se lo dictamine en un plenario de comisiones. Difícil hacer la fuerza suficiente para doblarle el brazo al legislador cordobés. 

 

Por su parte, en el Consejo también cuestionan que se haya politizado de esa manera el proyecto y ven al año electoral como uno de los factores para esa actitud. “Negri no le quiere dar un éxito político al oficialismo”, comentó a este medio una fuente del sector privado ligada al proyecto, algo que se replicó en una fuente calificada en el Congreso.

 

De hecho, reprochan que no reconozcan que la ley puede ser una de las salidas a los problemas estructurales de la economía de acá a unos años. Son mucho más los beneficios, pero el señuelo es ese: voten esto que habrá más dólares, gobierne quien gobierne. Cuando arrancó la movida, allá por 2020 en plena pandemia, el Consejo creía que con sólo ese anzuelo tentador y un tironcito, la oposición y el oficialismo quedarían enganchados, encolumnados y con la ley acordada. Pero algunas bocas no se abrieron, por más acostumbradas a modular que estén.

 

Santa Fe es una de las más perjudicadas por las demoras de la ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial. El fuerte clúster aceitero, actividades vinculadas a la siembra y cría, y otras alternativas para generar la variedad alimenticia que necesita Argentina se potenciarían con la ley. Por eso volvió a moverse en las últimas semanas el círculo rojo, sobre todo el sector agroexportador y algunos dirigentes. El bloque del Frente de Todos en Diputados, con el rosarino Germán Martínez a la cabeza, afinó el texto, pero no pudo hacer más fuerza ante la resistencia radical.

 

Por su parte los legisladores nacionales por Santa Fe de JxC mostraron apoyo al principio que después se desvaneció. Otro que se sumó a la presión legislativa en las últimas semanas fue el senador Marcelo Lewandowski con reuniones con los interesados. “Hay una mirada a largo plazo de algo que nos tenemos que poner de acuerdo: cómo en la región centro valorizamos nuestro campo, y cómo ese campo le da de comer a los argentinos”, opinó.

 

Lo cierto es que la posibilidad de tratarse en extraordinarias parece baja y todo conduciría a la voluntad de volver a iniciar el camino legislativo. ¿La promocionará el Gobierno como hizo el presidente Fernández en el Congreso en 2021? ¿El jefe del Gabinete de Asesores de Presidencia, Antonio Aracre, exCEO de la gigante Syngenta, tiene peso para incidir y convencer en un tema de su paño? ¿Massa, ahora como ministro de Economía y, quizás, imaginándose presidente en los próximos años cuando la ley, de aprobarse, dé sus frutos, le dará mayor impulso? El Consejo Agroindustrial logró ser el actor que el Gobierno priorizó para discutir los temas del campo y la agroexportación, pero aún no pudo abrochar una ley clave para el sector. El desenlace también pondrá a prueba ese traje.

 

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