CÍRCULO SANTA FE

El golpe de Cargill que aturdió a la Bolsa

Junto a otra cerealera de peso se retiró del panel de precios referencia y detonó el mercado de granos. Advertencia y poder fáctico. Caos en el recinto.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) Un mensaje de una oración aturdió, como pocas veces, a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Lo envió la cerealera Cargill a los corredores y avisaba que para la compra de maíz no se regía más por el precio de referencia de la pizarra que elabora la entidad sino por el propio. A las horas fue otra agroexportadora norteamericana, ADM, la que apretó enviar. Doble golpe al mentón: al mercado de granos y donde más le duele a ese establishment dirigencial, la institucionalidad.

 

El precio de la pizarra con el que se pagan los valores “a fijar” -mercadería entregada sin cerrar el precio- se pondera a partir de un valor de las operaciones con entrega inmediata a lo largo de una rueda. Esto surge de lo que pagan las agroexportadoras, con lo que compran los acopios y corredores que tienen los granos de los productores. También suman al promedio operaciones del mercado de futuros. 

 

La primera pregunta es por qué esas dos cerealeras se corrieron y decidieron no usar esa referencia. Básicamente les molestó que algunos correacopios grandes le toqueteen de manera especulativa el valor de la pizarra, encareciendo el precio de referencia. ¿Cómo?

 

Correacopios aprovecharon el caramelo del dólar soja y vendieron con entrega diferida el grano que no tenían guardado en su poder. Luego, claro, tuvieron que salir a comprar para entregarlo. Entre la sequía y la poca cantidad, tuvieron que comprar más caro en el mercado a término -aunque les seguía conviniendo la diferencia- y eso incidió en la pizarra arrastrando a los agroexportadores. En el sector apuntan al dólar soja del Gobierno por dar lugar a otra distorsión. 

 

“Los correacopios se quisieron hacer los market maker (hacedores de mercado) y Cargill, si quiere, es el mercado”, graficó a Letra P alguien que conoce de primera mano cómo fue la jugada. Con el maíz la vieron venir, con el agregado de una sequía espantosa. Si no están ellos en la pizarra, el negocio es más chico. 

 

Según supo Letra P, en el fragor de la movida sobrevoló la alternativa de la cerealera de armar un mercado paralelo. “Como pasó con el MAE (Mercado Abierto Electrónico)”, apuntó un operador de finanzas rosarino en un mensaje para los integrantes de la city. El susto en la Bolsa no tendría nombre. 

 

En principio se doblaría pero no rompería. Toda la jugada perseguiría, más bien, advertir algo. Quizás la demanda de un diferencial o beneficio por el tamaño e implicancia en la conformación del precio pizarra. Lo cierto es que es toda una demostración de poder que se mantiene, ya que tras la cumbre del viernes en la Bolsa no logró dar marcha atrás. 

 

El dueño de la pelota

Como es el dueño de la pelota y no le gustó el partido, se la lleva a su casa. Esa actitud es justamente la que le reprochan con hostilidad los acopios, dirigentes y operadores de la Bolsa a las dos cerealeras. La Cámara Arbitral de Cereales, encargada de elaborar el precio pizarra y compuesta por corredores, molineros, aceiteros, exportadores y cooperativas, quedó en offside por no (¿querer?) anticipar la jugada.  

 

Hubo una movida de acopios a la que, según trascendió, se sumaron ejecutivos de agroexportadoras que integran la cúpula de la Bolsa, de cero ventas a la cerealera díscola. Por ahora, junto a productores, podrán decir que no le venden más. Pero un conocedor del corretaje explica que se llega a un momento en que "no podés elegir a quién vender". Sobre todo con la boca de expendio que son Cargill y ADM, primera y cuarta exportadora de cereales del país.

 

Una pregunta dentro de un paréntesis: ¿Cuántas otras grandes cerealeras, y que hasta pertenecen a la Bolsa harían lo mismo pero no pueden o animan por miedo al descalabro?  

 

La temperatura en rojo se mantuvo desde el miércoles y hubo dardos en todas las direcciones. Acopiadores le recriminaron a Cargill que cuando necesita paga más y no se queja. Según reconstruyó este medio, desde el entorno de la cerealera se chapeó con que “no defaultea y siempre paga”. “Como el kirchnerismo”, agregaron para calentar aún más los ánimos del sector productor y acopiador. 

 

La frase con veneno acerca de que “no defaultea” dice mucho en este contexto y hasta puede ser el origen de todo. Vale recordar la secuencia de escándalos financieros de correacopios que no honraron sus deudas, en algunos casos con escándalos incluidos. Eso sumó a horadar el prestigio del mercado.

 

Pero el puntapié fue la caída de Vicentin cuando estaba al mando de la Bolsa fue un golpe a la credibilidad que dejó un trauma institucional que aún perdura. El mareo actual de la cúpula es porque se termina cuestionando a la herramienta basal que tiene el mercado de granos. 

 

Desde entonces, confía un broker, todo quedó disperso entre agentes, correacopios, grandes y chicos, y las desconfianzas, falta de cohesión y descoordinación evidente. Se quebró el corporativismo. Quizás se empiecen a poner en discusión estructuras institucionales con efectos dirigenciales, y, por contraste, se consolide más que nunca el poder de gravitación los grandes jugadores, en este caso, multinacionales.  

 

La liquidación de soja no fue tan buena como esperaba Javier Milei
Maximiliano Pullaro, en la presentación del Acuerdo Capital.

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